Comité Olímpico y mujeres: ciencia, sentido común y justicia frente a ideología
Mediante inyecciones hormonales y cirugías se puede cambiar de aspecto, pero no de sexo. Ergo, no es justo permitir que varones que se sientan mujeres compitan en las categorías femeninas
El COI ha dicho que solo las mujeres podrán competir en pruebas femeninas
La reciente decisión del COI –de que solo las mujeres puedan competir en categorías olímpicas femeninas– se tomó después de que su grupo de trabajo revisara durante año y medio la evidencia científica. Una evidencia que muestra un consenso claro de que el sexo masculino ofrece una ventaja de rendimiento en todos los deportes y pruebas que dependen de la fuerza, la potencia y la resistencia.
Ya en 2024, un grupo de expertos internacionales encabezado por el Dr. Lundberg, publicaban en el Scandinavian Journal of Medicine and Science in Sports un artículo en el que solicitaban al COI que cambiase su política, exponiendo que «los estudios muestran que las mujeres transgénero (individuos nacidos de sexo masculino que se identifican como mujeres) con testosterona suprimida conservan masa muscular, fuerza y otras ventajas físicas en comparación con las mujeres. La ventaja en el rendimiento masculino no se puede eliminar con la supresión de testosterona».
A partir de ahora, la elegibilidad para las competiciones femeninas se definirá mediante una prueba de sexo "única en la vida”, destinada a comprobar un resultado negativo para el gen SRY, la región determinante del sexo en el cromosoma Y, responsable del desarrollo de características masculinas. Los hombres tenemos cromosomas XY en todas nuestras células, las mujeres XX en todas ellas. Por eso es imposible cambiar de sexo. Mediante inyecciones hormonales y cirugías se puede cambiar de aspecto, pero no de sexo. Ergo, no es justo permitir que varones que se sientan mujeres compitan en las categorías femeninas.
El COI tiene por primera vez una presidenta, Kirsty Coventry, elegida hace un año para dirigirlo. A la hora de comunicar la noticia, ella misma explicó que la política «sigue las recomendaciones de expertos médicos». Kirsty, excampeona olímpica de natación, seguro que conoce bien el caso de Lia Thomas, un nadador estadounidense que pasó de quedar el 65 en los 500 libres masculinos a ganarlos cuando se le permitió competir en la categoría femenina. Es solo una de las muchas injusticias que se han ido permitiendo en el deporte, pero también en otros ámbitos, como en pruebas físicas para acceder a los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado. El COI está de enhorabuena al conseguir que ciencia, sentido común y justicia ganen la batalla a una ideología cada vez más dominante. Ojalá cunda el ejemplo.
- Manuel Martínez-Sellés es presidente del Colegio de Médicos de Madrid