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Autorretrato de Tiziano expuesto en el Museo del PradoWikipedia

Se cumplen 450 años de la muerte de Tiziano, el pintor de reyes y Papas

Italia conmemora a uno de sus grandes pintores y maestro del Renacimiento

El mundo italiano del arte y la cultura recuerda este jueves los 450 años de la muerte de Tiziano Vecellio (1488-1576), considerado uno de los grandes maestros del Renacimiento y una de las figuras fundamentales de la escuela veneciana.

La efeméride vuelve a poner el foco sobre la extensa trayectoria de un pintor que desempeñó un papel decisivo en la evolución artística del siglo XVI.

Su localidad natal, Pieve di Cadore, en la región septentrional del Véneto, ha aprovechado la conmemoración para recuperar especialmente una vertiente de su producción: su condición de precursor del paisaje moderno.

Lo hace a través de la exposición Tiziano e il Paesaggio, que permanecerá abierta hasta el próximo 18 de octubre y reúne obras como El bautismo de Cristo y San Juan Bautista.

Buena parte de las actividades organizadas con motivo de este aniversario se concentran precisamente en esta zona vinculada a los orígenes del artista.

El programa incluye propuestas diversas, desde degustaciones gastronómicas hasta lecturas escénicas, además de un concierto previsto como clausura de la jornada conmemorativa.

Tiziano murió el 27 de agosto de 1576. El pintor más solicitado de la Serenísima República, la antigua ciudad-estado veneciana, falleció en su taller mientras Venecia sufría los efectos de una devastadora epidemia de peste.

Las estrictas medidas sanitarias establecidas entonces obligaban a enterrar a las víctimas de la plaga en fosas comunes. Sin embargo, la enorme consideración de la que gozaba el artista permitió que recibiera un trato excepcional.

Sus exequias se celebraron en la basílica de San Marcos y fue enterrado en Santa María Gloriosa dei Frari, donde continúa encontrándose su monumental sepulcro.

La extraordinaria longevidad de Tiziano favoreció una carrera artística especialmente prolongada. Ese extenso recorrido profesional le permitió ocupar una posición protagonista en la revolución pictórica del siglo XVI y asistir al paso desde el esplendor renacentista hasta la aparición de nuevas corrientes artísticas.

La historiografía ha considerado a Tiziano «el mayor colorista de todos los tiempos». A lo largo de su trayectoria realizó más de doscientos cuadros y cultivó géneros muy diferentes.

Su producción abarcó desde los retratos y las escenas mitológicas hasta la representación de la figura femenina y la pintura de temática sacra.

Su fama superó pronto los límites de Venecia y terminó convirtiéndolo en uno de los retratistas preferidos de príncipes y papas.

Su relación fue particularmente estrecha con la Casa de Austria, para la que retrató tanto a Carlos V como a su hijo Felipe II. De este modo, sus pinturas contribuyeron a configurar la iconografía de poder de ambos soberanos.

Una de las muestras más representativas de esa faceta es Carlos V a caballo en la batalla de Mühlberg, fechada en 1548 y conservada en el Museo del Prado de Madrid. El lienzo estableció una nueva imagen del monarca, presentado simultáneamente como héroe militar y símbolo de autoridad absoluta.

También forman parte de las colecciones del museo madrileño otras obras destacadas del pintor relacionadas con los Habsburgo, como Carlos V con un perro, de 1533, y Felipe II con armadura, realizado en 1551.

Con Felipe II, además, Tiziano ejerció como una suerte de «pintor de corte no presencial». El artista se negó a abandonar Venecia y, desde allí, remitió a España retratos y obras religiosas, además de su conocida serie de «poesías», compuesta por lienzos de temática mitológica inspirados en Las metamorfosis de Ovidio.

Durante los últimos 25 años de su vida, cuando ya era octogenario, Tiziano llevó su pintura hacia una técnica que rompía con los planteamientos anteriores. Las pinceladas se hicieron más sueltas, los empastes adquirieron mayor grosor y los contornos aparecieron cada vez más desdibujados.

Aquella forma de pintar no siempre fue comprendida por quienes la contemplaron en su época. Sus contemporáneos llegaron a calificar esos trabajos de «descuidados».

Con el paso del tiempo, sin embargo, la historiografía acabaría denominando aquella etapa «impresionismo mágico», reconociendo así la singularidad de una técnica desarrollada en la fase final de su producción.

Entre las creaciones correspondientes a sus últimos años sobresalen la Piedad, actualmente conservada en las Gallerie dell'Accademia de Venecia, y el Martirio de san Lorenzo.

La influencia de Tiziano se extendió mucho más allá de su propia generación. Su obra dejó huella en contemporáneos como Tintoretto, el Veronés (Paolo Veronese) y El Greco.

Posteriormente, su manera de entender la pintura también ejerció una notable influencia sobre grandes maestros del Barroco, entre ellos Peter Paul Rubens, Diego Velázquez y Anthony van Dyck.

Su legado artístico tampoco quedó limitado a los siglos inmediatamente posteriores. La obra del maestro veneciano terminó convirtiéndose en germen de corrientes modernas como el impresionismo y el expresionismo, prolongando así la influencia de una producción que, 450 años después de su muerte, vuelve a ocupar el centro de las conmemoraciones culturales en Italia.