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Trey Lyles será uno de los jugadores que se irá del Real MadridEuropa Press

El Real Madrid de baloncesto traza su plan para recuperar el tiempo perdido en el mercado

Tras una temporada para olvidar del Real Madrid en su sección de baloncesto, el club está llevando a cabo una reconstrucción profunda con el objetivo de volver a levantar títulos lo más rápido posible. Esta renovación llega en un momento de mucha incertidumbre dentro del club, donde hasta hace nada no sabían si iban a seguir dentro de la Euroliga. La reforma del club se inició con el regreso de Juan Carlos Sánchez a la dirección deportiva tras la salida de Sergio Rodríguez a final de temporada, lo que ha dificultado que la entidad se pusiera manos a la obra con los fichajes por lo que llega tarde al mercado.

Este cambio ha complicado la planificación de la estrategia de fichajes, en un contexto en el que sus principales competidores europeos ya llevan tiempo activos en el mercado y avanzando en sus incorporaciones. Esta situación provoca que el club blanco se encuentre en una posición límite respecto a sus rivales.

Lo más importante para poder fichar es primero dejar salir y la realidad de los blancos lleva a hacer una limpieza absoluta en la segunda unidad. El proyecto diseñado por la anterior dirección ha saltado por los aires. Trey Lyles ya ha confirmado su salida del club. A esta baja se suman también las de Omer Yurtseven y David Krämer, que se marchan tras finalizar sus contratos y no ser renovados. Además, el equipo tampoco contará con Chuma Okeke, descartado por el Real Madrid, ni con Izan Almansa, que pone rumbo a la NCAA para continuar su carrera.

Con todas estas salidas, el fondo de armario del equipo queda prácticamente desierto. Esta desbandada deja toda la responsabilidad del proyecto en manos de Juan Carlos Sánchez, quien asumirá el papel de máximo responsable en la planificación y en la confección de la plantilla de cara a la próxima temporada, siendo el encargado de liderar la llegada de nuevos jugadores al club. Además de estas salidas, se trabaja para lograr que algunas de sus estrellas y líderes se queden al menos un año más. El mayor miedo dentro del club es que la NBA venga a por Mario Hezonja.

La NBA, una amenaza constante

Aunque el alero croata tiene contrato en vigor hasta 2029, su cláusula de salida con destino a la NBA continúa activa hasta el próximo 20 de julio. Esta ventana abre la puerta a que cualquier franquicia estadounidense pueda intentar hacerse con sus servicios en pleno verano. Si finalmente se produjera su marcha a mediados de mes, el Real Madrid se vería gravemente perjudicado, ya que perdería a su principal estrella en un momento especialmente delicado del mercado.

A esas alturas, la mayoría de los grandes movimientos en Europa ya se habrían cerrado, lo que dejaría al club blanco con muy poco margen de maniobra para encontrar un sustituto de garantías. Un ejemplo claro se dio la temporada pasada, cuando el Real Madrid quiso incorporar a Vasa Micic y se le adelantó el Hapoel Tel-Aviv.

Volviendo a las posibles salidas, el otro gran caso es el del capitán del equipo, Sergio Llull. El alero balear de 38 años podría abandonar el club con la llegada de la nueva directiva. Su contrato está vigente hasta el 30 de junio. Lo que parecía una renovación prácticamente segura bajo la dirección del Chacho, ahora amenaza con convertirse en una retirada precipitada debido al cambio en la cúpula.

Todos estos movimientos dejan claro que la vuelta de Juan Carlos Sánchez a la dirección de la sección viene acompañada de una idea muy clara: meter mano a fondo en la plantilla y agitar el proyecto. El objetivo no es otro que recuperar un equipo realmente competitivo, en el que cada fichaje tenga peso de verdad y sea importante para el equipo.