Este retrato ocupa un lugar especial tanto en la serie como el libro que publicó Abrams, es una de las imágenes que requirió mayor puesta en escena para Avedon. La fotografía fue hecha en mayo de 1981 en Davis, California, bajo condiciones cuidadosamente controladas y con la presencia de expertos. Avedon hizo también bocetos preparatorios, tal y como se puede ver en la muestra, e hizo que Fischer posara, cubierto de feromonas, mientras cientos de abejas se posaban sobre él, por lo que recibió dos picaduras. El resultado fueron ciento veintiuna fotografías y, tras dudar entre dos imágenes, Avedon eligió la que mostraba a Fischer como un «monje budista soportando el dolor», tanto para la exposición como para el libro.