Fundado en 1910
Espacios liminales provenientes de los 'Backrooms'

Espacios liminales provenientes de los 'Backrooms'Backrooms film edits

¿Qué es el universo liminal?: la curiosa estética que nació de internet

De los pasillos vacíos, las fotografías de espacios abandonados a los laberintos infinitos de los Backrooms y las melodías de the Caretaker, una estética nacida en internet transforma lo cotidiano en una experiencia extraña, nostálgica y algo inquietante.

Hay lugares que parecen familiares pero que, al observarlos durante unos segundos, producen una sensación difícil de explicar. un pasillo de hotel iluminado por fluorescentes, una piscina cubierta sin nadie dentro, un centro comercial después del cierre o una habitación con moqueta amarillenta pueden provocar una inquietud que no se corresponde con ningún peligro visible.

Un montaje con varios espacios liminales

Un montaje con varios espacios liminalesShopLook

Esta sensación define el universo liminal, una corriente estética y cultural que ha germinado en internet, y que ha permanecido allí para desarrollarse. A través de la fotografía, el terror digital, los videojuegos y la música experimental, este extraño fenómeno explora una extrañeza que nace de lo cotidiano. Su popularidad en internet ha dado lugar a fenómenos como los Backrooms (Los cuartos de atrás), convertidos en un referente del terror contemporáneo y abstracto y ha ofrecido a millones de oyentes la música de The Caretaker, una experiencia musical que torna la nostalgia en una experiencia sonora onírica que transmite algo oculto e irrepetible.

Un montaje de varios espacios liminales

Un montaje de varios espacios liminalesdeviantArt

Este universo no se limita a una moda visual, sino que plantea la siguiente pregunta: ¿Por qué un lugar aparentemente normal puede producir la sensación de estar atrapado en un sueño, recordar algo que nunca pasó o encontrarse en un mundo del que ha desaparecido toda la presencia humana?

Los espacios liminales: cuando lo cotidiano se vuelve incómodo

El término liminal, procede del latín limen, que significa umbral. En su sentido más amplio, hace referencia a un estado de transición entre dos lugares, situaciones o etapas. Un aeropuerto o un pasillo son espacios concebidos para facilitar el paso de las personas de un sitio a otro. Sin embargo, cuando aparecen completamente vacíos, parecen perder la función para la que fueron construidos y adquieren un carácter diferente.

En internet, la expresión liminal spaces se utiliza para describir lugares familiares, pero que presentan algo extraño y descontextualizado. No tienen por qué estar abandonados ni ser peligrosos, un simple parque de bolas infantil vacío o un tobogán de noche puede lograrlo. La inquietud viene precisamente de que estos espacios se convierten en lugares suspendidos en el tiempo y que parecen perfectamente normales. La ausencia de personas desempeña un papel esencial, el vacío repentino genera una contradicción visual que confunde. La arquitectura permanece ahí, pero su propósito se ha desvanecido.

El resultado se encuentra a medio camino entre lo conocido y lo misterioso. El lugar podría permanecer a un recuerdo incompleto, a una pesadilla justo antes de que ocurra algo tétrico o un sueño que se desvanece al despertar.

Una estética fotográfica basada en la ausencia

La fotografía liminal no depende necesariamente de escenarios extraordinarios o surrealistas. Su principal recurso se trata de contemplar lugares corrientes desde una perspectiva que los despoja de su significado habitual. Las imágenes pueden volverse inquietantes según el manejo de la iluminación, el encuadre y la ausencia de actividad.

A diferencia de la fotografía arquitectónica convencional, que suele destacar la belleza, la funcionalidad o las proporciones de un edificio, las imágenes liminales tienen a interesarse por aquello que queda fuera de su propósito original. El fotógrafo no busca necesariamente mostrar un espacio atractivo, sino capturar un instante en el que parece haber perdido su relación con el mundo exterior.

La composición suele reforzar esa impresión. Los pasillos se fotografían desde un punto de fuga central, las habitaciones aparecen sin elementos que indiquen su uso y las puertas abiertas conducen a estancias vacías. También son frecuentes los encuadres ligeramente torcidos, las imágenes de baja resolución, el desenfoque y el ruido digital. Estos efectos, lejos de restar valor a la fotografía, le otorgan una personalidad única y elevan su capacidad para evocar recuerdos o imágenes recuperadas de una cámara olvidada. La iluminación también resulta decisiva.

Espacio liminal

Espacio liminalWikipedia

Las luces artificiales, especialmente las de tonalidad verdosa o amarillenta, crean ambientes que parecen detenidos en otra época. En exteriores, los cielos nublados, la niebla y los colores apagados junto a algún elemento que contraste y tenga vivacidad ayudan a que los escenarios parezcan atrapados en un tiempo indefinido.

Esta estética no trata simplemente de lugares deteriorados. Un edificio moderno, una habitación perfectamente limpia o una piscina de un hotel, un parque acuático puede causar el mismo desasosiego. La relación de la linealidad con la memoria explica parte de su atractivo. Muchas imágenes recuerdan a lugares visitados durante la infancia o soñados, aunque el espectador no pueda identificar exactamente cuando los vio o soñó.

El director de la película Backrooms, y también creador de contenido Kane Parsons, conocido por su miniserie en YouTube sobre los Backrooms, ha señalado precisamente esa conexión entre los espacios y los fragmentos de recuerdos personales que reaparecen sin un contexto claro. Para Pixels, las imágenes liminales pueden parecer recuerdos infantiles que la mente ha conservado de manera incompleta.

Los Backrooms: el laberinto nacido en un foro de internet

Si los espacios liminales representan la inquietud de encontrarse en un lugar familiar que parece fuera de contexto, los Backrooms llevan esa idea hasta sus últimas consecuencias. En este universo ficticio, una persona puede abandonar accidentalmente la realidad y aparecer en una red interminable de habitaciones, pasillos y estancias vacías hasta volverse loca. No hay una salida, las distancias no tienen ningún sentido y el entorno se repite hasta desorientar por completo a quien lo recorre.

El origen del fenómeno se sitúa en 4chan, el foro anónimo de internet conocido por la circulación de memes, imágenes y relatos colectivos. En mayo de 2019, una fotografía de una habitación de aspecto anodino apareció en un hilo de su sección paranormal donde los usuarios compartían imágenes que transmitían una sensación extraña, como si hubiera algo incorrecto pero imperceptible en ellas.

La fotografía mostraba un interior con paredes amarillentas, moqueta, luces fluorescentes y una distribución que recordaba a una oficina o a un local comercial en obras. No había ni personas ni ningún otro elemento.

La fotografía original de los 'Backrooms', publicada en el foro de 4chan en 2019

La fotografía original de los 'Backrooms', publicada en el foro de 4chan en 2019Foro de 4chan

La imagen adquirió una dimensión narrativa cuando un usuario anónimo añadió una descripción que imaginaba la posibilidad de atravesar accidentalmente los límites de la realidad y caer en ese lugar compuesto por habitaciones vacías, con el olor de una moqueta húmeda y el zumbido constante de las luces. Así nacieron los Backrooms como relato de terror colaborativo.

Kane Pixels: el joven creador que llevó los Backrooms al cine

El siguiente gran paso en la historia de los Backrooms llegó de la mano de Kane Parsons, conocido en internet como Kane Pixels. Nacido en 2005, el joven creador estadounidense comenzó a desarrollar una versión audiovisual del fenómeno cuando tenía solo 19 años. Su aportación fue transformar una idea basada principalmente en imágenes estéticas en una experiencia narrativa que parecía proceder de una grabación real.

Kane Parsons, conocido como Kane pixels, creador de la serie de Youtube  'Backrooms, found footage' y director de la película del estudio A24

Kane Parsons, creador de la serie de Youtube 'Backrooms, found footage' y director de la película del estudio A24Independent Español

En enero del 2022 publicó en youtube The Backrooms (Found Footage), un cortometraje de estilo ‘metraje encontrado’ como la película The Blair Witch Project o la saga cinematográfica R.E.C. El cortometraje, realizado con la herramienta de modelado 3d Render, mostraba a un joven entrando equívocamente en esa realidad alterna, desde la perspectiva de la grabación en primera persona de su cámara de vídeo. La cámara templaba mientras el protagonista se perdía por la infinidad de pasillos y finalmente descubría que no estaba solo en aquel lugar.

El formato de found footage -metraje encontrado- resultó perfecto al simular una grabación del protagonista accidental. La historia prescindía de buena parte de los recursos habituales del terror. No había diálogos ni cortes de cámara abruptos. Sólo se veía al protagonista caminando durante toda la duración del cortometraje, mientras escuchábamos sus pasos y veíamos como el espacio se volvía cada vez más incomprensible.

Portada del cortometraje de Youtube 'The Backrooms, found footage'

Portada del cortometraje de Youtube 'The Backrooms, found footage'Kane Pixels

El cortometraje alcanzó una enorme difusión, llegando a millones de visualizaciones y dio paso a una serie de episodios con el mismo carácter, a demás de incorporar organizaciones que investigaban el fenómeno con incursiones de los trabajadores protegidos por un traje parecido al de un astronauta, quienes también documentaban el proceso.

La serie de Kane convirtió a los Backrooms en uno de los referentes más reconocibles del terror nacido en internet y demostró que una producción independiente podía captar la atención de una audiencia internacional. El proyecto también llamó la atención de la industria cinematográfica.

Póster oficial de la película 'Backrooms'

Póster oficial de la película 'Backrooms'A24

El salto definitivo se produjo con 'Backrooms', el largometraje dirigido por el propio Kane Parsons y producido por A24, la compañía conocida por respaldar películas de terror y propuestas cinematográficas alejadas de las fórmulas comerciales convencionales.

La película se estrenó en España el 2 de junio de 2026, después de su lanzamiento en Estados Unidos el 29 de mayo. Con una duración aproximada de 110 minutos, la producción trasladó el universo de las habitaciones infinitas al formato de largometraje.

The Caretaker: la música que convierte la nostalgia en una pesadilla.

La música de The Caretaker explora una sensación parecida a los espacios liminales a través del sonido. Sus composiciones parecen proceder de un recuerdo remoto con melodías antiguas repetitivas y fragmentos musicales que poco a poco dejan de ser reconocibles.

el álbum completo 'Everywhere at the end of time' de The Caretaker

el álbum completo 'Everywhere at the end of time' de The CaretakerThe Caretaker

Detrás de este proyecto se encuentra el músico británico Leyland James Kirby, que comenzó a utilizar el nombre artístico de The Caretaker en 1999. Su propuesta musical se caracteriza por recuperar grabaciones antiguas, especialmente canciones de jazz y música de baile de las décadas de 1920 y 1930, para manipularlas mediante repeticiones, distorsiones y capas de ruido.

El resultado se encuentra entre la música ambiental, la experimentación sonora y una forma de terror psicológico que no necesita imágenes. En sus composiciones, las melodías se arrastran a lo largo del paso del tiempo, es como escuchar una canción que alguna vez fue importante y descubrir que ya no es posible recordarla por completo.

Esta particularidad ha convertido a The Caretaker en una referencia recurrente de la estética liminal y de los contenidos relacionados con los sueños, los recuerdos y los espacios vacíos. Sus canciones, sobre todo su viral It's just a burning memory, acompañan vídeos de pasillos interminables, edificios desiertos y habitaciones pertenecientes a una época que ya no existe. La música no describe literalmente esos lugares, pero produce una sensación semejante a aquellas fotografías y resulta ser un complemento que casa muy bien con los espacios liminales.

Un mismo universo entre la fotografía, el cine y la música

Dentro de la posibilidad de que lo extraño no se encuentre, el terror no reside en un lugar ajeno, sino en aquello que creíamos conocer. Basta con que desaparezcan las personas, se altere el sonido o se pierda el contexto para que un escenario cotidiano deje de parecernos real.

En el universo liminal, el verdadero miedo no está ligado necesariamente a descubrir qué se esconde en el otro lado de las diversas realidades, sino empezar a sospechar que, aunque sea por un micro segundo, nunca hemos estado en la nuestra.


comentarios
tracking

Compartir

Herramientas