El cuadro angustioso que todo el mundo conoce por su simbolismo y no por su imponente presencia. Si 'El Guernica' decepciona impresionando, 'El Grito' lo hace en la indiferencia. Como también Picasso, Munch pintó un buen número de cuadros, podría decirse que la mayoría, que superan en empaque al más famoso de todos ellos, que concibió de este modo en sus propias palabras: «Paseaba por un sendero con dos amigos – el sol se puso – de repente el cielo se tiñó de rojo sangre, me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio – sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad – mis amigos continuaron y yo me quedé quieto, temblando de ansiedad, sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza». Una obra fea (al contrario que, por ejemplo, su propio 'Autorretrato con cigarro'), sin embargo, considerada una de las más importantes del arte.