Fundado en 1910
Qatarí que te viTomás Guasch

Con este Madrid y estos árbitros es imposible

Todas las decisiones arbitrales favorecieron al Atlético, las importantes digo. Luego perjudicaron al Madrid. El primero que debió quedarse con diez fue el equipo local

Para resumir: como (no) juega y con estos arbitrajes, la suerte del Madrid en la Liga está echada. ¿Acabamos aquí? No, sigamos.

En agosto lo comentamos. Las estrellas se comportaban como tales, y venía un volante de categoría, o el agujero seguiría abierto, una. Y lo de los arbitrajes no iba a cambiar, dos. Un mes ha bastado para confirmarlo.

En el Metropolitano, las estrellas bien, gracias. El Madrid sigue sin ser un equipo, falto de juego y de jugadores, y las decisiones de árbitro y VAR son las que son. Total, que salva Europa su temporada u otro añito sin título se adivina. Dejémoslo en difícil.

Por dos razones fundamentales. Una, que no juega bien ni en el calentamiento, lo cual es una pega importante. En ninguna zona del campo, además. No defiende bien, no crea ni quita bien y atacando es una verbena. De continuidad no hablamos. El más ‘continuo’ es Vinicius, relevado esta vez por Diomande: a su lado, Pelé.

El agujero se descubrió hace dos años y sigue. No, no es que el Barça sea más o menos superior, que lo es y mucho, es que la impresión es que cualquier equipo medio organizado le mete en un lío. Es decir: el Madrid es una pena. ¿OK? OK.

Y luego está lo de los árbitros: terrible. Esta vez pusieron al madrileño que le gusta el bigote de Raphinha. Da igual la procedencia. Este Ortiz la bordó en la primera parte con tres momentos estelares: dos entradas de Baena a Güler que dejaron una curiosa duda: si era amarilla o roja la primera, la segunda o las dos. Resultado: no vio ninguna.

Después un pisotón de Kang-in Lee a Valverde, una de las rojas más claras de lo que va de temporada mereció el clásico ¡sigan, sigan! Tres acciones claras en directo, no les cuento con cuatro televisiones delante.

A la vuelta, un agarrón de Huijsen a Giuliano sí fue sancionado con falta, penalti pues fue dentro del área, y roja. El penalti lo pitó el árbitro. La roja, el VAR que, de pronto, recuperó la voz.

Todas las decisiones arbitrales favorecieron al Atlético, las importantes digo. Luego perjudicaron al Madrid. El primero que debió quedarse con diez fue el equipo local.

¿Casualidad? No discutiré con quien opine que así fue.

Tres semanas de parón ahora. Risas en el Atleti, malísimo arreglo la cosa en el Madrid pues a ver cómo contradices a quienes insisten en que no Mourinho no va a hacer de este Madrid un equipo.

Lo otro es pretender un imposible. El árbitro, de campo o de VAR, sabe lo que le gusta al mando. Y son trescientos mil al año. Lo dijo Iturralde, que debe lamentar haber nacido demasiado pronto.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas