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William Orbit en una imagen de archivoFacebook William Orbit

Fallece William Orbit, productor de Madonna, Blur y U2 y referente de la música electrónica

El productor falleció el pasado 23 de julio a los 69 años, pero no se ha hecho público hasta ahora

El productor, compositor y músico británico William Orbit, conocido por haber contribuido a algunos de los trabajos más experimentales de artistas como Madonna, Blur, U2 o Pink, falleció el pasado 23 de julio a los 69 años. La noticia de su muerte fue comunicada este viernes por su familia y personas de su entorno a través de las redes sociales.

Según explicaron sus allegados, Orbit murió el 23 de julio en su domicilio. El comunicado, sin embargo, no ofreció información adicional sobre las circunstancias del fallecimiento ni precisó las causas de su muerte, informa Efe.

En el mensaje, la familia recordó la dimensión personal y artística del músico y destacó la huella que dejó tanto entre quienes estuvieron cerca de él como entre aquellos que conocieron su trabajo. «Le echaremos muchísimo de menos, nosotros y también muchos otros cuyas vidas tocó con su música, su amistad y su bondad», señalaron.

Nacido en el norte de Londres, William Orbit desarrolló durante décadas una amplia trayectoria profesional como productor, compositor y músico vinculado especialmente a la electrónica.

Aunque ya contaba con una carrera consolidada, su gran reconocimiento internacional llegó en 1998 gracias a su participación en Ray of Light, el álbum con el que Madonna renovó profundamente su propuesta musical y volvió a impulsar su popularidad mediante un sonido diferente al de sus anteriores trabajos.

Orbit desempeñó un papel esencial en aquella transformación. Su producción combinó elementos del trip hop, el techno, el jungle y la electrónica ambiental, una mezcla que quedó reflejada en canciones como Frozen, Ray of Light y The Power of Goodbye. El éxito del álbum se tradujo en millones de copias vendidas y permitió a Madonna conseguir tres premios Grammy en 1999.

La propia cantante estadounidense llegó a definir al productor británico como «un genio completamente loco».

Sin embargo, la influencia de Orbit no quedó limitada a su colaboración con Madonna. Su trabajo alcanzó también al pop y al rock de las islas británicas y le permitió participar en proyectos de artistas y grupos de estilos diferentes.

Entre sus colaboraciones más destacadas figura la producción de 13, el álbum publicado por Blur en 1999 y considerado uno de los trabajos más aclamados de la banda londinense.

Posteriormente, Orbit aportó su particular concepción musical a Electrical Storm, canción publicada por los irlandeses U2 en 2002, y a Feel Good Time, tema de Pink aparecido en 2003.

Su relación profesional con U2 se extendió además a los arreglos de The hands that built America.

La canción fue incluida, al igual que Electrical Storm, en el disco The Best of 1990-2000 y también formó parte de la banda sonora de la película Bandas de Nueva York, dirigida por Martin Scorsese y estrenada en 2002.

En paralelo a sus trabajos como productor para otros intérpretes, Orbit desarrolló una trayectoria propia mediante la publicación de varios discos centrados en la música electrónica y experimental.

También formó junto a Laurie Mayer y Grant Gilbert el trío Torch Song, una formación que publicó tres álbumes entre 1984 y 1987.

La sucesión de proyectos terminó por convertir al británico en uno de los productores más solicitados de finales del siglo XX y comienzos del XXI. A lo largo de su carrera trabajó, entre otros nombres, con Britney Spears, Robbie Williams, Melanie C, Katie Melua y No Doubt, además de los artistas con los que firmó algunas de sus colaboraciones más conocidas.

Orbit también habló públicamente de momentos especialmente difíciles de su vida. En una entrevista concedida en 2021 al diario The Guardian, reveló que había sufrido en 2017 un episodio psicótico provocado por el consumo de distintas drogas, entre ellas LSD, MDMA, cocaína y codeína. Según relató entonces, consiguió recuperarse después de recibir tratamiento.

Su trayectoria quedó así marcada por una búsqueda constante de nuevas posibilidades sonoras y por la combinación de electrónica, pop y música ambiental.

Esa capacidad para integrar estilos diferentes convirtió a William Orbit en una figura especialmente reconocible dentro de la producción musical y dejó su impronta en los trabajos de numerosos artistas durante las últimas décadas.