Aviones de combate rusos Sukhoi SU-25
‘Moscú X’: una frenética novela de espías en la Rusia de Putin
David McCloskey se consagra como uno de los autores de referencia en la novela de espionaje
Tras la muerte de John Le Carré, son muchos los escritores que se han disputado el trono de la novela de espionaje. Frederick Forsyth, Mick Herron, Daniel Silva y Terry Hayes son algunos de los autores más renombrados dentro de uno de los géneros preferidos por los lectores de todo el mundo.
Salamandra (2025). 560 páginas
Moscú X
En 2021, dentro de este campo irrumpió con fuerza el nombre de David McCloskey, un autor absolutamente desconocido cuyo debut literario, Estación Damasco, fue muy bien recibido por la crítica. En concreto, las mayores alabanzas a esta obra llegaron precisamente desde el propio ámbito del espionaje. Sin ir más lejos, David Petraeus, exdirector de la CIA, dijo que se trataba de la mejor novela de espionaje que había leído jamás.
Lo que Petraeus y otros veteranos espías destacaron por encima de todo fue el realismo en la descripción de los entresijos del mundo de la inteligencia. El secreto era sencillo: McCloskey había trabajado como analista de la CIA durante seis años, y había estado destinado precisamente en Siria. Ese conocimiento de primera mano del funcionamiento del espionaje, sumado a sus dotes como narrador, convirtieron su novela en un auténtico éxito editorial, y dejaron a millones de lectores a la espera de una nueva novela.
Cuatro años después, esta espera ha terminado con la publicación de Moscú X, la nueva obra de McCloskey. En esta ocasión, el escritor estadounidense cambia de escenario, abandonando Oriente Próximo para adentrarse en la Rusia actual, concretamente en el entramado político y económico que rodea al presidente Putin.
La novela tiene todos los ingredientes de las novelas de espionaje: acción, suspense, traiciones, conspiraciones y, cómo no, espías, tanto rusos como agentes de la CIA. La lectura se hace fácil y amena, gracias a la ágil narración y al desarrollo de una trepidante trama que enseguida atrapa al lector.
El argumento planteado por McCloskey no puede ser más sugerente: una lucha interna entre dos plutócratas cercanos a Putin va a ser aprovechada por la CIA para asestar un golpe al círculo interno del presidente ruso, creando una conspiración en la que poco o nada es lo que parece. Otro de los elementos atractivos de la novela es que, como sucede en las obras de Daniel Silva, la acción se desarrolla en numerosos lugares del mundo. El lector va saltando de Moscú a México, para ir a Estados Unidos y a Cornualles, y terminar en las regiones árticas de Finlandia.
Además de disfrutar de una trama absorbente, el lector de Moscú X podrá sumergirse de lleno en la Rusia de hoy día. He aquí quizá el mayor acierto de la novela: retratar, con toda su crudeza, los entresijos de un sistema con apariencia de democracia, pero cuyo funcionamiento se corresponde mucho más con un régimen autoritario, caracterizado por la concentración de poder, la represión de oposición y la corrupción sistémica.
Se trata, por todo ello, de una obra muy recomendable, que hará las delicias de los lectores aficionados a las novelas de espías y, más allá, de todos los que estén interesados en conocer de cerca los entresijos del régimen controlado por Putin.