Fundado en 1910
Florentino Pérez, presidente del Real Madrid y Joan Laporta, presidente del FC Barcelona, en el clásico del pasado mes de octubre

Florentino Pérez, presidente del Real Madrid y Joan Laporta, presidente del FC Barcelona, en el clásico del pasado mes de octubreEuropa Press

Florentino Pérez, Joan Laporta y el Barçagate de Negreira se ven las caras en una Supercopa marcada por Mbappé

El caso del Barçagate y Negreira otea por el horizonte de Yeda, vislumbrando La Meca a una treintena de kilómetros. Florentino Pérez y Joan Laporta se verán las caras en el palco arábigo con el Barçagate en plena ebullición y con Real Madrid y Barça enfrentados por una corrupción que fue pagada por cinco dirigentes azulgranas: José Luis Núñez, Joan Gaspart, Rossell, Bartomeu y sobre todo Laporta. Hasta que el Real Madrid se puso serio, centró el toro y llevó el litigio a la Justicia pidiendo consecuencias que ni la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ni LaLiga quieren.

Louzán, presidente de la RFEF mira para otro lado porque los señalados como presuntos corruptos son los árbitros del Comité Técnico de Árbitros (CTA), que están en el seno federativo. Tebas, presidente de LaLiga desea esconder el caso porque no quiere que el Barcelona sea sancionado y lo único que le ha preocupado y que ha manifestado siempre es que el caso ha prescrito porque se cambió la Ley del Deporte deprisa y corriendo para salvar al Barcelona del descenso. Porque sepan ustedes que todos esos presidentes azulgranas y pagaron al vicepresidente de los árbitros españoles nada menos que 8,4 millones de euros durante todo este siglo «para que no hubiera arbitrajes en contra del Barcelona».

Lo dijo Enríquez Negreira ante el juez. Hoy, Florentino Pérez estará cerca de Joan Laporta, el presidente del Barcelona que pagó en dos épocas a Negreira y que fue quien le cuadruplicó el sueldo. Es el más señalado de los cinco presidentes barcelonistas implicados. El Real Madrid ha solicitado un cambio total de los árbitros de Primera porque la mayoría están influenciados por la era Negreira. Y ha criticado la inquina arbitral constante contra el club blanco precisamente porque mantiene el timón del caso judicial.

El Barçagate estará presente en Yeda, donde la noticia puramente deportiva es que Mbappé ha vuelto para jugar. No podía faltar a la cita. Es la esencia del Real Madrid. El goleador de la Champions y de la Liga. Mbappé jugará la final de la Supercopa de España. El torneo no sería lo mismo sin el mejor futbolista del mundo. Mbappé frente a Lamine. Bellingham frente a Pedri. Courtois frente a Joan García. No hay mejor duelo en el planeta fútbol.

Mbappé se quedó en Madrid para prepararse perfectamente y si sus compañeros vencían al Atlético vendría a Arabia a enfrentarse al Barcelona. Dicho y hecho. Este periódico ya publicó hace unos días que las sensaciones del francés eran muy buenas y su exclusión inicial de la convocatoria del viaje fue una 'trampa'. El objetivo era que los fisioterapeutas trabajaran al máximo con el número uno del mundo durante cuatro días más, con la tecnología punta existente en Valdebebas con tal de conseguir que Kylian llegara en buenas condiciones al gran partido.

Aquí está. En Yeda. Dispuesto a cumplir con su norma de marcar en todas las finales del Real Madrid. Pero como se constató la temporada pasada, no puede hacerlo todo solo. Alonso trabaja para que Vinicius se suba por fin y de manera definitiva al barco que pilota el francés. Mbappé firmó goles en las cuatro finales vividas en el curso anterior con Ancelotti, dos de ellas frente al Barcelona. Dejó su sello rematador en la Supercopa de Europa, la Copa intercontinental, la Supercopa de España y la Copa del Rey. Incluso rubricó tres goles en la visita al Barcelona en Montjuïc. Pero el Real Madrid perdió ante los azulgranas las finales de la Supercopa española y de la Copa del Rey, además del clásico liguero en la Ciudad Condal.

Rodrygo ha vuelto y se espera a Vinicius

Rodrygo 'no estuvo' durante ocho meses, desde marzo a noviembre, pero ya ha vuelto gracias a la confianza que Alonso le dio siempre. Ha regresado al fútbol, con goles y asistencias, cuando más hacía falta al Real Madrid, a Xabi y al propio Rodrygo, que llevaba demasiado tiempo en un bucle que superaba lo meramente deportivo. El de Osasco retornó al fútbol frente al Manchester City, como subrayó Guardiola. Brilló y marcó un golazo en un partido que acabó con derrota porque el balompié tiene estos caprichos, pero a partir de ese momento el paulista ha vuelto a ser quien fue y hoy es el segundo puntal de la delantera. Esta verdad debería picar, hacer despertar y jalear a Vinicius, porque ahora mismo es el tercer atacante en discordia.

Y para diversos exmadridistas es el cuarto, porque Gonzalo merece jugar antes que él. Es lo que defiende un artillero histórico como Poli Rincón. Es duro decirlo, pero varios exfutbolistas del Real Madrid opinan que Vinicius debería ser el cuarto delantero, es decir suplente. La polémica del estatus perdido debe servir de advertencia para que el número siete, heredero del dorsal de Cristiano, reaccione.

(Foto de ARCHIVO)
Vinicius Junior of Real Madrid CF protests during the Spanish League, LaLiga EA Sports, football match played between Real Madrid and Real Betis Balompie at Berabeu stadium on January 04, 2026, in Madrid, Spain.

Dennis Agyeman / AFP7 / Europa Press
04/1/2026 ONLY FOR USE IN SPAIN

Vinicius Jr, en las semifinales de la Supercopa de EspañaEuropa Press

El carioca suma 16 partidos sin marcar. Lleva más de un año sin rendir, desde que no le dieron el Balón de Oro en París. Debería haber recibido el galardón Oro en aquel mes de octubre, pero las votaciones son caprichosas. Lo que no es un capricho es que Vinicius no puede continuar en este nivel mediocre. Una estrella que fue segundo en el Balón de Oro y que recibió el FIFA World Player no puede permitirse acumular 16 partidos sin marcar.

Vinicius no puede estar tres meses sin anotar en el RealMadrid. El cuerpo técnico madridista y su jefe, Alonso, trabajan para que el brasileño diestro que se mueve por la izquierda salga de esta larga hibernación y vuelva a ser futbolista. Seamos claros: Xabi Alonso, Mbappé y el Real Madrid necesitan con urgencia que el siete retorne de una vez al fútbol después de un año entero en blanco, nunca mejor dicho.

Un problema de falta de concentración

El vulgar suceso que vivimos en el derbi entre Simeone y Vinicius es el mejor ejemplo de lo que le pasa al carioca. El argentino traspasó los límites del reglamento y provocó constantemente a Vinicius porque sabe que se desconcentra en un santiamén. Y lo desconcentró. Y lo desquició. Y Vinicius no rindió. Y Simeone consiguió lo que perseguía. Los dos fueron amonestados, porque el brasileño entra al capote aunque no haya ni toro ni plaza. La clave de esta realidad es que es demasiado fácil desquiciar a un delantero de la talla mundial del número siete, quien precisamente pierde toda esa talla futbolística porque se olvida del juego y se dedica a todo lo demás menos al fútbol.

Eso es lo que trabaja el cuerpo técnico. Alonso y sus ayudantes no paran de aconsejarle que no entre al trapo, que todos van a provocarle porque no puede contenerse y contesta a todas. En vez de concentrarse en explotar sus cualidades entra en una pelea callejera que es lo que interesa a los rivales. La pelea callejera iguala a todos en la vulgaridad y el buen futbolista no demuestra su calidad porque se pierde en peleas dialécticas. Vinicius cae en esta trampa constantemente y no para de caer.

Vinicius, en efecto, tiene que regresar al fútbol ya porque la final frente a Barcelona exige un trabajo táctico y defensivo muy grande y el Real Madrid necesita que vuelva a ser un estilete que rompa la retaguardia rival y que alimente de balones a Mbappé para colocar el partido en terreno azulgrana. Y decimos que el clásico exige mucha labor defensiva porque si el carioca no está fino hay que reconocer que su punto débil es la faceta destructiva, vigilar a su marcador, saber rendir sin el balón en sus botas. No es lo suyo.

El Real Madrid comienza a jugarse los títulos y deben saltar al césped los que mejor están. Alonso, Mbappé y todo el Real Madrid quieren que Vinicius demuestre en el clásico quién es. Que hable en el césped y diga a sus críticos que debe estar en ese once indiscutiblemente, pues algunos creen que debería ser suplente en favor de Gonzalo. Está claro que será titular pero aquí la cuestión es que no tenga que ser cambiado. Para Vini ha llegado la hora de la verdad. Se acabaron los paños calientes. El Real Madrid y Xabi se juegan su crédito. El brasileño también.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas