El director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, en una imagen de archivo
El Cervantes se desvincula del «embrollo» de las renovables: «No respondemos de la deuda del Reino de España»
El Instituto Cervantes reconoce problemas en varios países por el pleito de las renovables con varios fondos de inversión
El Instituto Cervantes reconoce problemas como resultado de litigio con varios fondos de inversión por las ayudas a las renovables durante el gobierno socialista de Zapatero.
Durante la Reunión Anual del Instituto Cervantes, celebrado este lunes en Jerez de la Frontera, la Secretaria General del Instituto Cervantes, Carmen Noguero, habló del reto del estatuto jurídico al que se enfrenta el instituto.
Aseguró que si se reconocieran las sedes del Instituto Cervantes en los diferentes países en los que se encuentra como parte de la embajada de España, se evitaría la amenaza de embargo cono resultado del pleito de las renovables, como pasa con las embajadas, que cuentan con inmunidad.
El litigio que ha salpicado al Instituto Cervantes tiene su origen en las ayudas concedidas por el gobierno de Zapatero y su ministro Miguel Sebastián a los inversores en energías renovables en España, ofreciendo a dichos inversores una rentabilidad garantizada.
La posterior crisis económica llevó al mismo gobierno de Zapatero y luego al de Rajoy a recortar dichas ayudas. Las compañías que invirtieron en las renovables en España denunciaron entonces al Estado por cambiar la norma cuando ya habían realizado las inversiones.
Tras demandas multimillonarias y arbitrajes varios, se falló en contra de España, lo que abrió la puerta a embargos de activos españoles en diferentes países del mundo.
Noguero explicó durante la reunión en Jerez que «nos hemos visto envueltos en unas demandas contra el Reino de España, unas demandas multimillonarias de fondos de inversión. España se sometió a un arbitraje, el arbitraje falló en contra de España, pero España no ha pagado porque la propia Comisión Europea ha dicho que no se puede pagar, porque habría una doble ayuda de Estado».
La Secretaria General del Cervantes definió el pleito como «un embrollo complicado», y detalló algunos de los problemas con que se han tenido que enfrentar en varios países: «Nos hemos visto afectados en Australia, bien es cierto que fue en una reunión de directores, creo que en diciembre de 2021 o 2022, y nos pidieron mucha documentación».
Más grave fue lo sucedido en Reino Unido cuando, en plena celebración del Congreso de la Lengua en Cádiz, «nos bloquearon cuentas sin información previa: había desaparecido dinero de la cuenta de Mánchester…, luego fue en Londres, donde está parado el procedimiento porque hay un recurso previo que tienen que resolver contra España…».
El caso más reciente fue el de Utrecht, en los Países Bajos, «donde nos embargaron un edificio que no es nuestro, sino de Patrimonio del Estado, ese embargo ya se ha levantado, lo levantó el ministerio de justicia holandés y lo levantó un tribunal la semana pasada en sentencia».
«Obviamente los fondos siguen demandando», lamentó, «y en Estados Unidos donde están viendo qué activos tiene el Reino de España, en la llamada fase ‘discovery’», como paso previo a efectuar embargos.
En ese sentido, reconoció que «de cara a nuestra estrategia de defensa, si hubiéramos sido parte de la embajada tendríamos una inmunidad, que es lo que le pasa a la embajada, que es inembargable».
«Y si no somos parte de la embajada, que en casi ningún sitio tenemos reconocido esto, podemos decir que no respondemos de la deuda del Reino de España, porque es una entidad separada».