Fundado en 1910

Jack Kerouac como jugador de fútbol americano en la Universidad de ColumbiaUniversidad de Columbia

Cinco de septiembre: el día que se publicó 'En el camino' de Kerouac, la novela que escribió en ¿siete días?

De ella dijo Truman Capote la frase famosa: «Esto no es escribir, es mecanografiar», pero no era cierto

Jack Kerouac era la típica estrella de fútbol americano de instituto estadounidense. Podría haber sido el protagonista de cualquier película para adolescentes de los ochenta. El rey del baile.

Desde Lowell, Massachussetts, el mismo lugar de nacimiento de Dickie Ecklund, «el orgullo de Lowell», que logró derribar a Sugar Ray Leonard en 1978, recibió becas al más puro estilo americano de Notre Dame, Columbia y el Boston College.

Finalmente ingresó en Columbia, donde no sucedió precisamente el ideal. Se rompió una pierna el primer año y el segundo no soportó la disciplina. No iba a ser jugador de fútbol americano, ni nada parecido. Algo por debajo de la superficie del joven Jack bullía.

En el camino nació de las lecturas, de la marina mercante en la que se enroló con el mismo éxito que en la Universidad, de la muerte de su hermano de nueve años cuando él tenía cuatro, de la religiosidad (que heredó) de su madre y la caída en los infiernos del alcohol (que heredó y le causó la muerte) de su padre, entre otras cosas.

En la carretera de Kerouac䄀渀愀 䜀爀椀渀

Ya había escrito dos novelas sin éxito antes de terminar la que le llevaría a la cumbre de las letras. Siempre se ha dicho que la escribió en veinte días y así fue, pero el proceso previo fue largo y esforzado: notas, títulos provisionales, distintas direcciones. El proceso de escritura en sí, cuando todo estuvo ordenado, sí fue de tres semanas.

Fue cuando juntó hojas de papel de calcar en un rollo de 36 metros de largo y se puso a teclear febrilmente durante esos veinte días en que su mujer de entonces lo alimentó mientras tanto con café, mayormente. Truman Capote dijo aquella frase famosa: «Esto no es escribir, es mecanografiar», pero no era cierto. La «prosa espontánea» tenía truco, aunque fuera verdaderamente espontánea, sin puntos y aparte y sin comas, según la leyenda que también dice que la redacción le llevó en realidad solo siete días y cuya edición posterior la hicieron los editores. Kerouac se había preparado para escribir su novela, que incluso reescribió con frecuencia.

Jack Kerouac escribiendo a máquina

La leyenda dice que En el camino se escribió en veinte días (también se dice que fueron solo siete y que la editorial se encargó de editar completamente el manuscrito corrido) casi en un arrebato de locura e inspiración, pero todo estuvo perfectamente planeado y pensado. Es una gran novela porque le (se) exigió trabajo más allá de la publicitada redacción en sí, que fue lo que quedó para la historia.

La historia, por cierto, de los viajes por todo Estados Unidos de unos amigos, escritores, inconformistas, distintos, los «beat» o «beatniks», una nueva cultura contra los valores tradicionales que tan bien representó Kerouac en su persona y en la Biblia «beat», En el camino: el alternativo sueño americano de la estrella del fútbol que terminó siendo una desgraciada estrella maldita de la literatura.