El exportero Esteban Suárez recibió una puerta en el estadio Carlos Tartiere
El Real Oviedo pone la guinda a su centenario y rinde homenaje a cuatro leyendas azules
José María García Lavilla, Javier Álvarez Alonso, Paulo Bento y Esteban Suárez vieron cómo las puertas 26, 7, 17 y 12 del Carlos Tartiere serán bautizadas con su nombre
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El Real Oviedo, que cumplió 100 años el pasado jueves, celebra este sábado la fiesta de su aniversario con una serie de actos entre los que se incluyen los homenajes a cuatro leyendas del club azul.
La mañana del sábado comenzó con Pelayo Sánchez, ciclista profesional del pelotón UCI Pro World Tour, asturiano y seguidor del equipo, plantando el tradicional roble en el bosque oviedista, situado en las inmediaciones del estadio Carlos Tartiere.
«Estoy súper agradecido al club y a la afición; se acuerdan mucho de mí y esto es un gran honor. Hubiese estado en la fiesta sí o sí», explicó el ciclista de Tellego, que llegó al estadio azul en su propia bicicleta y que después también estará en el partido entre los amigos de Esteban y de Santi Cazorla que se disputará en el municipal ovetense.
Después, cuatro leyendas del Real Oviedo fueron homenajeadas por la afición y el club azul: José María García Lavilla, Javier Álvarez Alonso, Paulo Bento y Esteban Suárez vieron cómo las puertas 26, 7, 17 y 12 del Carlos Tartiere, respectivamente, serán bautizadas con su nombre.
En el caso de José María García Lavilla, el de Pola de Siero fue un destacado futbolista en los años 60 y 70, debutó con el Real Oviedo en la temporada 1960/61 y disputó un total de 124 partidos con la camiseta azul, todos ellos en Primera División; en el verano de 1965 fue traspasado al Espanyol, donde también se convirtió en una auténtica leyenda.
Por su parte, el ovetense Javier Álvarez Alonso disputó 323 partidos con la camiseta del Real Oviedo entre 1968 y 1980, formando parte de dos ascensos a Primera División y marcando un total de 23 goles en Primera, Segunda y Segunda B.
El único no asturiano fue Paulo Bento, que fue pieza clave del Real Oviedo de finales de los años 90: el internacional portugués, exseleccionador de su país y de Corea del Sur, llegó a la capital del Principado en 1996 procedente del Benfica y se fue en el 2000 para fichar por el Sporting de Lisboa. El mediocentro jugó un total de 145 partidos con la elástica carbayona.
Y, por último, Esteban Suárez, seguramente el portero más emblemático de la historia del Real Oviedo tras disputar cuatro temporadas en Primera desde 1997 hasta el 2001 y regresar en 2014 para liderar al equipo carbayón en su vuelta al fútbol profesional. Además de vestir las camisetas del Celta, Atlético de Madrid, Sevilla y Almería, el avilesino disputó un total de 256 partidos oficiales con el Real Oviedo.
En el acto, celebrado en las inmediaciones del Carlos Tartiere y previo a la fiesta organizada por las peñas azules, estuvo presente el presidente del Real Oviedo, Martín Peláez.