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Crónica deAndrés AmorósMadrid

Un muy bravo Babieco, del conde de Mayalde, lleva a la gloria al debutante Julio Méndez

Gran entrada, excelentes novillos y tercera Puerta Grande para un novillero

Julio Méndez sale en hombros por la Puerta Grande de Las Ventas, escoltado por una multitudAritz Arambarri (Plaza 1)

Después del lunes de descanso taurino, se inicia la tercera semana de esta Feria de San Isidro que pasará a la historia por los llenos: ¡gracias, Urtasun! Culminará esta semana el jueves, en la corrida de la Prensa, con la asistencia del Rey Felipe VI. (En el mundo taurino, nadie se atrevería a hablar de una consulta sobre la República: pincharía en hueso).

Comienza la semana, en Las Ventas, con la tercera y última novillada programada. El balance de las dos anteriores ha sido inmejorable: abrieron la Puerta Grande Álvaro Serrano y Julio Norte; fue herido pero dejó buena impresión el catalán Mario Vilau.

A pesar del fuerte calor y de ser una novillada, la Plaza registra una gran entrada: lleno, en Sombra, y casi lleno, en Sol. El domingo 10, el conde de Mayalde lidió una interesante corrida, que propició el triunfo de Román. Esta tarde, hemos visto novillos bonitos, bien hechos; cinco de ellos, castaños; en conjunto, de muy buen juego. Destaca el magnífico tercero, premiado justamente con la vuelta al ruedo.

El mejicano Osornio ha logrado una faena muy estética en su segundo pero no ha redondeado el triunfo. Pedro Montaldo ha tenido una tarde gris. El debutante Julio Méndez, muy en su papel de novillero, ha arrollado en el excelente tercero y ha cortado dos orejas. Una tarde más, un novillero ha abierto la Puerta Grande de Las Ventas..

El mejicano Emiliano Osornio, de Toluca, tiene 22 años. Toreó ya en Las Ventas, en San Isidro y en la Feria de Otoño. Acaba de debutar en Nimes. Lo apodera Curro Vázquez y eso ya es suficiente para abrirle un margen de confianza. Me lo han dicho varios aficionados: «Eso es que el maestro ha visto en él posibilidades…» Varios profesionales me han hablado de que intenta torear con pureza, con clasicismo.

Emiliano Osornio, con el cuarto de la tarde, castaño salpicado de 505 kilosLas Ventas (Plaza 1)

El primero sale incierto; lo pican mal, en varias entradas. Tampoco se lucen los banderilleros. A pesar de la mala lidia, el novillo saca casta, se viene arriba. Comienza bien Osornio, por bajo, con torería, pero el novillo saca algo de genio, surge un desarme; además, vuelve al revés, se apaga pronto. El diestro le ha cogido el aire solamente en algunos naturales, no ha logrado imponer su mando. Mata a la segunda. El novillo muestra su casta al resistirse a doblar y se gana una ovación.

Recibe Emiliano con reposadas verónicas al cuarto, que embiste con bravura al caballo y también lo pican mal. ¡Vaya tarde de varas! Se luce Osornio en ayudados con ritmo y cadencia; logra naturales suaves, uno a uno, y templados derechazos, Mata a la segunda, suena un aviso y saluda una ovación. Ha mostrado sus cualidades pero, a un novillo tan noble, en Las Ventas, un novillero debe cuajarlo con más rotundidad.

Un poco mayor (27 años) es el segundo novillero, Pedro Montaldo, de Orea (Guadalajara). Se formó en la Escuela Taurina de Castellón. En Las Ventas, hace un año, en una novillada nocturna, dejó buena impresión, a pesar de fallar con la espada. No tiene el habitual semblante juvenil de muchos novilleros actuales: tiene facciones de adulto, como los novilleros de antes.

Al segundo novillo, también lo pican muy mal: tienen razón los que protestan. Muestra su afán de novillero Méndez, en un vistoso quite. Como todas las tardes, muestra su facilidad y maestría con los palos Iván García, claro candidato a premio de la Feria. Montaldo muletea reposado, con oficio, pero el trasteo no cuaja. En un trincherazo, el toro rueda por la arena. Hace bien el diestro en no insistir. Agarra a la segunda una buena estocada.

El quinto, por excepción, es negro salpicado. Como sus hermanos, acude de largo al caballo y, una vez más, lo pican mal. Lo lidia muy bien Iván García, corriendo hacia atrás. Galopa el novillo con alegría, sorprende a los banderilleros; embiste con nobleza. Montaldo muletea con reposo pero frío (¡en una tarde de canícula, como ésta!) y no logra transmitir emoción. Eso sí, no se pone pesado.

Se presenta en Las Ventas Julio Méndez, de Arenas de San Pedro. La primera noticia que tuve de él me la dio el maestro Ortega Cano, que lo llevaba entonces y estaba muy ilusionado con él. La pasada temporada, ha sido el novillero con picadores que más trofeos ha obtenido.

El tercero humilla pero queda corto, en el capote. En cuanto ve al caballo, se arranca, empuja , mete los riñones, aunque la vara cae mal. Primer brindis de la tarde al público. Se pone Julio de rodillas, el novillo se pega dos costaladas pero el diestro logra derechazos limpios y un pase por la espalda temerario. Ya de pie, se coloca en el sitio y lo embarca con facilidad. Bajándole la mano, liga derechazos mandones, que cierra con un bonito recorte. También por la izquierda corre bien la mano. Después de torear bien, no me gusta que ceda a lo fácil, rematando las serie mirando al tendido; ni que fuerce los muletazos cambiados; ni que acabe con las manidas bernadinas, cambiando el viaje: es difícil resistirse a las modas actuales... El novillo ha sido extraordinario y el joven debutante lo ha aprovechado; ha demostrado muchas ganas, ilusión y capacidad: dos orejas y justa vuelta al ruedo a un gran novillo, Babieco, castaño bociblanco, de 505 kilos.

Julio Méndez, con la muleta ante BabiecoX: @LasVentas (Plaza 1)

Pase por la espalda de Méndez a ese tercer novillo, al que cortó las dos orejasLas Ventas (Plaza 1)

Con la Puerta Grande ya ganada, acude a portagayola: ¡eso es lo que debe hacer un novillero! Enlaza en los medios con otra larga de rodillas y buenas verónicas. El bravo novillo se pega dos vueltas de campana. Por primera vez, acierta un picador, José María González, que mide el castigo. Comienza Julio Méndez haciendo el poste y enlazando con un cambiado: la moda… Mejora cuando da distancia y liga muletazos mandones, pero mantiene el feo vicio de acabar la serie mirado al tendido. Ha alternado ahora el toreo clásico con tremendismos más vulgares. ¡Lástima! Y parte del público se lo ha recriminado.

El resumen es fácil. Lo malo: la suerte de varas, muy mal ejecutada. El conformismo, que no debe mostrar en Las Ventas ningún novillero. La tentación de ceder a lo que puede dar un éxito más fácil pero que en Las Ventas todavía se ve con recelo.

Lo bueno: la gran asistencia de público. La excelente novillada de Mayalde. El buen toreo de Osornio, en el cuarto. La actitud y la capacidad de Julio Méndez, en el tercero.

Lo he visto, en el paseíllo, avanzar mirando al suelo: muy metido en sí mismo, absolutamente concentrado. Méndez ha salido dispuesto a darlo todo, con la actitud que debe tener un novillero, y ha demostrado notable capacidad. Pero, en su segundo enemigo, ha cedido a lo fácil. Ha de elegir cuál de los dos caminos elige.

El tercer novillo se llamaba Babieco, como el caballo del Cid, pero en masculino. No ha «hecho el babieca» (el tonto, el bobo) sino que ha sido un novillo muy bravo, en todos los tercios.

En la Crónica del Cid, se cuenta cómo bautizó el caballero a su corcel: «Éste será buen caballo e avrá por nombre Babieca». Al final, Jimena manda que suban a su marido al caballo y gane así una batalla más, después de muerto.

Es un joven muy vivo Julio Méndez pero un nuevo Babieco, del conde de Mayalde, le ha conducido esta tarde a la gloria de abrir la Puerta Grande de Las Ventas.

FICHA

  • Madrid. Plaza de las Ventas. Martes, 26 de mayo de 2026. Decimosexto festejo de la Feria de San Isidro. Lleno en Sombra y muy buena entrada en Sol: 21.594 espectadores.
  • Novillada con picadores. Novillos del Conde de Mayalde: bravos, de buen juego, en general; aplaudidos 1º, 4º y 6º; magnífico, el tercero, premiado con la vuelta al ruedo.
  • EMILIANO OSORNIO, de verde y oro, pinchazo y estocada (silencio). En el cuarto, pinchazo, estocada y dos descabellos (aviso, saludos).
  • PEDRO MONTALDO, de tabaco y oro, pinchazo y buena estocada (silencio). En el quinto, estocada (silencio).
  • JULIO MÉNDEZ (presentación), de purísima y oro, estocada (dos orejas). En el sexto, pinchazo y estocada (ovación). Sale en hombros.