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Mourinho charla con Vinicius durante el Benfica-Real Madrid.GTRES

Mourinho olvida el caso Prestianni y piensa que Vinicius rendirá más si se enfoca en ser grande

Mourinho es elogiado desde que triunfó en el Oporto por sacar el máximo rendimiento de un futbolista. Aquel equipo ganó la Champions y puso al preparador portugués en el mapa internacional del balompié, aunque ya brillaba en su país desde hacía años por una virtud: sabía convertir a un jugador normal en uno bueno. Ahora vive su particular 'retorno a Brideshead' y quiere ser más grande con su regreso al Real Madrid. Su victoria personal pasa por hacer mejores a futbolistas ya cotizados. Y piensa que Vinicius no ha alcanzado su límite a los 25 años y puede superarse.

Mourinho se lo dijo al brasileño en el caso Prestianni. En pleno enfrentamiento entre el Real Madrid y el Benfica, el entrenador señaló a Vinicius y valoró que era una estrella y debía aprender a celebrar los goles como Pelé, Eusébio y Di Stéfano. Le criticó por irse al córner a provocar a la afición benfiquista. No discutimos ahora que esa acción no es una provocación, sino que sacamos la conclusión que destaca Mourinho ante su inminente llegada al Real Madrid: quiere que Vinicius se concentre en ser un futbolista superior y que se aleje de una vez de unas polémicas que le descentran y reducen su rendimiento a la mitad.

Esa es la clave. Mou, como le llaman en Valdebebas, dialogará con el número siete para que enfoque todo su potencial en ser un número uno y que no se pierda en peleas con los rivales que le cosen a patadas y sobre todo en discusiones con unos árbitros a los que cae muy mal y le amonestan cada vez que protesta porque no castigan a los defensas que le golpean con entradas cada día más peligrosas. Sí, todo esto es cierto, pero tiene que convivir con ello y resignarse. Es duro decirlo, pero es así.

Sabe Mourinho que es difícil que un futbolista soporte esas patadas y se mantenga calladito. Sabe el luso que los árbitros están en contra del Real Madrid por el caso Negreira y porque les critica diariamente con su televisión. Sabe el técnico que ese enfrentamiento lo paga Vinicius, que es el tiro fácil. Pero el nuevo responsable deportivo del Real Madrid intentará que Vinicius se enfoque en el fútbol y no entre el trapo.

Puede rendir mejor y marcar y dar más goles

El nuevo responsable deportivo del Real Madrid asume que el arbitraje español tiene a Vinicius en la diana y conoce los datos de sus constantes amonestaciones por quejarse mientras a sus agresores no le sacan tarjetas. Fue el portugués el primero que denunció los arbitrajes que sufría el Real Madrid hace tres lustros. Mou 'descubrió' sin saberlo con cifras que el 'Watergate' del Barcelona era una realidad, sin conocer oficialmente que Enríquez Negreira cobraba del club catalán un promedio de 33.000 euros mensuales. Hasta llegar a los 8,4 millones. Por eso entiende a Vinicius y su sufrimiento, desprotegido por colegiados que le odian.

También observa el portugués que esos problemas de violencia que atosigan al brasileño en España no se producen en la Champions, verdad que desvela la persecución que soporta en la Liga. Dichas todas estas cosas, Mourinho pretende que Vinicius juegue en la Liga como lo hace en la Copa de Europa.

Vinicius Jr. celebra el gol marcado ante el Benfica en Da LuzEFE

Opina que debe abstraerse de las provocaciones de los rivales para concentrarse en ser un jugador aún más top y no entrar a los debates polémicos con los adversarios y con los árbitros. No será sencillo, pero el luso desea que el brasileño solo piense en el balón porque cree que puede ser mucho más efectivo.

La llave de toda esta estrategia es que Mourinho subraya que si Vinicius se concentra en el fútbol será mucho mejor delantero y si se funde tácticamente con Mbappé deben formar un dúo letal. El portugués indica que el brasileño tiene más virtudes dentro. Que puede hacer más goles y dar más goles.

Formar un ataque conjuntado con Mbappé

El objetivo del luso es conseguir que Vinicius y Mbappé sean un dueto conjuntado en la estrategia. Que vayan juntos en las acciones ofensivos y que no actúen cada uno por su lado como dos estrellas individuales, porque eso significa que se pierden muchas jugadas de ataque por no aliarse en los movimientos cerca del área. Tienen que darse más pases entre ellos y no ir cada uno por su lado. El portugués destaca que tendrán que desplegarse coordinadamente tanto cuando se hace la presión como cuando se haga un bloque bajo. Los dos tendrán que presionar arriba a la vez y tendrán que bajar a la vez en el bloque bajo. Les exigirá más sacrificio en estos conceptos sin balón. No podrán quedarse parados a la espera de la recuperación de la pelota por parte de sus compañeros. No. Ellos también deben robarla, no mirarla de lejos.

Mourinho olvida el enfrentamiento dialéctico con Vinicius en el caso Prestianni. Estaba defendiendo a su pupilo en el Benfica. Pero ese jaleo le ha servido para decir lo que Mourinho piensa que Vinicius debe evitar: sus piques con la grada, con los jugadores del equipo contrario y con los colegiados. El entrenador quiere al brasileño concentrado en el fútbol. Para ello desea conocer oficialmente su renovación con el club blanco.

Vinicius ha dicho que quiere permanecer en el Real Madrid y tiene una oferta de continuidad por cinco años más. El portugués espera que ese acuerdo se haga público y sobre todo subraya que no quiere que en el comienzo de la siguiente temporada el jugador se encuentre disperso porque no haya un nuevo contrato firmado.

Hay un Mundial en medio, pero Mourinho desea que todo esté acordado cuando el nueve curso comience. El entrenador ha escuchado que «lo de Vinicius está hecho y solo falta anunciarlo». Pues quiere confirmarlo con hechos. Sabe que los conflictos de renovaciones afectan al rendimiento y quiere al brasileño obsesionado únicamente con el 'futebol'. Desea obsesionado a Vinicius y a Mbappé para ser los mejores juntos, no separados. Más claro, agua. Están avisados.