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Kylian Mbappé quiere jugar la eliminatoria ante el Manchester CityAFP7 vía Europa Press

Mbappé quiere jugar ante Guardiola y el Real Madrid pone el pulgar hacia arriba

Kylian Mbappé quiere jugar frente al Manchester City el miércoles y las posibilidades aumentan diariamente con los entrenamientos y el tratamiento que está recibiendo en París. Que nadie les engañe y no escuchen mentiras del antimadridismo sociológico. El doctor Mihic, responsable del segmento médico del club, es quien ha decidido que Mbappé y Bellingham escuchen opiniones y opciones diferentes en París y en Londres para adelantar plazos en sus recuperaciones físicas.

Los galenos franceses confirmaron que Kylian sufre un esguince de rodilla y lo que hace desde entonces es realizar un trabajo específico para jugar el miércoles ante Guardiola. El futbolista número uno del mundo pretende ayudar al equipo en el momento más importante de la temporada. Y el club levanta el pulgar. No está descartado. Quizá no sea titular, pero puede disputar media hora. Sería un respaldo psicológico para sus compañeros en una situación difícil, crítica, denostados por los seguidores.

Es cierto. Esa eliminatoria ante el Manchester de Guardiola es la clave de la temporada. La Champions marca el reloj vital del Real Madrid y Arbeloa es el primero que lo piensa. Así lo expuso ante la plantilla nada más ser nombrado entrenador del primer equipo. Pero el club blanco no puede perder la Liga tres meses antes del final, en marzo. Las dos derrotas consecutivas en el torneo doméstico han decepcionado sobremanera a los dirigentes y a la afición y no se puede caer en un tercer partido porque eso significaría tirar el campeonato español cuando falta un tercio por dirimirse.

Aunque el Barcelona fallara en San Mamés, que está por ver y no ha sucedido, perder durante tres jornadas consecutivas en la Liga generaría una desconfianza total en el madridismo. El técnico salmantino trabaja con sus pupilos para que asimilen mentalmente que el encuentro de Vigo es una final tan importante como el duelo europeo frente al City.

Los propios futbolistas han hablado entre ellos y han manifestado que no pueden escuchar más, que son un equipo sin alma. La arenga de Arbeloa en la cocina de Valdebebas se ha centrado en subrayar que el Real Madrid no se rinde nunca en ningún partido y eso es lo que deben hacer en todas las competiciones, luchar hasta el final.

El responsable del plantel les ha dicho a sus hombres que Balaídos es una final de Liga. En el ámbito interno del vestuario se ha comentado que no deben pensar en la Champions porque hay cinco días de margen. No deben resguardar la pierna. Hay que meterla en la Liga y en la Copa de Europa.

Si se gana a Celta y City todo se transforma

El club, el entrenador, el cuerpo técnico, el cuerpo médico y los futbolistas escuchan mil críticas al juego del Real Madrid y todo ese sentimiento puede revolucionarse de manera trascendental, de negro a blanco, de cero a diez, si vencen en Vigo y luego ganan al City el miércoles. Los hombres de Arbeloa son conscientes de la oportunidad de dar un golpe sobre la mesa. Será difícil ganar al Celta, pero si los blancos lo consiguen, pueden cambiar todo el aura que rodea al Real Madrid. Se colocarían a un punto del Barcelona, que tiene que visitar San Mamés.

El enfrentamiento con el Manchester City también puede transformar esas sensaciones negativas de la temporada madridista. Los profesionales de la plantilla saben que su trabajo se juzgará por estas dos semanas clave. Recortar distancias en la Liga y vencer al City el miércoles pueden ser dos golpes de pecho y de indignación por los fiascos ante Osasuna y Getafe.

Los jugadores del Real Madrid en el partido ante el BenficaEuropa Press

Lo que no admiten los jugadores es que digan que no tienen espíritu, que no corren y que no pelean. Es cierto que esa crítica es injusta. Los futbolistas corren y se dejan el alma. Lo que sí es verdad es que falta calidad en la plantilla y eso significa que el aficionado ve a los hombres del Real Madrid deambulando con el balón para un lado y para otro porque no saben cómo romper un cerrojo. Para abrir una muralla no hay que correr, hay que demostrar clase, hay que tener ideas y crear jugadas precisas para hacer tiralíneas y romper esa defensa numantina del adversario de turno.

El aficionado medio no se da cuenta de esto y siempre achaca las derrotas o las decepciones a que no se lucha. Claro que se da todo, pero es que ante los cerrojos no hay que hacer un despliegue físico, sino que hay que tener mucha creatividad para abrir una retaguardia cerrada. No hay que correr como pollos sin cabeza, sino tener cabeza. Y es cierto que el nivel de este plantel no es el que exige el Real Madrid.

Por eso se tomarán medidas a partir de junio. Pero para eso faltan cuatro meses y ahora la misión de los dirigentes y de Arbeloa es sacar el mayor rendimiento posible a este grupo repleto de carencias y machacado por las bajas. Porque se critica muchísimo al Real Madrid y se obvia de manera interesada que hoy sufre nueve ausencias: Militao, Alaba, Mbappé, Bellingham, Ceballos y Rodrygo por lesión y Mastantuono, Huijsen y Carreras por sanción. Seis titulares fijos desaparecen esta noche del esquema de Arbeloa en Balaídos. El salmantino hará encaje de bolillos para alinear un once de garantías e intentar vencer en una final de Liga. Asencio y Camavinga reaparecen para ayudar al Real Madrid en este momento crítico.

Mbappé quiere ayudar el miércoles. Los futbolistas quieren cambiar todas las opiniones negativas que escuchan sobre ellos y transformar la situación. Es el momento. Es la hora. Es la semana. El Celta y el City marcarán el futuro de todos ellos. Se la juegan. Y desean cambiar los sentimientos encontrados que han visto en el madridismo.