La Sagrada Familia de Barcelona, a la luz del crepúsculo
Barcelona
La Sagrada Familia de Barcelona arranca su gran año y calienta motores para recibir al Papa León XIV
La Junta Constructora trabaja con el 10 de junio marcado en rojo en su calendario
La primera piedra del templo expiatorio –hoy basílica– de la Sagrada Familia de Barcelona se colocó el 19 de marzo de 1882, durante el pontificado de León XIII, y será su sucesor en la línea nominal –el actual Papa, León XIV– quien la culmine. Si todo va según lo esperado, además, lo hará en persona, durante un viaje a España este 2026 que aún esta en el aire, pero que podría concretarse esta semana.
Al menos, a ello apunta la convocatoria de una reunión este viernes, 9 de enero, entre la Secretaría de Estado del Vaticano y tres de los principales líderes de la Iglesia en España: el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, y los arzobispos de Madrid y Barcelona; respectivamente, los cardenales José Cobo y Juan José Omella.
Se prevé que el viaje –que sería la primera visita de un Papa a España en 15 años, desde la JMJ de 2011– tenga varias paradas por la geografía ibérica, pero una de las principales, y la que habría motivado poner en marcha la maquinaria vaticana, sería precisamente coronar la torre de Jesucristo de la Sagrada Familia, la más alta de todas, con motivo del centenario de la muerte de Antonio Gaudí, el genial arquitecto catalán que fue declarado Venerable por el Papa Francisco pocos días antes de morir.
Así, mientras en Roma se avanza por el cauce diplomático, en Barcelona se calientan motores para un verano que será el más importante para el templo desde 2010, año en que Benedicto XVI lo visitó, lo consagró como basílica menor y lo abrió regularmente al culto. Venga o no venga León XIV, no obstante, en la Sagrada Familia trabajan con una fecha marcada en rojo en el calendario; el 10 de junio, cuando se cumplirá un siglo de la muerte de Gaudí.
Tres meses
El calendario que maneja la Junta Constructora de la Sagrada Familia contempla terminar de colocar la gran cruz que coronará el templo en marzo, como tarde. Será una cruz de seis puntas –una forma muy querida por Gaudí: la instaló también en la Casa Batlló, el Park Güell o la Torre Bellesguard– que estará hueca. Dentro habrá una escultura del Agnus Dei («Cordero de Dios») del italiano Andrea Mastrovito, y se podrá vislumbrar toda la ciudad.
Con todo, el objetivo de los constructores de la Sagrada Familia es que este espacio trascienda la condición de mero mirador, y que se convierta en una atalaya desde la cual los visitantes y peregrinos que asciendan hasta allí puedan acercarse a Dios y observar la obra de la Creación y a los hombres, a quienes Jesús invitó a querer como hermanos, dicen.
Colocar los brazos de la cruz es un trabajo quirúrgico
Una vez instalada por completo la cruz –que recordemos, alcanzará los 172,5 metros de altura, confirmando a la Sagrada Familia como la iglesia más alta del mundo y el techo de Barcelona–, la Junta Constructora empezará a retirar los andamios para que luzca lo mejor posible de cara a junio.
Por el momento, la agenda prevista para el 10 de junio –según recoge El Nacional– incluye una ofrenda floral matutina a la tumba de Gaudí, situada en la cripta de la Sagrada Familia, y una misa solemne por la tarde, en la que se interpretarán las canciones que sonaron en el entierro de Gaudí, 100 años antes, y en la que se llevaría a cabo la bendición de la torre de Jesucristo. El calendario es, no obstante, provisional, y no se descarta modificarlo en caso de que el Papa León XIV pueda venir, pero tenga que ser en otras fechas.
Acabar la Sagrada Familia
Los últimos años han supuesto un acelerón notable en el progreso de las obras de la basílica: en 2021 se coronó la torre dedicada a la Virgen María, con una espectacular estrella de 12 puntas; entre 2022 y 2023 se acabaron las torres de los cuatro evangelistas –rematadas por las esculturas de Xavier Medina-Campeny– y ahora la torre central está a punto de terminarse.
La torre no es el único elemento de la Sagrada Familia en el que se trabajará durante este año: también se prevé que de cara a junio esté terminada la capilla de la Asunta, situada en la calle Provenza, que incluirá un acceso directo desde esta vía. Destacará por una cúpula azul de 30 metros de altura que representa el manto de la Virgen María, alzado por cuatro ángeles.
Tras el verano, momento álgido del Año Gaudí, los trabajos en la Sagrada Familia no se detendrán. El principal esfuerzo se pondrá en la calle Mallorca, donde se empezará a trabajar en lo que debería ser la entrada principal de la Sagrada Familia, la fachada de la Gloria, prevista para terminarse en 2033.
Esta previsión no contempla aquello que sobrepasa el solar del templo: ni los voladizos previstos en el proyecto de Gaudí ni la polémica escalinata que debería dar acceso a la puerta principal, situada a varios metros por encima del nivel del suelo actual. En estos momentos sigue sin resolverse el debate a tres bandas con los vecinos y el Ayuntamiento, porque supondría demoler uno o varios bloques de pisos.
Cabe recordar que la Generalitat de Cataluña ha declarado oficialmente 2026 como «Año Gaudí», un paraguas bajo el que se pretende «hacer el ejercicio de interrelacionar [todas las obras] y explicar Gaudí a partir del conjunto» de su producción arquitectónica. Además, según consta en la web oficial, también se busca «acercar a Gaudí y todas sus obras a la ciudadanía local, y muy especialmente a los más pequeños y más jóvenes».