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José Mourinho, durante un entrenamiento con el Real MadridEuropa Press

Mourinho ejecuta su plan estratégico: tener a «veinte titulares» jugando cada semana

José Mourinho subraya que ahora mismo tiene una veintena de futbolistas que pueden formar parte del once inicial. Vamos a decirlo claramente con nombres y apellidos: Courtois, Trent, Dumfries, Konaté, Huijsen, Rüdiger, Cucurella, Carreras, Valverde, Tchouaméni, Bernardo Silva, Güler, Camavinga, Brahim, Bellingham, Diomande, Espí, Mbappé, Vinicius y Endrick pueden ser titulares con Mourinho sin ningún problema. Tchouaméni y Endrick, que han sufrido dolencias físicas en el estreno del curso, también entran en esta ecuación.

La capacidad cualitativa de los 20 genera un problema diferente al míster: ser justo. Porque todos merecen jugar y solo hay cinco sustituciones por partido. La táctica suprema del entrenador es que esos veinte hombres deben competir cada semana. Rüdiger, Brahim, Trent y Camavinga fueron titulares frente al Málaga en otra alineación novedosa de Mourinho. Dumfries, Carreras y Espí no tuvieron ni un minuto. Bernardo, Güler, Diomande entraron en el segundo acto. La rotación constante para mantener al grupo en alerta máxima es la estrategia principal del jefe del equipo.

Un canterano ejemplar, Nacho lo decía como capitán hace un año: en el Real Madrid debes estar siempre preparado para jugar, porque lo vas a hacer. Mourinho ha intensificado esa filosofía: no hay titularidades fijas. Todos saben que van a rotar. Incluso los que más jugarán, Mbappé, Bellingham y Vinicius, tendrán descansos. El objetivo es que Diomande, Espí, Brahim, Endrick y Güler vivan un protagonismo continúo en la faceta ofensiva. El reto es que Rüdiger, Carreras, Trent y Dumfries se sientan protagonistas en la defensa.

El caso de Rüdiger es especial. El alemán es un titular que necesita reparto de minutos porque sus rodillas no soportan jugar cada tres días. Será un estandarte de los partidos importantes. Similar situación exponencial viven Tchouaméni y Diomande, pero por circunstancias diferentes.

Titulares en la sombra

Tchouaméni es otro caso específico. El francés es un titular que todavía no ha debutado por una lesión que soporta desde el Mundial. Forzó en la semifinal ante España y ahora se recupera gradualmente. Para que lo entiendan: si mañana hubiera una final Aurelien jugaría en el doble pivote. Pero el entrenador no quiere que fuerce y recaiga. Tchouaméni, claro, desea jugar. Entrar ya en el esquema del portugués. Pronto lo hará. Y complicará la vida al técnico, porque Bernardo, Valverde y Camavinga pelean por ocupar ese doble pivote. Diomande vive una realidad distinta.

Tiene 19 años, ha comenzado su pretemporada real al llegar a Valdebebas y su inclusión en el sistema se produce de manera progresiva. Juega todos los partidos y no ha sido titular de momento. El chaval es joven y tiene ese ansia por ser protagonista. Mourinho le dice: «Tranquilidad». Tendrá cada vez mayor participación, de forma paulatina. Tranquilo, piano, piano, que todo llega.

La confirmación de esta política de mantener a 20 hombres en pleno funcionamiento mental y físico se constata en las alineaciones del responsable del plantel. Trent y Dumfries se relevan en la derecha. Cucurella y Carreras rotan en la izquierda. Rüdiger sustituye a Konaté. Bernardo y Güler se reparten minutos. Brahim y Espí entran en el bloque ofensivo de manera alterna. El resultado del ideario del portugués es que veremos un Real Madrid diferente en cada encuentro.

Los jugadores del Real Madrid celebran un gol ante el MálagaEFE

El Benito Villamarín observará el viernes un Real Madrid distinto a los anteriores. Habrá novedades frente al Betis. Es el secreto del jefe de la plantilla. Que nadie se crea imprescindible ni intocable. La temporada entra en inmersión total con el estreno de la Champions y el entrenador se encuentra otro factor que obliga a la rotación: las bajas. Bernardo, Camavinga y Güler están sancionados en la primera jornada de la Copa Europa y no estarán frente al Inter dentro de una semana. Tres mediocampistas quedan fuera de combate y Mourinho hará encaje de bolillos en la alineación. Valverde, Tchouaméni, Diomande y Brahim entrarán en esta ecuación de la Liga de Campeones. Otro once nuevo.

El entrenador define su planificación con la rotación de sus veinte secuaces y esa lista aumentará pronto. Thiago y Asencio intentan incorporarse a la dinámica del míster cuanto antes. Militao hace lo posible y lo imposible por recuperar su sitio en la retaguardia. Los tres quieren formar parte de su guardia pretoriana. Subirse al carro. Ponérselo difícil. La clave de esta estrategia futbolística y humana es que a Mourinho le encanta que se lo pongan más difícil todavía.

Señala que lo peor que ha sufrido como técnico es no tener calidad para elegir. En el mismo sentido destaca que lo mejor para él es contar con tantos futbolistas de nivel que tenga que romperse la cabeza en seleccionar cada alineación. Eso es lo que le sucede ahora. Y cada vez con más jugadores cualificados. Thiago, Raúl Asencio y Militao estarán en la lucha más pronto que tarde. Lunin, Mendy y Rodrygo cierran la lista de los 26 futbolistas que el entrenador dirige.