El cantante puertorriqueño Bad Bunny, durante el concierto ofrecido este viernes
Bad Bunny conquista Barcelona entre críticas por el hacinamiento en las entradas de 500 euros
En su primera velada en Europa, el artista puertorriqueño cantó ante 59.000 personas, entre las que destacó Lamine Yamal o Bad Gyal
En su desembarco en Europa, Bad Bunny conquistó el Estadi Olímpic de Barcelona ante 59.000 personas. Los días previos fueron una odisea: aglomeraciones en la puerta de su hotel, colas para hacerse con su nueva colección de Zara… Siete años llevaba el puertorriqueño sin actuar en Barcelona y el fervor fue total.
Además del tracklist completo de Debí tirar más fotos, rememoró algunos de sus clásicos, que hoy siguen reinando en las plataformas. La Santa fue la canción exclusiva de la noche.
Lamine Yamal y su novia Ines García
Las personalidades de la ciudad condal no quisieron faltar a la cita y se les vio habitar la famosa casita que el cantante dispone para solo unos pocos. Bad Gyal, Robert Lewandowski, Lamine Yamal, Alejandro Balde o Marc Giró fueron algunas de las caras más reconocidas.
En este caso, lo de clientes de primera y de segunda se queda corto. La oferta de los conciertos iba desde entradas de visibilidad reducida hasta las super-VIP, pasando por pagar desmesuradas cantidades por un sitio mejor o un obsequio.
Mientras los VIP de Barcelona vivieron una experiencia placentera, los asistentes que compraron la entrada VIP 4 (500 euros) vivieron una realidad que dista de ese alto precio. En redes sociales las críticas no se han hecho esperar y se han difundido vídeos con asistentes hacinados, sin apenas espacio para moverse, algo así como la pradera de San Isidro en las recientes fiestas patronales de la capital.
A la sorpresiva incomodidad se le suman las más de 10.000 personas que se quedaron fuera del concierto por no poder conseguir entradas de última hora. El fomo, necesidad imperiosa de vivir algo por mera ansiedad social, las redes sociales y la reventa descontrolada han derivado los conciertos hacia experiencias incómodas y, para muchos, inasumibles, algo que difiere de lo que era el fenómeno hace unos años.
El desembarco europeo de Bad Bunny seguirá con otro concierto en Barcelona este sábado, antes de montar su residencia particular en el Riyadh Air Metropolitano de Madrid con diez shows los días 30 y 31 de mayo y 2, 3, 6, 7, 10, 11, 14 y 15 de junio, para luego seguir por ciudades como Lisboa, Londres, París o Bruselas, donde cerrará la gira el 22 de julio.