Fundado en 1910
Crónica deAndrés AmorósMadrid

Emocionante salida a hombros de Antonio Ferrera y de Román, con una encastada y exigente corrida de Adolfo Martín

Nuevo cartel de «No hay billetes» en Las Ventas, en una gran tarde de toros

Román y Antonio Ferrera, a hombros por una multitud (en su mayoría joven) este domingo en Las VentasEFE

En el centro del puente del día del Pilar, se vuelve a colocar en Las Ventas el cartel de «No hay billetes»: Urtasun sigue triunfando, los toros ya no interesan a casi nadie…

Todos los aficionados lamentamos la cornada que sufrió el día anterior Álvaro Serrano pero eso demuestra, una vez más, el valor de los toreros: crean belleza, a la vez que se enfrentan a unos animales peligrosísimos. Por eso, el pueblo español los ha considerado siempre sus héroes.

El cartel de esta tarde reúne nombres que los aficionados madrileños respetan mucho: los toros de Adolfo Martín, parientes cercanos de los Victorinos, muy encastados, y dos diestros con capacidad para enfrentarse a ellos, Ferrera y Román. Los dos triunfaron en San Isidro y saludan una ovación, al comienzo del festejo.

Esta tarde, los toros de Adolfo Martín, todos cárdenos, todos cinqueños, lucen espectaculares cornamentas, son encastados y exigentes. Con estilos distintos, Antonio Ferrera y Román también sacan su casta torera, cortan orejas y salen por la Puerta Grande, llevados a hombros por una multitud de jóvenes aficionados, en una estampa de feliz apoteosis.

El extremeño Antonio Ferrera ha experimentado, a lo largo de su carrera, una singular evolución: comenzó como un diestro atlético, de mucho gancho popular. Derivó luego hacia el clasicismo y la búsqueda de la lidia total, la que buscaba Luis Miguel Dominguín (él mismo me lo dijo). En los últimos años, ha decidido ir por libre: no tiene apoderado; hace lo que quiere; torea sobre todo en Hispanoamérica. Practica suertes muy personales: a veces, clásicas, a veces, heterodoxas. Triunfó con esta ganadería en el pasado San Isidro.

Antonio Ferrera, con un singular capote en dos tonalidades verdesEFE

Antonio Ferrera, con uno de sus toros en el mano a mano con RománEFE

El primer toro de Adolfo luce una cornamenta espectacular, es recibido con una ovación: empuja en la primera vara, metiendo los riñones. Con un capote muy ligero, verde por los dos lados, Ferrera lo saca del caballo con lances lucidos. Una tarde más, Iván García pone banderillas con maestría. En la muleta, el animal es pegajoso, vuelve rápido. Ferrera le busca las vueltas, intenta alargar las cortas embestidas pero el toro no permite ponerse bonito. Mata a la segunda, caído, recibiendo un golpe en el codo.

El valenciano Román abrió por segunda vez la Puerta Grande este año, en la Feria de San Isidro. Su personalidad incluye una permanente sonrisa; tiene capacidad y conecta fácilmente con el público.

El segundo toro, el primer Aviador de la tarde, sólo cumple en el caballo, se deja en el peto la vaina del pitón izquierdo; tardea, en banderillas. Román le planta cara, le baja mucho la mano desde el comienzo, aguanta con valor sereno parones y coladas, en una faena de riesgo y mérito indudables, que el público vive con emoción. Mata con decisión pero la espada queda trasera : da la vuelta al ruedo, con cierta división de opiniones.

También se llama Aviador el tercero, astifino, que de salida barbea tablas, amaga con saltar; se va del capote, tardea en varas. Ferrera lo saca del caballo con dos chicuelinas al paso. En la muleta, el animal vuelve rápido. Ferrera lidia con maestría; sin la ayuda, le saca al animal derechazos y naturales con emoción, uno a uno. Cita a matar desde muy lejos, avanza con la muleta plegada en el hombro y sorprende al público al lograr la estocada al encuentro: oreja.

Humilla el cuarto, acucharado de pitones; lo pican trasero. Ferrera lo saca del caballo con faroles, una suerte singular que, en estos tiempos, solamente él practica, En la muleta, el toro se lo piensa, mide mucho. Román le planta cara: en la segunda tanda, lo levanta y empitona por la espalda. Sin amilanarse, se la juega, le saca muletazos emocionantes. Todavía pasa momentos dramáticos, al borde del percance: el toro ha sacado muchas complicaciones. Una estocada corta de rápido efecto le vale la oreja.

Pase de pecho de Román, este domingo en MadridEFE

Ese mismo toro ha volteado a RománEFE

Las Ventas ha vuelto a colgar el cartel de «No hay billetes»EFE

Vuelve a lucirse Ferrera en el quinto, que recibe tres puyazos. Arriesga mucho Ángel Otero con los palos, asomándose al balcón. Brinda al público Ferrera; se dobla bien, el toro acude con fiereza y Antonio logra muletazos relajados, con mucho sentimiento, que levantan un clamor. Vuelve a citar para matar desde muy lejos, el toro se arranca fuerte y, aguantando mucho, deja un espadazo contrario: nueva oreja y Puerta Grande a Antonio Ferrera, emocionadísimo hasta las lágrimas.

Román intenta recibir con verónicas cargando la suerte al último, largo, con pitones, que embiste de largo al caballo, se agarra bien Chocolate. Lo saca Ferrera con un barroco quite, galleando, con el capote a la espalda. Coloca un par de mérito Fernando Sánchez. Brinda al público Román: el toro embiste con calidad y pronto traza el diestro naturales templados, lentos, de mano baja. Por la derecha, el toro también luce nobleza . Creo que el toro tenía todavía una última serie por la izquierda pero Román decide concluir con ayudados por bajo. Mata con decisión y acierta con el descabello: oreja y Puerta Grande. Aplaude en el arrastre al gran toro, Revoltoso, el más noble de la tarde.

En una preciosa estampa, que ahora ya se ha hecho frecuente, muchos jóvenes se han tirado al ruedo para sacar a hombros a los dos toreros: cada uno con su estilo, los dos se han entregado, en una emocionante y exigente corrida de Adolfo Martín, que ha propiciado el triunfo. Sin triunfalismo alguno, esta tarde, en Las Ventas, ha habido toros encastados y toreros clásicos, valientes.

Como decía Marcial Lalanda, «el más grande», cuando se reúnen las dos cosas, nuestra Fiesta es única, no tiene comparación con ninguna otra. Aunque el actual Ministro de Cultura no se entere…

FICHA

  • MADRID. Feria de Otoño. Plaza de Toros de Las Ventas. Domingo, 11 de octubre de 2026. «No hay billetes».
  • Toros de Adolfo Martín, encastados, bien armados, de juego variado y exigente.
  • ANTONIO FERRERA, de blanco y oro, pinchazo y estocada caída (silencio). En el tercero, estocada al encuentro (aviso, oreja). En el quinto, estocada contraria, aguantando (oreja y salida a hombros).
  • ROMÁN, de verde y oro, estocada trasera (saludos). En el cuarto, estocada corta (aviso, oreja). En el sexto, estocada y descabello (aviso, oreja y salida a hombros).