Este brazalete de estilo victoriano, elaborado en plata, fue utilizado por Freddie Mercury en el videoclip de Bohemian Rhapsody, años antes de la llegada de MTV. Su venta en Sotheby's por 881.000 dólares en 2023 lo convirtió en la joya perteneciente a una estrella del rock más cara jamás subastada. Además, multiplicó por más de cien su valoración inicial.