Fundado en 1910

El escritor Javier Marías durante la presentación de una de sus novelas en 2017EFE

Los textos inéditos de Javier Marías que verán la luz cuatro años después de su muerte

La editorial Alfaguara publicará el próximo 10 de septiembre Aquí me paro, una colección de textos de los que más de una docena son inéditos en español

Un total de 66 textos —entre artículos, ensayos, discursos o prólogos—, escritos entre 2001 y 2020 por Javier Marías, serán publicados por la editorial Alfaguara el próximo 10 de septiembre con motivo de su cuarto aniversario de su muerte.

Bajo el título Aquí me paro, esta colección reúne más de una docena de escritos inéditos en español y otras obras dispersas hasta ahora en distintos periódicos, revistas y otras publicaciones, en las que el autor de Corazón tan blanco reflexiona sobre la vida, la literatura, la política o el fútbol.

Aquí me paro empezó a gestarse en enero de 2020, cuando el escritor y académico madrileño tuvo la idea, pero por aquellas fechas, Marías estaba inmerso en su novela Tomás Nevinson, que vio la luz en marzo de 2021, y pensó que la recopilación de estas piezas no corría prisa.

«La novela, la pandemia y otros asuntos hicieron que aparcara el proyecto para un futuro más o menos próximo y sin concretar», ha señalado la editora Inés Blanca. Pero su muerte, el 11 de septiembre de 2022, truncó los planes.

Las diferentes dimensiones del escritor

Blanca, que ha sido la responsable de otras compilaciones de ensayos y artículos de Marías, como Aquella mitad de tiempo. Al mirar atrás (2008), ha agrupado esta nueva colección por temas. «Marías supo poner en palabras muchas de nuestras intuiciones más íntimas, incluso aquellas que ignorábamos que nos rondaran la mente», ha señalado la editora.

En Salirme indemne veremos textos en los que el autor de Los enamoramientos hace memoria de su propia vida, desde su miedo a volar a su labor editorial en Reino de Redonda o su relación con Jess Franco –tío materno y cineasta de culto– o Michi Panero.

En Pararme a pensar se agrupan las reflexiones sobre su obra y el proceso creativo; Para no llamarnos a engaño reúne los textos de política y sociedad, como el impacto del 11-S o la ley antitabaco, mientras que en Las mejores lecciones habla de películas y series como Centauros del desierto o Los Soprano.

Otro de los temas que veremos en esta colección serán sus artículos sobre fútbol, una de sus grandes pasiones desde niño, en el apartado de La emoción desinteresada; sobre la obra de otros autores, clásicos y contemporáneos, tendremos el apartado de Los que iluminan el mundo, y en Homenajes encontraremos a personalidades del mundo cultural como Antonio López, Pierre Bourdieu o Coetzee.

Rechazo al Premio Nacional de Narrativa

La editora sostiene que quienes únicamente conozcan a Javier Marías por sus novelas y relatos podrán acercarse ahora a otras dimensiones de su figura: «al hombre que recupera recuerdos, al ciudadano que observa la sociedad y opina con enorme agudeza, al fino pensador literario, al cinéfilo entusiasta de sus series y filmes favoritos, al apasionado del fútbol».

Ese recorrido por las distintas facetas del escritor tendrá, sin embargo, un significado diferente para quienes ya estén familiarizados con todas ellas. En su caso, el volumen supondrá un regreso a la prosa de quien llegó a ser candidato al Nobel. «Para unos será un refugio y para otros un descubrimiento», afirma.

Esa voluntad de reunir distintas vertientes de Marías también está presente en el título elegido para el libro. La decisión correspondió a su viuda, Carme López Mercader, y remite al ensayo homónimo que la revista Ínsula publicó en 2013. El texto está dedicado a las Novelas ejemplares de Cervantes, «el escritor más libre de todos los tiempos», según consideraba Marías.

El volumen concluye con otro elemento especialmente significativo de su trayectoria: un apéndice en el que se reproduce el comunicado mediante el que rechazó en 2012 el Premio Nacional de Narrativa, concedido por su novela Los enamoramientos. En aquel texto expuso los motivos de su decisión de no aceptar ningún galardón oficial y de renunciar a «toda remuneración que procediera del erario público».

Esa postura quedó resumida por el propio escritor en una explicación que cerraba cualquier interpretación de su decisión como un gesto de desprecio: «Lamentaría que esta postura mía se viera como un desdén hacia nadie. No lo es. Se trata de una cuestión de consecuencia. Es decir, de mi deseo de ser consecuente».