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'El puente japonés', Claude MonetHA

El impresionismo vuelve a conquistar el mercado del arte: por qué Monet es el artista más cotizado

La incertidumbre económica, la escasez de obras maestras y el auge de la demanda asiática impulsan el resurgir del movimiento 150 años después de su nacimiento

Cuando Meules, de Claude Monet, se vendió por 110,7 millones de dólares en una subasta de Sotheby's en 2019, se convirtió en la primera pintura impresionista en superar la barrera de los 100 millones. Lejos de ser un récord aislado, aquella operación anticipó una tendencia que hoy se ha consolidado. El impresionismo atraviesa uno de sus mejores momentos en el mercado del arte y vuelve a situarse entre los segmentos más demandados por los grandes coleccionistas.

La confirmación llegó en 2025. Según el informe anual de Art Basel y UBS, el impresionismo y el postimpresionismo registraron el mayor crecimiento del mercado, con unas ventas cercanas a los 1.800 millones de dólares, casi un 50 % más que el año anterior.

Nenúfares MonetWikipedia

¿A qué se debe este renovado interés? Los expertos apuntan a varios factores. En un contexto de incertidumbre económica y de enfriamiento del mercado del arte contemporáneo, los compradores han vuelto a apostar por obras con un valor histórico consolidado, una procedencia bien documentada y una demanda estable.

A ello se suma un elemento clave: la escasez. Las principales obras impresionistas forman parte desde hace décadas de las colecciones permanentes de los grandes museos, por lo que cada vez son menos las piezas de máxima calidad que llegan a las subastas.

Paisaje de Giverny, de MonetWikipedia

El fenómeno también tiene una dimensión geográfica. El interés por el impresionismo ya no procede únicamente de Europa y Estados Unidos. Asia-Pacífico concentra ya más del 32 % del mercado de este segmento, impulsando la competencia por las escasas obras maestras que permanecen en manos privadas.

Si hay un nombre que resume el auge del impresionismo es Claude Monet. Sus pinturas han liderado las grandes subastas de la última década y concentran los principales récords del movimiento.

Los récords de Monet explican el auge del impresionismo

Las obras de Monet han protagonizado las principales ventas del movimiento durante la última década y siguen marcando el ritmo del mercado. El punto de inflexión llegó en 2019, cuando Meules se adjudicó por 110,7 millones de dólares en Sotheby's, convirtiéndose en la primera pintura impresionista en superar la barrera de los 100 millones de dólares en una subasta.

A ese récord le siguieron otras operaciones de enorme repercusión, como la venta de Nymphéas en fleur por 84,7 millones en 2018, Meule por 81,4 millones en 2016 o Le Parlement, soleil couchant, que alcanzó casi 76 millones de dólares. Incluso este mismo año, Nymphéas volvió a demostrar la fortaleza del mercado al venderse por 54 millones de dólares en Londres.

'Les Meules', Monet

El liderazgo de Monet responde a varios factores. Fue el principal impulsor del impresionismo y el artista que llevó más lejos la pintura en series, con composiciones como los Nenúfares, los Almiares o las vistas del Parlamento de Londres, hoy convertidas en iconos universales.

Además, buena parte de sus mejores obras forman parte de las colecciones permanentes de grandes museos, por lo que las que permanecen en manos privadas son escasas y despiertan una enorme competencia cada vez que salen al mercado. Esa combinación de relevancia histórica, reconocimiento internacional y limitada oferta explica que sea, con diferencia, el pintor impresionista más cotizado.

'Baile en el Moulin de la Galette' (1876)

Aunque Monet concentra los grandes récords, otros representantes del movimiento también alcanzan cifras millonarias. Bal du moulin de la Galette, de Pierre-Auguste Renoir, sigue siendo la obra impresionista no firmada por Monet más cara jamás vendida en subasta, con 78,1 millones de dólares.

Le siguen Danseuse au repos, de Edgar Degas, que rozó los 40 millones; Boulevard Montmartre, matinée de printemps, de Camille Pissarro, vendido por más de 38 millones; o Le Pont d'Argenteuil et la Seine, de Gustave Caillebotte, que superó los 23 millones. La diferencia de cotización refleja hasta qué punto Monet se ha convertido en la gran referencia económica del impresionismo.