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Samuel Navalón, con el sexto de la tarde ante la imponente plaza de toros de PamplonaEFE

Repiten en Pamplona los toros de La Palmosilla, de encaste Juan Pedro Domecq y Cuvillo, que han dado buen juego en esta Feria, en los últimos años. Esta vez, son toros bajos, serios, abiertos de pitones, con movilidad; algunos, justos de fuerzas; el mejor, el bravo quinto, al que Fernando Adrián corta una oreja. Samuel Navalón la pierde por la espada en el tercero, después de una buena faena; por el descabello, tampoco la consigue en el último, el más complicado, en el que también está a buen nivel. Fortes no tiene suerte con su lote.

Saúl Jiménez Fortes se anuncia ahora en los carteles solamente con su segundo apellido: el de su madre, la torera Mary Fortes. En esta nueva etapa, está toreando con más clasicismo, mucho mejor que antes. La exigente afición madrileña le dio el marchamo que ahora tiene y ha vuelto a las Ferias.

Llega Fortes a Pamplona con una cornada interior, que sufrió el día anterior en Arévalo. Me gusta poco su singular vestido, caña y oro pero con unos gruesos lunares de color rioja, por parejas, que parecen inspirados en el peto de los caballos de picar (¿).

Recibe a portagayola al primero, un castaño bajo, acapachado, muy noble pero justo de fuerzas, que da una vuelta de campana. Lo cuidan en varas pero flaquea y queda corto, puntea el engaño. La flojedad del toro y las ráfagas de viento deslucen los intentos de muletazos de Fortes. Mata sin confiarse, a la tercera.

Saluda Saúl con verónicas y chicuelinas al cuarto toro , castaño, algo más alto, abierto de pitones, que empuja en el caballo; en la muleta, es andarín, no se entrega. Lo intenta Fortes, muy decidido, con buen estilo clásico, pero sufre un pisotón y una voltereta, sin consecuencias. Entrando muy recto, logra una buena estocada..

Fernando Adrián cortó dos orejas a un toro de esta ganadería, en el pasado San Fermín. Esta temporada, ha refrendado en San Isidro sus éxitos. Desde entonces, ha continuado triunfando en España y en América: por algo será… Su entrega es indiscutible. El riesgo de su estilo es ceder a la tentación del populismo, buscar el éxito por el camino del efectismo. En Pamplona, ahora mismo, todo empuja a eso.

Recibe con un farol de rodillas al segundo toro, que embiste con nobleza: acude de lejos al caballo pero también se da una vuelta de campana y lo acusa. Comienza Adrián en el centro, con muletazos cambiados de rodillas, como ha puesto de moda Roca Rey (esa es la responsabilidad de las primeras figuras: su estilo lo imitan muchos). El toro, muy noble, es pegajosito y hubiera embestido mejor dándole más distancia: el encimismo es otra equivocada moda actual… No cuaja la faena, rematada con manoletinas, aplaudidas por los mozos. Mata a la segunda.

Fernando Adrián, con el segundo de su lote, al que cortó una orejaPlaza de Toros de Pamplona

Recibe con lances a pies juntos al quinto toro, bajo, serio, abierto de pitones, que también tiene mucha movilidad . Lo pica bien Pedro Iturralde. El toro es encastado, acude con alegría, repite. Acierta esta vez Fernando dándole distancia: liga muletazos por los dos lados, no siempre limpios. Al final, una vez más, recurre a los rodillazos y las bernadinas. A pesar de un feo pinchazo, antes de la estocada, corta la oreja.

Dentro de los toreros jóvenes, el valenciano-albaceteño Samuel Navalón es ahora mismo una de las promesas más firmes. Superó un percance muy grave (igual que el castellano Julio Norte); tiene cabeza, poder y ambición. Su reto: depurar su estilo, evitar las modas actuales, que abaratan los éxitos. Debuta esta tarde en Pamplona.

En el tercero, después de una larga en el tercio, Samuel juega bien los brazos en una verónicas pero recurre pronto a las chicuelinas, buscando los aplausos. También cuidan al toro en el caballo porque es noble pero flojo, como sus hermanos. Se luce Curro Javier en dos grandes pares. También comienza Navalón de rodillas, igual que sus compañeros: así son las modas… Dándole la distancia adecuada, mete al toro en seguida en la muleta: liga derechazos y naturales con mucho poder y gran seguridad. Cuando el toro se apaga, recurre a las innecesarias bernadinas, porque el toro no quiere nada por arriba. Agarra una buena estocada pero a la segunda y eso le priva del seguro trofeo: así es el público de Pamplona.

Samuel Navalón, a portagayola este domingo en San FermínPlaza de Toros de Pamplona

Paseo de pecho de Navalón al primero de su loteEFE

Acude Navalón a portagayola en el último, muy serio, encampanado, que echa la cara arriba en el peto y en banderillas. Comienza en el centro, con los habituales péndulos: a un toro con la cara alta, mejor habría sido poderle, por bajo. Corre bien la mano luego en derechazos mandones; por la izquierda, el toro se queda corto y lo empitona. Vuelve Samuel a la derecha pero el toro ha desarrollado sentido. Agarra esta vez una buena estocada pero necesita dos descabellos y vuelve a perder la oreja.

En el fútbol, lo decisivo son los goles: que se lo digan a los noruegos, que jugaron mejor que los ingleses pero acabaron perdiendo. En el toreo, los trofeos importan, por supuesto, pero no son lo más importante; sobre todo, en un Plaza como Pamplona, donde lo decisivo es que el toro caiga pronto.

La corrida de La Palmosilla se ha movido mucho pero no ha respondido a todas las esperanzas que había suscitado, después de los éxitos de los años anteriores. Saúl Fortes no ha tenido suerte con su lote. Con el mejor toro, el quinto, Fernando Adrián ha cortado una oreja.

Por la espada la ha perdido Samuel Navalón en el tercero, después de una buena faena. Con el último, el más complicado, aunque tampoco ha cortado oreja, ha confirmado lo que ya habíamos visto otras tardes: tiene mucha capacidad, cabeza y poderío. Deja muy buenas sensaciones. Si va liberándose de las modas actuales, es fácil apostar por él.

FICHA

  • Pamplona. Feria de San Fermín, Domingo, 12 de julio. «No hay billetes».
  • Toros de La Palmosilla, serios, bien armados, con nobleza y movilidad; algunos, justos de fuerzas. El mejor, el bravo quinto.
  • FORTES, de caña y oro, dos pinchazos y estocada (silencio). En el cuarto, buena estocada y descabello (ovación).
  • FERNANDO ADRIÁN, de negro y oro, pinchazo y estocada (ovación). En el quinto, pinchazo feo y estocada (oreja).
  • SAMUEL NAVALÓN, de fucsia y oro, pinchazo y buena estocada (ovación) En el sexto, buena estocada y dos descabellos (ovación).