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Enric Mas celebra su victoria en la novena etapa de la Vuelta a EspañaAFP

Las tres misiones que tiene por delante Enric Mas para asegurarse la victoria en la Vuelta y hacer historia

Cuando la 81ª edición de la Vuelta a España dio el pistoletazo de salida en Mónaco el pasado 22 de agosto, Enric Mas, una de las grandes realidades del ciclismo español, no se imaginó que a las puertas de concluir la segunda semana de competición iba a ser el líder destacado de la prueba.

El ciclista balear del Movistar Team, que siempre había sido calificado como el eterno aspirante, se 'benefició' de la aparatosa caída de Tadej Pogacar en la octava etapa de la ronda española, lo que le obligó a retirarse de la carrera, se enfundó el maillot rojo y, desde entonces, no se ha bajado de lo más alto del podio.

Enric sabe que está ante la oportunidad de su vida para conquistar el título más importante de su carrera con 31 años y depende de sí mismo para lograrlo. Pero de aquí a que acabe la ronda española deberá de completar tres misiones fundamentales.

Y si consigue superarlas, ya se podrá decir, alto y claro, que Enric Mas ha alcanzado su madurez deportiva en una competición que llevaba sin tener a un campeón español desde hacía más de una década. El último ciclista nacional en triunfar en La Vuelta fue el icónico Alberto Contador en 2014.

Más cerca de la gloria

En estos momentos, Enric Mas le saca un minuto y 45 segundos a Primoz Roglic, uno de los ciclistas más laureados de la historia de esta competición. Analizándolo a fondo, no es una mala diferencia, pero en un deporte como el ciclismo todo puede cambiar de la noche a la mañana y el balear sabe que su principal objetivo en estas próximas etapas será el de aumentar la brecha.

Este sábado toca la ascensión a la Sierra de la Pandera, el punto más alto de la comarca sur de Jaén, y Mas sabe que si consigue meterle más tiempo a Roglic tendrá bastante ganado de cara a las etapas finales de la ronda española.

Enric Mas posa con el maillot rojo de líder al término de la 13ª etapa de la Vuelta a EspañaEFE

El ciclista de Artà tiene que ir sumando poco a poco y, tras la subida a la montaña jienense, le quedarán otras cuatro etapas importantes, como son la contrarreloj del próximo jueves entre El Puerto de Santa María y Jerez de la Frontera, donde Roglic, un auténtico especialista contra el crono, irá con todo si la distancia sigue siendo salvable, la ascensión al puerto de Peñas Blancas el viernes 11 de septiembre y la subida el sábado al Collado del Alguacil antes de llegar a Granada para disputar la última etapa.

Si el balear cumple con las expectativas en esas cuatro grandes etapas podrá dejar el maillot rojo encarrilado. Ahora bien, no será sencillo porque Roglic es un perro viejo y sabe sacar las garras cuanto más cuesta arriba se le ponen las cosas. «Voy a intentar ganar la carrera. Espero seguir disfrutando porque no siempre tengo estas piernas. Me va la Vuelta y lo estoy disfrutando. Tenemos que ser conscientes de que Primoz Roglic es campeón olímpico. Nos tenemos que centrar en lo que queda».

Así pues, Enric Mas necesita subir una marcha más si quiere conquistar la 81ª edición de la vuelta. Y si acaba luciendo el maillot rojo de campeón en el podio de Granada, el balear se convertirá en el trigesimoprimer español en conquistar la última grande de la temporada.