La joven catalana Noelia C. R., en la entrevista concedida al programa 'Y ahora Sonsoles'
Escritores, docentes y ensayistas, contra la eutanasia de Noelia: «Es uno de los mayores fracasos de la sociedad española»
La movilización masiva en defensa del derecho a la vida de Noelia Castillo ha reactivado el debate sobre la eutanasia en España. El caso, de carácter excepcional, combina la juventud de la mujer –25 años– con un bloqueo judicial que se ha prolongado durante 20 meses. Los tribunales no concedieron las medidas cautelares que reclamaba su padre y a las 18.00 horas de este 26 de marzo los doctores han acabado con la vida de la joven.
«Es uno de los mayores fracasos de la sociedad española. Contemplo con absoluto pasmo cómo han fallado nuestra civilización, el sistema sanitario y la red de apoyos en España. Es un día muy triste», afirma el escritor Xosé Carlos Caneiro en conversación con El Debate.
El ensayista Enrique García-Máiquez va más allá: «La sociedad actual está marcada por una falta de valores y principios. El aborto, la eutanasia… Hay una pérdida de respeto a la vida y se deja que una persona que ha sufrido tanto decida sola».
María Solano, profesora de Ética de la Universidad CEU San Pablo, coincide en señalar el fracaso colectivo que, a su juicio, refleja el caso. Solano lamenta que la sociedad no haya sido capaz de «darle una respuesta de amor y acogida».
La vida de Noelia comenzó a deteriorarse tras la separación de sus padres, que atravesaron graves problemas económicos. El Estado les retiró la custodia, lo que la llevó a vivir en un centro tutelado. «Sus padres priorizaron la economía y la apartaron del núcleo familiar, que es más importante que el sustento. No fueron capaces de detectar los abusos que sufría ni de curar sus heridas», indica María Solano.
La joven fue víctima de una agresión sexual múltiple, tras la que desarrolló una depresión aguda con intento de suicidio. Como consecuencia de ese intento, al arrojarse desde un quinto piso, sufre hoy una paraplejia y tiene una discapacidad del 74 %. «No podemos juzgar a Noelia, sería muy triste. Ha habido muchos momentos en su vida en los que sus decisiones han estado condicionadas por las de otros», recalca Solano.
Es trágico el poco valor que se le da a la vida
La oposición al caso ha sido contundente. La Fundación Española de Abogados Cristianos, la Conferencia Episcopal, así como PP y Vox, entre otros, han mostrado su rechazo y han responsabilizado al Estado.
En el debate celebrado ayer en el Congreso de los Diputados, Pedro Sánchez aludió a la paz, al rechazo de la guerra y a la muerte de menores en conflictos bélicos. «Resulta paradójico que le preocupe todo eso siendo el máximo responsable de un sistema que, a nuestro juicio, ha fracasado. Defiende el no a la guerra y permite algo así», afirma Caneiro.
Convocatoria de la vigilia de oración por Noelia
Las posturas de los progenitores han sido divergentes. La madre ha apoyado a su hija hasta el final, aunque mantenía la esperanza de que continuara luchando. El padre, hasta la denegación de su última solicitud para paralizar el proceso, ha intentado evitar el desenlace. «Ha tenido un papel heroico. Ha peleado hasta el final y no se está valorando el amor que ha demostrado hacia su hija. Ha sido un ejemplo de paternidad», señala García-Máiquez.
«Es trágico el poco valor que se le da a la vida», concluye García-Máiquez. El Congreso de los Diputados aprobó en 2021 la Ley Orgánica 3/2021, que regula la eutanasia en España.
Cinco años después, el caso de Noelia C. R. pone a prueba ese marco legal con una historia concreta, marcada por el sufrimiento, que obliga a la sociedad a mirarse de frente. «Estamos perdiendo el sentido humanista en este país», sentencia Caneiro.