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Max Verstappen celebra la pole en SuzukaAFP

Verstappen logra la pole en Japón en otra mala jornada para Alonso y Sainz

Max Verstappen (Red Bull), que el año pasado capturó su cuarto título seguido, saldrá primero este domingo en el Gran Premio de Japón después de haber recuperado las sensaciones de temporadas atrás. En las dos primeras carreras del Mundial de Fórmula 1 se vio muy perdido al neerlandés y sin acostumbrase a su nuevo monoplaza, pero en esta tercera prueba, que se disputa en el circuito de Suzuka, ha vuelto el campeón.

Verstappen, de 27 años, firmó su primera 'pole' del año, la cuadragésima primera en la F1, al cubrir en la decisiva tercera ronda (Q3) los 5.807 metros de la mítica y estrecha pista nipona en un minuto, 26 segundos y 983 milésimas, sólo doce menos que Lando Norris (McLaren), líder del Mundial, que saldrá junto a él desde la primera fila. El británico cuenta con el mejor coche, pero deberá superar al campeón si quiere su segunda victoria del curso.

El otro McLaren, el del australiano Oscar Piastri, que se quedó a sólo 44 milésimas del astro neerlandés, arrancará tercero. En una segunda hilera que completa el monegasco Charles Leclerc (Ferrari). Así pues, McLaren sigue dominando, pero ya se le han sumado invitados inesperados. La diferencia no es tanta como se pensaba y en cualquier carrera las cosas se pueden igualar o incluso que veamos a alguno de los otros grandes ofreciendo un mejor rendimiento. Hay trabajo en las fábricas.

Por su parte los españoles, Carlos Sainz (Williams) y Fernando Alonso (Aston Martin), afrontarán la tercera carrera del año -prevista a 53 vueltas, para completar un recorrido de 307,4 kilómetros- desde la duodécima y la decimotercera posición de la parrilla, respectivamente. Las cosas siguen sin salir en sus equipos y tendrán complicado entrar en los puntos, aunque esa será su batalla.

Una clasificación agitada

El sábado fue una prolongación del caos que se vivió el viernes y dejó una parrilla tan revuelta como imprevisible. La jornada arrancó con interrogantes, especialmente en torno a los dos pilotos españoles. Fernando Alonso, con un monoplaza que sigue mostrando más voluntad que velocidad, consiguió al menos abrirse paso hasta la Q2, donde firmó el 14º mejor registro. Carlos Sainz, más consistente aunque lejos del ritmo de cabeza, también logró avanzar a la segunda ronda, espantando los fantasmas de carreras anteriores.

La Q2 trajo consigo el verdadero giro de guion. A falta de poco más de ocho minutos, una bandera roja alteró por completo el escenario. En ese contexto de incertidumbre, Alonso y Sainz se vieron fuera de combate. El asturiano firmó un 1:27.897 que no fue suficiente, mientras que el madrileño, en una pugna milimétrica, tampoco logró colarse entre los diez mejores. Apenas separados por una posición, compartirán batalla directa en la salida de este domingo.

Fernando Alonso, durante la clasificación del Gran Premio de JapónAFP

Entre los que sorprendieron positivamente estuvo Liam Lawson, que logró superar la Q1 por primera vez esta temporada, y lo hizo ya sin los colores de Red Bull. También brillaron Oliver Bearman y el joven Hadjar, que confirmaron sus buenas sensaciones de los entrenamientos con una clasificación sobresaliente que les permitió pelear por la Q3. Pierre Gasly, por su parte, se quedó a las puertas, al igual que Tsunoda.

La pelea por la pole fue una guerra sin cuartel. McLaren se mostró imponente, con Oscar Piastri marcando el ritmo con un tiempo de 1:27.0 que obligaba a sus rivales a sacar lo mejor. Pero Lando Norris no quiso quedarse atrás: firmó un 1:26.995 que lo colocó en lo más alto, aunque la alegría le duró poco.

Porque cuando todos pensaban que la pole tenía dueño, Max Verstappen recordó por qué es el campeón del mundo. El neerlandés apareció en el momento justo, como hacen los grandes, para parar el crono en 1:26.983 y reclamar la primera posición. Así pues, con McLaren al acecho, Mercedes en forma y la lluvia como posible invitada, la carrera del domingo promete ser tan imprevisible como apasionante. Y en Suzuka, eso siempre es garantía de espectáculo.