Estadio del Real Zaragoza
La vieja Romareda desaparece a gran velocidad y así se verá el nuevo estadio
El derribo del estadio zaragocista avanza más rápido de lo previsto, permitiendo adelantar los trabajos de construcción del futuro Ibercaja Romareda
Los trabajos de demolición en la antigua Romareda avanzan a un ritmo sorprendente. A comienzos de agosto, solo queda en pie una parte de la tribuna Preferencia y las cuatro torres de iluminación, que serán las últimas estructuras en ser retiradas. Este adelanto ha permitido a la UTE OHLA-Altuna y Uria ganar hasta dos semanas en el calendario previsto.
Gracias a este avance, los trabajos de reconstrucción del nuevo estadio, denominado Ibercaja Romareda hasta 2035, comenzarán antes de lo planificado. Si bien se preveía iniciar las obras en octubre, ahora se estima que a finales de septiembre ya podrán arrancar las cimentaciones y trabajos en los sótanos de las tribunas Este y Preferencia.
Desde la sociedad Nueva Romareda —formada por el Ayuntamiento de Zaragoza, la DGA y el Real Zaragoza— se ha puesto énfasis en la reducción del polvo durante el derribo, con sistemas de medición y protocolos específicos para minimizar molestias a vecinos y al cercano hospital.
Este mes concluirán la demolición de Preferencia y las torres, y se procederá a la segregación de materiales y estudios de servicios en la zona Este. Posteriormente, comenzarán los movimientos de tierra, paso previo a levantar la estructura del nuevo estadio. El Gol Sur ya tiene completadas sus bases, y se espera que su esqueleto empiece a ser visible este otoño. La finalización total está prevista para junio de 2027, y el Real Zaragoza estrenará su nueva casa en la temporada 2027/2028.