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El público abuchea al radical que increpaba a un joven por llevar una bandera de España

Un radical se encara en Pamplona con un joven por llevar la bandera de España y acaba abucheado por el público

El aficionado, que respondió con serenidad a las bravatas, fue inmediatamente respaldado por varias de las personas que se encontraban en los asientos cercanos

Parece que algunos –muchos– no están dispuestos a seguir transigiendo con la intransigencia de los radicales. Cada vez son más los que se plantan ante las actitudes totalitarias, bravuconas y matonescas de la minoría de intolerantes que tratan de imponer sus posturas, y ayer, en la plaza de toros de Pamplona, se volvió a comprobar en el tendido.

Según las imágenes difundidas por varias cuentas de redes sociales, dos individuos se aproximaron amenazantes a un joven ataviado con la camiseta de la selección y que había desplegado una bandera de España, y le increparon por ello. El chico no se amedrentó y se mantuvo sereno ante las intimidaciones de los radicales, que pronto se vieron sorprendidos por la reacción del público. Gritos de «¡Fuera, fuera!», pitidos e insultos comenzaron a llegar desde los aficionados que se encontraban cerca del joven y, después, desde toda la plaza de toros.

Los dos radicales fueron sacados de la zona a la fuerza por miembros de seguridad mientras eran increpados por el público. No fue el único incidente de la tarde de ayer en el principal coso taurino navarro. Los extremistas quisieron aprovechar la expectación que había generado la corrida de Morante de la Puebla, Borja Jiménez y Pablo Aguado para mostrar en una parte del tendido dos pancartas con los textos «Puta España» y «Puta selección». Tampoco les salió bien esta vez la acción, ya que fueron abucheados por la gran mayoría del público que, a su vez, rompió a cantar el «Que viva España» de Manolo Escobar.

Junto a las pancartas, los extremistas mostraron alguna ikurriña aislada (e incluso una bandera de Palestina), pero también fueron respondidas con silbidos y gritos de «fuera, fuera» de aficionados que querían disfrutar de las fiestas taurinas. Otra vez será.