José Mourinho, en una imagen de archivo como entrenador del Benfica
La travesía por el desierto de Mourinho antes de volver a la élite de la mano del Real Madrid
Desde que se fue del conjunto blanco en 2013, el luso entrenó a seis equipos y sólo pudo ganar la Europa League, la Conference y la Premier como títulos más importantes
El gran deseo de Mourinho para sus primeras semanas como entrenador del Real Madrid
José Mourinho iniciará en las próximas semanas su segunda etapa como entrenador del Real Madrid y tendrá la misión de volver a hacer grande a un club que viene de completar dos temporadas sin títulos importantes (Liga y Champions, para ser más concretos) y ha perdido la identidad que tenía antaño y que le hizo ganar seis Copas de Europa en tan solo 10 años.
El conjunto blanco le dará la posibilidad de volver a un banquillo de primer nivel, algo que lleva tiempo sin hacer y que le ha hecho perder el estatus que se había ganado por méritos propios. No obstante, eso parece no importarle demasiado a 'Mou'.
Decimos que el técnico de Setúbal lleva tiempo sin entrenar a un club top mundial porque sus últimas experiencias así lo demuestran. Tras abandonar el Real Madrid en el verano de 2013 por petición de su mujer Matilde, el luso decidió volver a Inglaterra de la mano del Chelsea –club en el que ya estuvo entre 2004 y 2008–y en su segunda etapa en Stamford Bridge logró una Premier y una Copa de la Liga antes de ser cesado el 17 de diciembre de 2015.
Tras su segundo paso por la entidad blue, Mourinho se tomó un par de meses de descanso y el 27 de mayo de 2016 firmó un contrato de tres temporadas con el Manchester United. Su llegada a Old Trafford se acogió con gran ilusión y los aficionados de los diablos rojos pensaron que con The Special One en el banquillo iban a volver a ganar. Sin embargo, el paso de 'Mou' no fue tan fructífero como se esperaba y sólo pudo conseguir tres títulos: la Community Shield en 2016, la Copa de la Liga y la Europa League. Solo se le resistió la Premier.
La etapa de Mourinho en Mánchester acabó quemando a algunos jugadores y en diciembre de 2018, la directiva encabezada por los hermanos Glazer tomó la decisión de destituirle como entrenador del club mancuniano y el de Setúbal estuvo sin dirigir un club hasta noviembre de 2019, fecha en la que el Tottenham le llamó para que sustituyera a Mauricio Pochettino, que venía de jugar la final de la Champions con los 'spurs'
Daniel Levy, propietario del conjunto londinense, le entregó las llaves del banquillo a Mourinho para iniciar una nueva etapa en el norte de la capital británica, pero la realidad fue bien distinta y el paso del portugués estuvo marcado por la constante irregularidad, lo que le dejó sin la posibilidad de conseguir títulos importantes con un equipo en el que estaban jugadores de primer nivel como Harry Kane, Hugo Lloris o Heung-Min Son.
Y así llegó hasta abril de 2021, momento en el que Tottenham tomó la decisión de cesarle cuando estaba séptimo en la Premier, habían sido eliminados en octavos de la Europa League y habían llegado a la final de la Copa de la Liga, su mejor resultado como entrenador de los Spurs.
De Roma a Lisboa pasando por Estambul
El cese dolió a Mourinho. Sin embargo, tardó pocas semanas en encontrar un nuevo proyecto. Y el equipo que decidió apostar por el técnico de Setúbal fue la Roma, que le fichó el 4 de mayo de 2021 y le puso encima de la mesa un contrato por tres temporadas.
La llegada de The Special One a la capital de Italia generó mucha expectación. El luso regresó a la Serie A tras casi 12 años fuera del país de la bota y su paso por el conjunto giallorosso no fue del todo negativo. En mayo de 2022 conquistó la Conference League, lo que le dio la posibilidad de convertirse en el primer técnico de la historia en ganar las tres competiciones de la UEFA, y al año siguiente metió a la Roma en la final de la Europa League que perdió contra el Sevilla de José Luis Mendilibar en Budapest.
José Mourinho durante un partido como entrenador de la Roma
Su experiencia en la Roma duró hasta enero de 2024 y unos meses después se comprometió con el Fenerbahçe, un equipo en el que no pudo imprimir su sello futbolístico y en el que estuvo a la sombra del Galatasaray y el Besiktas, los otros dos conjuntos de Estambul.
Mourinho tampoco triunfó en la Superliga turca y al no poder clasificar al Fenerbahçe para la Champions, Ali Koç, el propietario del club, decidió cesarle y en septiembre del año pasado firmó su regreso al Benfica, su primer equipo como entrenador profesional y en el que tampoco consiguió ganar la Liga (que fue para el Oporto) a pesar de no perder un solo partido en toda la temporada.