Cubierta de 'Sócrates'
'Sócrates. Un hombre de nuestro tiempo', una semblanza que no pierde su vigencia
Paul Johnson reivindica en esta clásica biografía la personalidad y la trascendencia del célebre filósofo griego
Dentro del sello «El buey mudo», Ciudadela ha decidido reeditar algunas biografías clásicas de hombres que han marcado la historia. Una de las últimas en publicarse es Sócrates. Un hombre de nuestro tiempo, escrita por el célebre historiador Paul Johnson, uno de los biógrafos más prestigiosos del mundo anglosajón.
Ciudadela (2026). 168 páginas
Sócrates. Un hombre de nuestro tiempo
En esta obra, Johnson presenta a Sócrates como «el primer sabio que conocemos que meditó profundamente sobre lo que hace felices a los seres humanos y cómo se puede lograr semejante bendición». El uso del término «sabio» no es casual, y pone de manifiesto una de las tesis principales del libro: para Johnson, Sócrates fue un filósofo sui generis, ya que siempre negó tener una doctrina o un sistema de pensamiento propios, y siempre rechazó la idea de querer sentar cátedra o enseñar a otros. En vez de ello, la labor de Sócrates se habría centrado en preguntar a sus interlocutores sobre sus ideas, haciéndoles ver las fallas y los límites de sus argumentaciones y, con ello, ayudarles a pensar mejor y con mayor criterio.
Dado que el célebre filósofo griego no dejó nada escrito, Johnson recurre a las principales fuentes históricas de la época que hablan de él, especialmente a Platón y a Jenofonte. En ese sentido, una de las mayores contribuciones de esta biografía es el esfuerzo que Johnson hace por sacar a la luz el verdadero pensamiento de Sócrates, intentando marcar distancias entre dichas ideas y las interpolaciones y reinterpretaciones realizadas por un Platón a quien Johnson atribuye una indisimulada tendencia por intentar hacer a su maestro comulgar con sus propias ideas filosóficas.
Uno de los episodios de la vida de Sócrates sobre los que Johnson arroja más luz es el juicio y la posterior condena del filósofo. Según el historiador inglés, el principal causante de la persecución a Sócrates no habría sido su supuesta falta de reverencia hacia las deidades atenienses –un cargo por el que otras muchas figuras habían sido condenadas con penas menores en esa época–, sino su papel como maestro y amigo de dos líderes políticos que llevaron a Atenas a la ruina, Critias y Alcibíades. La nefasta labor de ambos gobernadores había provocado la derrota de Atenas frente a Esparta y la muerte de numerosos jóvenes atenienses. Las familias de estos, deseosas de venganza, ante la imposibilidad de castigar a ambos gobernantes (muertos antes de ser juzgados), habrían elegido a Sócrates como chivo expiatorio.
Igualmente esclarecedora es la explicación que Johnson da a la decisión de Sócrates de aceptar una condena injusta, rechazando de plano la invitación a huir que le hicieron sus discípulos. Para el biógrafo inglés, esta decisión se fundamentó en dos pilares de la vida del filósofo: su amor hacia Atenas, que le llevó a aceptar su sistema legal hasta sus últimas consecuencias, y su firme convicción moral de que nunca debe cometerse una injusticia, ni siquiera para reparar otra aún mayor.
En no pocos pasajes, la semblanza que Johnson hace de la figura del filósofo griego abandona el terreno de la biografía y se asemeja al de una hagiografía, presentando a Sócrates como un dechado de virtudes sin mácula moral alguna. Igualmente, el deseo de Johnson de subrayar la importancia del filósofo griego le lleva a querer presentarle como una auténtica celebridad de la Atenas de su época, no solo por su labor filosófica, sino también debido a su influencia en la política del momento. En esta labor, Johnson se apoya a menudo en conjeturas, imaginando intervenciones personales de Sócrates en algunos sucesos de la época que la historiografía está lejos de haber podido demostrar.
Sea como fuere, la semblanza de Sócrates realizada por Paul Johnson se antoja como una de las grandes referencias sobre la figura del filósofo ateniense. A lo largo de sus páginas, el lector se aproxima al conocimiento del carácter y de las peripecias vitales de Sócrates. Y, lo que es aún más valioso, tiene oportunidad de sumergirse en la mente y el alma de un auténtico gigante de la historia, una de esas personas que, gracias a su pensamiento y a su ejemplo de vida, contribuyeron genuinamente a hacer de este mundo un lugar mejor.