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Los jugadores de la Real Sociedad levantan el trofeo de campeón de Copa del ReyEFE

Atlético de Madrid 2-2 Real Sociedad (3-4 en los penaltis)

La Real cumple el sueño de toda una ciudad y gana su cuarta Copa en la tanda de penaltis

Hace cinco años, la Real Sociedad conquistó la tercera Copa de su historia, pero la pandemia del Covid-19 no le dejó celebrarla con su público, lo que le dejó una espina clavada que se querían volver a sacar. Y el destino quiso que, al igual que en 1987, el conjunto donostiarra (que volvió a enfrentarse al Atleti) levantara su cuarto título desde los once metros y, por si fuera poco, lograra el billete para disputar competiciones europeas la temporada que viene (2-2, 3-4 en los penaltis).

No cabía un alfiler en el estadio de La Cartuja. Los fondos del estadio sevillano estaban repletos de aficionados colchoneros y txuriurdines, que iban a presenciar un partido especial y que no quisieron dejar solos a sus equipos.

El ambiente fue espectacular, pero lo que nadie se imaginaba es que el primer gol de la noche iba a tardar menos de un minuto en llegar. Unai Marrero sacó un balón en largo desde su portería que ni Marcos Llorente ni Nahuel Molina lograron despejar, Guedes lo recibió en banda izquierda, lo colgó al área y allí emergió Barrenetxea, que se impuso en el salto a Matteo Ruggeri y superó a Juan Musso con un cabezazo peinado que el argentino no pudo frenar.

Los más de 20.000 aficionados de la Real celebraron a lo grande el gol de uno de los jugadores 'made in Zubieta'. Fue el inicio soñado, pero Pellegrino Matarazzo le hizo saber a los suyos que quedaba mucho partido por delante y que el Atlético también iba a tener sus oportunidades.

El 0-1 le sentó de maravilla a la Real y, tras eso, se quedó cerca de doblar su renta. El dominio era evidente. Al equipo del Cholo le había costado entrar a la final, pero esa sensación desapareció rápido y el cuadro colchonero empezó a carburar. Y así llegó al 18', cuando Lookman levantó el periscopio, vio uno de esos huecos que solo ven los cracks y superó a Unai Marrero con un tiro cruzado imparable.

El 1-1 calmó a la bancada colchonera y el encuentro se volvió a igualar. Nadie quería fallar, ese miedo se notó claramente sobre el terreno de juego y, en esas, el que volvió a llegar al área rival fue la Real Sociedad, que no le estaba perdiendo la cara al encuentro en ningún momento y aprovechó los huecos que dejaron Nahuel Molina y Ruggeri, que estaban algo nerviosos, en los costados para meterle el miedo en el cuerpo a Musso.

El problema es que el marcador no se movió y todo hacía indicar que así se iba a llegar. Sin embargo, en un balón aéreo de la Real se generó la opción del 1-2. Juan Musso golpeó en la cara a Guedes y Alberola Rojas lo tuvo claro: penalti para el cuadro donostiarra. Y hasta allí acudió Oyarzabal, que volvió a demostrar por qué es uno de los mejores lanzadores, convirtió la pena máxima tras engañar por completo a Musso y anotó el clásico gol psicológico que puede definir partidos. Y así se llegó al descanso.

Tras el paso por los vestuarios, el Atlético arrancó con ganas de volver a empatar lo más rápido posible. El 1-2 no era un buen resultado para el equipo del Cholo y, cada vez que salían a la contra, todos los balones iban dirigidos hacia Lookman, el único futbolista colchonero con algo de lucidez y claridad a la hora de atacar.

Lo negativo para el Atleti es que los defensores de la Real estaban muy metidos en la final y esos intentos no estaban llegando a buen puerto. El sacrificio defensivo del equipo de Matarazzo estaba siendo espectacular y así iba a ser difícil para el cuadro colchonero buscar el empate.

Mikel Oyarzabal se escapa con el balón ante KokeEFE

Se llegó a la hora de partido y Simeone empezó a mirar a su banquillo. El Atlético necesitaba revulsivos y las apuestas del técnico argentino fueron Nico González y Sorloth, que sustituyeron a Lookman y Ruggeri en busca de algo más de frescura en ataque y, sobre todo, amplitud, el gran debe del conjunto rojiblanco en la segunda mitad.

Pero todo siguió igual. La Real estaba resistiendo a las mil maravillas, con las ideas muy claras y, en esas, Matarazzo decidió refrescar su equipo. Jon Gorrotxategi y Pablo Marín entraron al campo; Beñat Turrientes y Barrenetxea, el autor del 0-1, se fueron al banquillo.

Los cambios le sentaron bien a la Real. Al Atleti, que estaba echando demasiado de menos la electricidad de Lookman, menos y el tiempo se le estaba empezando a acabar al equipo del Cholo Simeone, que se le veía cansado tras el sobreesfuerzo hecho el martes en Champions ante el Barcelona.

Julián revitaliza al Atlético

Eso no fue problema para el Atleti y, cuando más difícil parecía, encontró el 2-2. Y el encargado de devolverle la alegría a los miles de aficionados colchoneros presentes en La Cartuja fue Julián Álvarez, que había estado bastante desaparecido.

El '19' aprovechó un buen pase de su compatriota Thiago Almada, controló, dio un par de vueltas y su zurdazo se coló por la escuadra izquierda de la portería de Marrero. Golazo espectacular del argentino, que revitalizó al Atlético.

Julián Álvarez celebra el 2-2EFE

El empate tardío le sentó de maravilla al conjunto colchonero y el que pasó a pedir la prórroga fue la Real, que había visto cerca el título de campeón. Y eso fue lo que acabó sucediendo a pesar de que el Atlético tuvo dos ocasiones justo al final para ganar el partido. Se iba a vivir media hora más de fútbol.

Tras unos minutos de asueto, Alberola Rojas indicó el inicio del tiempo extra y se vio un partido completamente nuevo. El desgaste de los dos equipos era evidente y cada acción se peleaba como si fuera la definitiva. El miedo a perder volvió a aparecer sobre el terreno de juego de La Cartuja y el que estuvo a punto de pagarlo caro fue el Atlético, pero Musso salvó a su equipo con una doble parada sobre Óskarsson que ya estaba celebrando el gol.

Pero el 2-2 se mantuvo y la amenaza de los penaltis empezó a sobrevolar por el terreno de juego de La Cartuja, algo que añadió más tensión si cabe a una final ya de por sí igualada y que no había forma de desnivelar y que se fue, finalmente, a los once metros.

Y en la lotería de los penaltis, Unai Marrero le paró dos a Sorloth y Julián Álvarez, pero el privilegio de darle a la Real la cuarta Copa del Rey de su historia fue Pablo Marín, otro de los chavales que han crecido en Zubieta y han llegado al primer equipo.

Ficha técnica

2- Atlético de Madrid: Musso; Nahuel Molina (Cardoso, 78'), Pubill, Le Normand, Ruggeri (Nico González, 62'); Giuliano (Álex Baena, 70'), Marcos Llorente (Lenglet, 99'), Koke, Lookman (Sorloth, 62'); Griezmann (Almada, 70') y Julián Álvarez.

​2- Real Sociedad: Unai Marrero; Aramburu (Aritz, 113'), Jon Martín, Caleta-Car, Sergio Gómez (Kubo, 88'); Turrientes (Gorrotxategi, 68') Carlos Soler; Guedes (Aihen Muñoz, 78') , Sucic, Barrenetxea (Pablo Marín, 68'); Oyarzabal (Óskarsson, 78').

​Goles: 0-1 Barrenetxea (1'); 1-1 Lookman (18'); 1-2 Oyarzabal (p. 45+1'); 2-2 Julián Álvarez (83').

Penaltis: ​0-0: Sorloth, para Marrero; 0-1: gol de Soler; 0-1: Julián, para Marrero; 0-1: Óskarsson, para Musso; 1-1: Nico González, gol; 1-2: Sucic, gol; 2-2: Almada, gol; 2-3: Aihen Muñoz, gol; 3-3: Baena, gol; 3-4: Pablo Marín, gol.

Árbitro: Javier Alberola Rojas (comité de Castilla-La Mancha). Amonestó a los locales Le Normand (33'), Musso (43') y a los visitantes

​Incidencias: Partido correspondiente a la final de la Copa del Rey disputado en el estadio de La Cartuja (Sevilla)