Teatro de la Fenice de Venecia.
La ópera de Venecia da marcha atrás y tumba el nombramiento de Beatrice Venezi tras la rebelión de la orquesta
La decisión del teatro veneciano llega tras meses de tensión con la plantilla, una huelga y crecientes críticas por la designación de la directora musical, finalmente anulada antes de su toma de posesión.
El teatro de ópera Teatro La Fenice, uno de los espacios líricos más emblemáticos de Italia, ha decidido dar marcha atrás en la incorporación de la directora de orquesta Beatrice Venezi como futura responsable musical. La decisión se produce después de varios meses de conflicto interno, protestas del personal artístico y un clima de creciente división en el seno de la institución.
La dirección del coliseo veneciano, encabezada por Nicola Colabianchi, ha justificado la ruptura aludiendo a manifestaciones públicas de Venezi que, según el comunicado difundido por la fundación del teatro, habrían resultado «ofensivas y perjudiciales» para la imagen del propio centro y su orquesta titular. La cancelación del nombramiento supone un giro respecto a la designación anunciada el pasado mes de septiembre.
El conflicto había ido escalando en las últimas semanas. Parte de los músicos y trabajadores escénicos expresaron desde el inicio su rechazo a la llegada de la directora, cuestionando tanto el procedimiento de selección como su experiencia al frente de grandes producciones operísticas. Las discrepancias derivaron en paros parciales y en una protesta pública que llegó a afectar a la programación habitual.
Beatrice Venezi
La tensión alcanzó su punto álgido con una huelga que obligó a suspender una función y con una marcha por el centro de Venecia en la que participaron empleados del propio teatro y de otras instituciones musicales. El debate trascendió el ámbito artístico y se instaló también en el terreno político, dada la cercanía mediática de Venezi a la primera ministra italiana Giorgia Meloni.
En un primer momento, la dirección del teatro defendió la elección de la directora, argumentando que su perfil podía contribuir a rejuvenecer el público y abrir nuevas líneas de programación. El ministro de Cultura, Alessandro Giuli, también había mostrado respaldo a la designación y apelado a rebajar la tensión institucional.
Sin embargo, la presión acumulada de la plantilla y el deterioro del clima interno han terminado por precipitar la decisión final. Tras conocerse la cancelación del nombramiento, el público asistente a una de las representaciones del fin de semana respondió con una ovación espontánea, en un gesto interpretado como apoyo a la resolución adoptada por la dirección del coliseo veneciano.