El presidente italiano de la FIFA, Gianni Infantino
¿Cómo funciona la moción de censura en la FIFA? El mecanismo para intentar la salida de Infantino
La confederación europea cuenta con peso numérico suficiente para solicitar la asamblea, pero dependerá de la cohesión de sus miembros
El clima de tensión en la cúpula del fútbol internacional ha alcanzado un nuevo pico. Durante la celebración de la final de la Supercopa de Europa entre el PSG y el Aston Villa, la UEFA intensificó las conversaciones sobre la posibilidad de promover una moción de censura contra el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, salpicado por diversos escándalos en los últimos tiempos y con un desgaste evidente de su liderazgo.
La estructura de gobierno de la FIFA establece que el poder absoluto del organismo no pertenece a las confederaciones continentales, sino a sus 211 asociaciones miembro reunidas en el Congreso. En este foro, el sistema se rige por el principio de «un país, un voto», lo que otorga la misma capacidad decisoria a una potencia histórica que a una federación menor.
Para iniciar el proceso de destitución de un presidente en ejercicio no basta con una declaración de intenciones, es obligatorio activar la vía reglamentaria. El artículo 25.4 de los Estatutos de la FIFA determina que se puede forzar la convocatoria de un Congreso extraordinario si «una quinta parte de los miembros así lo exige por escrito». Esto fija el listón en un mínimo de 43 federaciones firmantes.
Una vez presentada la solicitud con el cupo de firmas necesario, la normativa impone los siguientes pasos:
- Convocatoria obligatoria: El Consejo de la FIFA dispone de un plazo máximo de tres meses para organizar el Congreso extraordinario.
- Notificación formal: La cúpula de la FIFA debe comunicar con al menos dos meses de antelación la fecha exacta, la sede designada y el orden del día.
- Bloqueo del temario: El orden del día fijado para la asamblea no puede sufrir modificaciones de ningún tipo una vez notificado a los países.
La correlación de fuerzas en el escenario actual
Sobre el papel, la UEFA cuenta con 55 federaciones adscritas, por lo que posee fuerza numérica de sobra para cubrir de forma autónoma el umbral de las 43 firmas.
Sin embargo, para que la iniciativa progrese requerirá una cohesión total dentro del bloque europeo y sumar alianzas internacionales, en un contexto donde dirigentes como Infantino ya han comenzado a perder apoyos significativos como el de la federación de Nueva Zelanda.