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Luis Rubiales, expresidente de la RFEFFran Guerra/EuropaPress

El dardo de Rubiales a Sánchez por la organización del Mundial 2030: «Anunció algo totalmente diferente»

Luis Rubiales, quien fuera presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) desde mayo de 2018 hasta finales de agosto de 2023, cuando fue inhabilitado por su actuación con Jenni Hermoso tras la conquista de la primera Copa del Mundo de la selección española femenina, había permanecido desde entonces en un segundo plano. Sus apariciones públicas han sido escasas y esporádicas, como la que protagonizó durante la presentación de su libro. Ahora reaparece para lanzar un dardo tanto a Gianni Infantino como a Pedro Sánchez por la gestión que se está llevando a cabo de cara a la organización del Mundial 2030.

Esta candidatura, en la que España era la principal sede del Mundial 2030, se gestó cuando Rubiales todavía estaba en el cargo. Según ha explicado el expresidente, se le garantizaba a España la celebración de los partidos más importantes del campeonato: el encuentro inaugural, dos partidos de cuartos de final, una semifinal y, sobre todo, la final, el partido más importante del torneo. A Marruecos, por su parte, se le ofrecía participar para asegurar los votos africanos, pero en ningún momento se le concedía ni el partido inaugural ni la gran final.

Pero todo cambió cuando entró en juego la política y el papel de Pedro Sánchez. «Infantino y Pedro Sánchez se reúnen para anunciar que España va a albergar el Mundial junto a Portugal y Marruecos. Y el presidente del Gobierno anuncia la incorporación de Uruguay, Paraguay y Argentina, una cuestión que siempre habíamos rechazado», señaló Rubiales antes de cargar duramente contra el jefe del Ejecutivo.

El expresidente de la Federación sostiene que la intervención de Pedro Sánchez alteró por completo el planteamiento inicial de la candidatura. A su juicio, la búsqueda de protagonismo por parte del presidente del Gobierno terminó perjudicando los intereses de España, ya que se apostó por una fórmula distinta con el objetivo de favorecer a Marruecos. «Se presentó un proyecto diferente, sin garantizar el partido inaugural para España y sin que siquiera estuviera decidida la sede de la final».

El expresidente de la RFEF criticó esta situación, ya que cada vez parece más real la opción de que la final se juegue en Casablanca debido a la buena relación entre Infantino y el rey de Marruecos, Mohamed VI. Y, como no, Pedro Sánchez también está en medio de todo ello, lo que aumenta aún más la preocupación.