España y la Premier golean, Turquía encarcela su CTA…
Turquía tiene su Negreicoglu, su vergüenza. En fútbol querría ser España, en lo demás mira a Inglaterra. Van a tope en su lucha contra la corrupción en el fútbol, España tapa la mayor
Sigue la juerga, este primer parón está siendo movidísimo. El magnífico Inglaterra-España del primer día coincidió con la noticia de que al City le iban a declarar oficialmente club tramposo entre los tramposos.
El segundo, este martes, la Premier confirmó que el club azul de Manchester estafó a todos y pagará por ello. Un listillo, el City. Pecó contra el juego limpio financiero en 114 de 115 ocasiones investigadas. ¡Qué arte! Lo pillaron, allí no le ríen las gracias. A todo esto, agárrense, la cúpula arbitral del arbitraje turco fue detenida y descansa en su Alcalá-Meco.
El ciudadano Ferhat Gündogdu, presidente de los árbitros, su vicepresidente y otras cinco personas han ido ‘palante’. Don Akin Gürlek, ministro de Justicia y mi nuevo ídolo, ha salido diciendo que «promete trabajar por un futbol limpio para que se aclaren las acusaciones que socavan la confianza en nuestro fútbol y los responsables sean llevados ante la Justicia».
¿Hay por ahí un ministro español que se anime a emularle? ¿No les da grima ver la diferencia que existe entre nuestro fútbol/césped y el de despachos? ¿Por qué? Sí, lo sabemos. No nos chupamos el dedo.
Los sospechosos turcos fueron arrestados en cuatro provincias del país, un asunto como muy global. Como si aquí trincaran uno en Galicia, otro en Barcelona, aunque este dicen que no pintaba nada, un tercero en Ceuta, ¡viva Ceuta!, y el último en el mismo centro histórico de la bella Huesca.
¿Qué pasó? Se les acusa de injerencia en la elaboración de las clasificaciones arbitrales, en la designación de los árbitros, en los procesos de evaluación y nombramientos y también en los exámenes de reglas. Los tres primeros cargos nos suenan, ¿verdad? Muchísimo. El último es fantástico. ¿Mareaban en los exámenes? ¿Se hacían con las preguntas malamente?
Turquía tiene su Negreicoglu, su vergüenza. En fútbol querría ser España, en lo demás mira a Inglaterra. Van a tope en su lucha contra la corrupción en el fútbol, España tapa la mayor. Pues en el ranking de maldades, la nuestra, lo de Barça/Negreira, es medalla de oro. España no lucha contra eso.
La selección es la cara guapa de nuestro fútbol. Todo luce a su alrededor. La fiesta en Sevilla fue total. Sevilla volvió a recordar que es la Casa de España. Arrancó con la Centuria de la Macarena interpretando el himno nacional y terminó con el estadio en pie aplaudiendo la entrada en juego de Modric.
España es la luz con la pelota. En lo demás apostamos por la oscuridad. España juega bien, hombres y mujeres. Y le luce. Eso es muchísimo porque cada partido es una juerga. España es un equipo de Champions que es también campeón del mundo. Que la ganarían, la Champions, no lo duden.
Su jugar bien le sirvió para ganarle también a Croacia, sumar su partido numero 41 sin `perder, todo eso. Rotaciones lógicas, cambios lógicos después. Volvió Zubimendi, suplente en el Arsenal. Y el fenomenal Fermín. Este equipo recupera ánimos tristes, además Dos goles del mejor Lamine, estrella de otro partido apabullante, al minuto 1-0, lo que hay. Fueron cuatro pudieron ser seis. Estilo Wembley.
Croacia tiene cuajo, sabe jugar en inferioridad, su fútbol presentable y su temperamento le permiten ser lo que fue, un equipo serio y difícil de batir. Ganarle a España le es imposible.
España… Una pena que seamos un fútbol incompleto. Luz y oscuridad. Eso sí, no nos chupamos el dedo, repito. Una lástima.