AC/DC deja en Madrid un rastro de azufre con un concierto que se recordará durante décadas
El esperado concierto de AC/DC en el Metropolitano de Madrid no ha defraudado: ha sido un espectáculo histórico de puro rock
Brian Johnson y Angus Young durante el concierto este sábado de AC/DC en Madrid
Furia rockera, diabólico espectáculo de luces y fuegos que hicieron las delicias de un público que sabía a lo que venía: a disfrutar con los infernales Angus Young y Brian Johnson. Así fue el concierto de AC/DC en el estadio Metropolitano de Madrid de este jueves.
La gira Power Up tiene un cierto sabor a despedida, aunque también es cierto que eso mismo decían las crónicas del concierto que dieron en la Cartuja de Sevilla el año pasado, y aquí están otra vez estos viejos que siguen más vivos y coleando que nunca.
La vuelta de Brian Johnson, tras los problemas auditivos que lo apartaron durante un tiempo de los escenarios, sabe a gloria. El tipo está en plena forma. Y lo mismo se puede decir de Angus Young y sus sempiternos pantalones de colegial gamberro.
AC/DC llegó al escenario del Metropolitano tras una potable, aunque un tanto insulsa, actuación de la banda estadounidense The Pretty Reckless, liderada por una aguerrida Taylor Momsen (sí, la misma que salía en la popular serie Gossip girl) –de estética a lo Kurt Cobain– que pese a firmar una buena actuación a caballo del hard rock y del punk no logró entusiasmar, aunque lo intentaba con sus gritos de «¡Grasisassss, Matdruiiiid!» y sus muchos «fucking (y lo que corresponda)!» que repartía en calculados momentos de su actuación.
Brian Johnson, cantante de AC/DC
Se acerca la hora y el estadio del Atlético empieza a llenarse cuando la banda de la chica de Gossip girl termina su show.
Público de todas las edades, mucho boomer, también millenials. Familias con niños. Camisetas negras con las letras AC/DC. Y mucho «cornudo» (y «cornuda») –porque llevaban puestos en la cabeza los característicos cuernos rojos de los diabólicos fans de la banda australiana–. En definitiva, ambientazo.
Tras permanecer un tanto distraídos con los teloneros, la locura absoluta se desató con la entrada de Angus Young y amigos, que vino acompañada de buenas dosis de azufre de rock de pata negra.
Angus Young, líder de AC/DC
Se hizo de rogar AC/DC. El público, impaciente, empezó a silbar cuando no llevaban más de un par de minutos de retraso. Había ansia en el ambiente. La gente quería a AC/DC y lo quería ya.
Finalmente, aparecieron. Desde la zona de prensa se pudo ver cómo llegaron al escenario por la parte de atrás subidos como unos benditos en unos cochecitos de golf. En cualquier caso, ahí estaban por fin Matt Laug a su portentosa batería. Chris Chaney al bajo. Stevie Young a la rítmica. Y, por supuesto, Angus Young y Brian Johnson.
Comienza el show. Se apagan las luces. El público ruge. El Metropolitano brama. If you want blood para empezar. Muy apropiado para este público sediento. Angus Young es un personaje. Nunca un señor bajito de 70 años en pantalones cortos había desatado tal pasión. En un segundo se hace con el público. El hombre corre, salta por el escenario, se mueve como un chaval de 15 años. Qué pequeña parece ahora la de Gossip girl.
Brian Johnson tiene problemas con los niveles de su micro. La atronadora guitarra de Young lo tapa. Da igual. Es AC/DC y es brutal. El Metropolitano lleno hasta los topes retumba de adrenalina. Esto es puro rock n’roll.
Back in Black como segundo plato volcánico, uno de los temas más celebrados por los fans de la banda anglo-australiana.
Suena Demon fire. Las pantallas del Metropolitano se llenan de llamaradas por entre las que asoman Johnson y Young. El espectáculo está calculado al milímetro, sin estridencias, pero con toda clase de concesiones a un público que ha dejado claro lo que quiere.
Lo mismo pasa con el repertorio. No falta ni uno de los temas más célebres de AC/DC. Es como un álbum de grandes éxitos, y es de agradecer.
Young se quita la chaqueta escolar. Empieza lo gordo, se intuye. Cae la noche en Madrid. Las lucecitas rojas de los cuernos del público brillan intermitentes como estrellas en el firmamento. Un firmamento que AC/DC se ha encargado de hacer más luminoso.
Comienzan a sonar los toquecitos de Thunderstruck, sus característicos acordes en la guitarra de Young y los golpes de batería. El Metropolitano se viene abajo. ¿No querían a AC/DC? Pues ahí está por partida doble. Salen rayos de Brian Johnson y Angus Young. Literalmente. Así lo presentan en las pantallas, rodeados de montañas rocosas.
Baja la campana negra de Hells Bells y el Metropolitano se pone místico. «Hells bells!», corea el público madrileño, es uno de los momentos álgidos del concierto. Pocas veces se puede ver tal integración entre público en la pista y banda en el escenario.
Shot in the dark y Angus Young se coloca los cuernos. Ha llegado el momento más esperado por el público: Highway to hell. Sale fuego del escenario. Cada vez que Johnson atrona «highway to hell!» dos enormes llamaradas emergen de detrás de la batería. El Metropolitano se vuelve un escenario épico con uno de los himnos más importantes de la historia del rock.
Es el turno de You shook me all night long, otra de las canciones más coreadas. La gira Power Up es la de los grandes éxitos de AC/DC y no falta ni uno.
El concierto avanza. Se acerca a su final. El formal colegial que era Angus Young al empezar se ha convertido ahora en un rabioso descamisado que ha exprimido todo el rock que podía a su guitarra, que bien podría echar humo.
De repente, un mecanismo hace que el escenario se eleve y Angus Young escala al cielo mientras unos cañones disparan serpentinas. El público se rinde a sus pies y a su guitarra. Angus Young es el rey del rock y sus fieles súbditos siempre le son leales.
TNT para terminar, otro de los grandes himnos de AC/DC, y For those about to rock (we salute you) para cerrar entre cañonazos, mucha pólvora y fuegos artificiales.
Un final para no decepcionar. Pero Young y Johnson no se conforman con no decepcionar. Quizás sean conscientes de que están cerrando su etapa, la etapa de AC/DC, una de las páginas más gloriosas de la historia del rock, y están echando el resto en esta Power Up Tour.
AC/DC se baja del escenario en Madrid. Volverán a tocar el miércoles 16, también en el Metropolitano. El clima es de despedida. ¡Pero qué despedida! Ha valido la pena estar ahí. Ha valido la pena estar en todo el recorrido.