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Los jugadores del FC Barcelona celebran con Joan Laporta la Supercopa de EspañaEFE

La orden de Mbappé, la falta de respeto de Fermín y el corte de manga de Cubarsí: lo que no se vio en Yeda

A eso de las 22:00 de la noche del domingo, José Luis Munuera Montero, árbitro del encuentro, pitó el final del partido y, a partir de ahí, se desató el éxtasis y la alegría en la expedición del FC Barcelona. Acababan de ganar la Supercopa de España frente al Real Madrid y llegó el momento de celebrar.

Y fue ahí, en los festejos, donde se captaron algunos momentos que, como es lógico, no pasaron desapercibidos por parte del gran público y tuvieron lugar poco después del acto oficial de la entrega de premios.

Por el lado madridista, Kylian Mbappé, que fue suplente y entró en el minuto 76 de la final (justo después del 3-2 de Raphinha) le ordenó a sus compañeros que se fueran para los vestuarios y así evitar, según la bancada culé, que el Real Madrid le hiciera el pasillo de campeón al Barça. Pero en realidad, el astro francés tomó esa decisión porque consideró que los jugadores culés se habían pasado de la raya y que no tenían por qué aguantar las provocaciones.

Unas ofensas que sí hicieron algunos jugadores del Barça. Fermín López, por ejemplo, se dirigió a la afición madridista ubicada en el Alinma Stadium de Yeda y les espetó el siguiente comentario: «Toma. ¡A chupar, a tu casa!». Y Pau Cubarsí, que tampoco se cortó un pelo, le dedicó varios cortes de manga a los seguidores del club blanco, tal y como captaron las cámaras de MARCA presentes en la final.

Sin embargo, esto no fue lo único que protagonizaron los jugadores culés tras el pitido final. Lamine Yamal (que no aplaudió a ningún futbolista del Madrid) tuvo un gesto frío con Dani Carvajal después de que el capitán madridista recordara en la previa del partido que su comportamiento antes del clásico de octubre no había sido el correcto.

Ya en el vestuario, el propio Lamine grabó un TikTok bailando junto a Balde, Bardghji y Marc Casadó, se iniciaron varios directos en Instagram y, en uno de ellos, el extremo de Rocafonda se vio obligado a cambiar la orientación de la cámara porque cazó a Szczesny, portero polaco del FC Barcelona, fumando en el vestuario: «Eso no se puede grabar».

Joan Laporta también tuvo su cuota de protagonismo. El presidente culé levantó el trofeo de campeón junto a los futbolistas del primer equipo y, antes de la entrega de premios, tuvo un gesto de cariño y aprecio con Araujo, que reapareció en la final de la Supercopa tras más de un mes fuera de los terrenos de juego por sus problemas de salud mental.

En definitiva, el Barça ganó justamente la final de la Supercopa de España (el Real Madrid, a pesar de competir hasta el final pudo plantear mejor el partido), pero en la celebración todo se desató y algunos jugadores culés dejaron claro que el respeto y los valores no van con ellos, que es recomendable saber ganar y perder y que todo tiene un límite aunque sea difícil gestionarlo fruto de la euforia.