Los afectados, en una manifestación.
La reforma del Régimen de Autónomos que maneja el Gobierno deja fuera a mutualistas que cobran pensiones de 300 euros
Frente a la aparente generosidad del Gobierno, la realidad es que excluye a los más débiles
La ministra de la Seguridad Social, Elma Saiz, lleva unos meses vendiendo una gran reforma del RETA (Régimen de Autónomos) para que 100.000 mutualistas puedan mejorar su pensión y acceder a la pensión mínima de jubilación, que es de 1.256,60 euros con cónyuge a cargo, pero, lejos de ser justa, deja a muchos mutualistas fuera.
«Se maquilla y se vende como un gran logro cuando van a excluir a todos los pasivos y a aquellos que tengan quince años cotizados en algún régimen de la Seguridad Social y tengan derecho a una pensión. Llevamos peleando todos estos años para conseguir una pasarela universal que no deje a nadie fuera, y ver cómo quieren blanquear su enmienda y venderla como algo bueno…. No se puede ser más hipócrita», sostiene la arquitecto María Luisa Saavedra, una de las mutualistas implicadas.
El nuevo texto se votará en el Congreso el 20 de mayo
La aprobación de la reforma se encuentra en su recta final. Empezó a negociarse hace dos años, y el próximo 20 de mayo se votará en la Comisión de Trabajo, Economía Social, Inclusion, Seguridad Social y Migraciones, en el Congreso, tras la posible introducción de las últimas enmiendas por parte de los grupos políticos. Tal como está planteada hoy, entre quienes no se verían favorecidos por la reforma se encuentran mutualistas que cobran pensiones miserables de 300 y 400 euros en 12 pagas sin revalorización y para toda la vida, y otros que, por cobrar algo más (700 u 800 euros), pidieron cobrar una renta temporal a 10 ó 15 años, pero igualmente sin revalorización y con 12 pagas anuales.
Como estos afectados no están en el mundo RETA, no tendrán jamás derecho a cosas tan básicas como puede ser la bonificación en los medicamentos (a esas edades en las que se está lleno de achaques y enfermedades crónicas) o poder disfrutar de las ventajas del IMSERSO, más allá de los viajes. No podrán optar a una residencia de mayores cuando no tengan quien les cuide ni cómo pagarlo, no tendrán derecho a la denominada brecha de género que tienen otros, no podrán pedir un complemento a mínimos… «Todo esto solo por el hecho de dejar excluido de esta pasarela a los que más la necesitan. ¿Es esto justicia social? Cuando hemos estado pagando impuestos, muchos y durante muchos años, nadie nos trató de manera diferente ni nos marginó. Durante todos esos años, con nuestros impuestos contribuyendo a complementar la bolsa de las pensiones, que cada año se complementan con los Presupuestos Generales del Estado, llevamos pagando años para que otros gocen de ventajas y ayudas que ahora se nos niegan a los más necesitados. Nadie nos explicó, cuando era obligatorio pertenecer a una mutualidad para ejercer libremente tu profesión, que te convertías en ciudadano de tercera. Y todo esto se ha producido con el beneplácito del Estado a lo largo de todos los gobiernos, y, cuando tienen la oportunidad de arreglarlo, pretenden hacer una chapuza que deja fuera a los más vulnerables, los mayores y jubilados», añade Saavedra.
Quienes se quedan fuera no podrán acceder a ventajas como la bonificación de medicamentos
La reforma consistirá en la llamada pasarela al Régimen de Autónomos (RETA) para los mutualistas alternativos, que son los autónomos que cotizan a sus Mutualidades de Prevision Social en lugar de a la Seguridad Social y que perciben a través de éstas, al final de su carrera, la pensión de jubilación. Se calcula que son unos 100.000, entre abogados (que copan la mitad de todos ellos, unos 50.000), arquitectos, procuradores, ingenieros y médicos -colectivos que concentran el sistema de alternatividad en España-.
Con la propuesta última del PSOE , este régimen de alternatividad desaparecería el 1 de enero de 2028. Este retraso de la finalización de la alternatividad no va a suponer ningún riesgo futuro. Por el contrario, va a favorecer la aprobación por parte de aquellos grupos políticos, como Junts, que no abogan por la finalización de la alternatividad. Va a brindar a las mutualidades un mayor plazo para acomodar su actividad a la nueva realidad, cuando todos los autónomos pasarían a cotizar en la Seguridad Social.
Los que ya tienen más de quince años cotizados en cualquier régimen de la Seguridad Social también quedan excluidos y sin posibilidad de tener una vida laboral completa, aunque entre los años cotizados a la Mutualidad y los de Seguridad Social sumen más de 40 años. «¿Es esto justo?», se pregunta Saavedra. «¿Tenemos acaso la culpa de que hasta 1997 no se pudiera cotizar en el RETA? Algunos compañeros desengañados de la Mutualidad optaron por volver a empezar, ya que eso no fue una pasarela. Se partía de cero. Estas personas no pueden completar su vida laboral a efectos de tener el 100 % de pensión. No les dan los años en Seguridad Social cuando tienen además, previos en la Mutualidad, 10, 15, 20 años cotizados, no nos olvidemos, por obligación», añade.
Quien ha entrado en el RETA hace ya 15 años por tomar la decisión más tarde (cuando ya no puedes más de las mañas de las mutualidades), se tiene que conformar con el 50 % de una pensión de la Seguridad Social y la mísera prestación de jubilación que da la mutualidad, en 12 meses y sin revalorización, cuando han cotizado toda una vida. «¿Nadie se da cuenta de que no se puede excluir de esta manera tan caprichosa a gente que ha trabajado toda una vida, ha contribuido a crear puestos de trabajo y patrimonio, a crear riqueza y mejorar el PIB del país, y que lleva siendo solidario con el resto de españoles con sus impuestos para que otros tengan mucho de lo que se les está negando», se pregunta Saavedra.
Lo más sorprendente es que desde hace un tiempo asistimos a una serie de acciones del Gobierno para supuestamente remediar injusticias en materia de derechos laborales y prestaciones. Ha puesto en marcha convenios para regularizar todo tipo de situaciones discriminatorias generadas por contextos laborales derivados de la falta de control o regulación en materia de cotizaciones a la Seguridad Social: becarios, personas en prácticas, deportistas… «A ellos los tratan como jugadores de la Champions, y a nosotros como de Tercera Regional, cuando hemos tenido la misma falta de control que ellos», lamenta Saavedra.
Por todo esto, las asociaciones ANMARQ, ANAMA, y AMCO, que representan a colectivos de arquitectos, aparejadores y abogados, han alcanzado y aprobado un documento de consenso sobre la pasarela de acceso al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) para los profesionales actualmente incluidos, o que alguna vez estuvieron incluidos, en el sistema de previsión social de las mutualidades alternativas. En él tratan de demostrar que la pasarela tiene que ser universal (que no deje fuera ni a jubilados ni a quienes tienen quince años cotizados a la Seguridad Social), y que es viable económicamente.
Este documento de consenso está sobre la mesa del secretario de Estado de Seguridad Social y en manos de todos los integrantes de la Comisión.