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El Real Madrid se clasificó para la final de la EuroligaAFP

Valencia Basket 90-105 Real Madrid

El Real Madrid se exhibe en el duelo español frente a Valencia y logra el billete para la final de la Euroliga

Después de una temporada marcada por la irregularidad fuera de casa, lo que le llevó a perder más de una decena de partidos, el Real Madrid disipó las dudas que podían existir, se hizo fuerte en una fase en la que rara vez suele fallar, venció a Valencia Basket y logró el billete para la gran final de la Euroliga, un título que ha ganado 11 veces a lo largo de su historia (

Real Madrid y Valencia Basket saltaron al parqué del OAKA Arena de Atenas, la casa del Panathinaikos, ausente en la Final Four, sabiendo que en la final les esperaba Olympiacos, el favorito para alzarse con el título y que acabó la fase regular en lo más alto de la clasificación.

En juego había un billete para la final de la Euroliga y, como es lógico, los nervios se pudieron notar en algunos de los jugadores. Buena prueba de ello es que hubo que esperar hasta el segundo minuto del primer cuarto para ver una canasta, que la anotó el equipo de Pedro Martínez por medio de Pradilla.

El conjunto valenciano empezó mandando, pero esa superioridad duró poco, ya que el Real Madrid respondió rápidamente y, tras cuatro minutos, ya ganaba 13-6 gracias al buen hacer de Alberto Abalde y Mario Hezonja desde la línea de tres, que demostraron que el miedo no iba con ellos.

Fue entonces cuando Pedro Martínez decidió pedir tiempo muerto. Esa situación revitalizó a Valencia y, tras ese parón, el equipo 'taronja' le metió un parcial de 9-0 al equipo de Sergio Scariolo gracias al liderazgo de un imperial Cameron Taylor, que tiró del carro de su equipo con un par de canastas y contuvo a Hezonja.

La reacción de Valencia Basket fue evidente, logró cerrar el primer cuarto con un 28-26 a su favor, demostró por qué se había convertido en la gran revelación de la Euroliga y le dejó claro al Real Madrid que no se lo iba a poner fácil.

Irse con ventaja en el marcador dio confianza a los chicos de Pedro Martínez y el objetivo no era otro que afianzar esa superioridad. Sin embargo, el que recuperó la agresividad fue el Real Madrid, que volvió a estar acertado desde la línea de tres y logró remontar una situación que se le pudo haber complicado más de lo deseado hasta el punto de ponerse seis arriba (41-35) cuando faltaban algo más de seis minutos para el descanso.

El ritmo de anotación estaba siendo espectacular y el Madrid aprovechó esa situación para destrozar a Valencia desde la línea de tres con un parcial de 11-0. Y fue ahí cuando Scariolo decidió meter en el partido al incombustible Sergio Llull para reforzar su apuesta y seguir alejándose en el marcador, algo que acabó consiguiendo parcialmente el 11 veces ganador de la Euroliga hasta llegar al descanso con un 62-56.

El Madrid no cede terreno

La primera mitad fue madridista y las sensaciones fueron francamente buenas. Pero todavía quedaban dos cuartos por delante y Valencia Basket no se iba a rendir tan fácilmente. Su ADN se lo impedía y salió con ganas de revertir la situación.

Y ese querer remontar le sirvió al equipo de Pedro Martínez para acercarse lentamente en el marcador y meter algo de presión a un Real Madrid que no estaba tan acertado desde la línea de tres como en el primer acto de la segunda semifinal de la Euroliga, algo que notaron (para mal) los hombres de Scariolo.

Kameron Taylor trata de frenar a Mario HezonjaEFE

Aun así, el marcador seguía siendo favorable para el Real Madrid, que, a falta de algo más de un minuto para el final del tercer cuarto llegó a los 80 puntos, sacándole 10 a Valencia Basket y dejando bastante encaminado el pase al encuentro definitivo de la Final Four frente a Olympiacos.

Sin embargo, el equipo de Scariolo no se detuvo ahí y se fue a por más. El Real Madrid quería meterse en la final por todo lo alto y concluyó el tercer cuarto ganándole a Valencia por 86-73, una renta bastante cómoda para afrontar el cuarto y definitivo.

Lo malo es que al inicio del último tramo de partido, Usman Garuba se fue al suelo, le falló el Aquiles y tuvo que retirarse del partido, lo que dejó algo frío al Real Madrid. Pero no había tiempo que perder. El 11 veces campeón de Europa tenía que cerrar el encuentro, una de los aspectos más complicados del baloncesto, y, a falta de algo más de cinco minutos, la distancia era de tan solo ocho puntos.

Pero no hubo reacción valenciana. Básicamente porque el Real Madrid no se lo permitió. El conjunto merengue, apoyado en Andrés Feliz, metió las canastas que tenía que anotar y se clasificó para la final de la Euroliga de baloncesto superando la barrera de los 100 puntos.