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Imagen de la final de la Supercopa de España entre Real Madrid y BarcelonaEuropa Press

El Barcelona juega con ventaja en la Copa gracias a Tebas: un día más de descanso que el Real Madrid

Hartos ya de estar hartos. La gestión de Javier Tebas es inadmisible por el trato diferencial con el tema de los horarios. No se puede ser juez y parte. Su enfrentamiento con Florentino Pérez no lo puede llevar a este primitivismo caduco y trasnochado, que diría la bombona dialéctica de José María García.

Ya hemos dicho con claridad que los horarios los impone el presidente de la Liga y no hay dictaduras de las televisiones, como bien explicó Movistar, una cadena que durante años ha sufrido el ataque del madridismo pensando que eran los culpables de unos horarios que impone Javier Tebas, que regularmente perjudica al Real Madrid, que tiene mil denuncias judiciales contra la Liga de los derechos comerciales y televisivos desde hace tres lustros.

El partido del Real Madrid en Villarreal fue el precedente de esta parcialidad manifiesta del jefe de la patronal de los equipos, con 69 horas de margen entre partidos para los blancos. La historia se repite y ahora con el título de Copa en liza. Vamos al toro: la final de la Copa del Rey la juegan los dos grandes y el Real Madrid tendrá un día menos que descanso que el Barcelona y solo 70 horas de asueto. El equipo de Flick, por el contrario, contará con 94 horas de margen. Tebas es el único culpable.

Javier Tebas justifica que el Real Madrid y el Barcelona jueguen con un día de diferencia porque DAZN y Movistar se reparten los partidos ligueros de los dos grandes en horario principal, a las 21:30 los dos, pero Tebas debería imponer la condición de igualdad a tres días de una final y no lo hace.

Señor presidente de la Liga: el madridismo no tiene que estudiar dos carreras en Cambridge para valorar que esta decisión es incompetencia absoluta o maldad manifiesta, pero no es ni ingenua ni producto del infortunio del calendario.

Tener mismos días de descanso

La final de Copa estaba emplazada desde hace un año para el día sábado 26 de abril. Es increíble que el presidente la Liga pueda colocar la jornada liguera previa, que se disputa entre semana, con un día más de descanso para el Barcelona. El conjunto azulgrana se medirá el martes 22 al Mallorca, mientras el Real Madrid visitará Getafe el miércoles 23 y además a las 21:30 horas.

El quid de la cuestión es que da igual quienes sean los finalistas. La clave es que antes de una final de Copa, o de cualquier otro torneo, los dos contrincantes deben tener los mismos días de descanso. Debería ser de obligado cumplimiento y ley obligatoria. Es que no hace falta ni escribirla. Debe de salir del sentido de igualdad y equiparación para todos los equipos que debe regir las cabezas de los dirigentes. Pero esto no sucede en nuestros directivos del fútbol. Así nos va. De Villar a Rubiales, de Rubiales a Rocha, y Tebas con todos ellos.

Javier Tebas, presidente de LaLiga, en una imagen de archivoEuropa Press

Si hubiera una semana de margen entre la jornada liguera previa y la final copera, no importaría que un equipo tuviera seis días y otro siete. Pero cuando hay una jornada liguera entre semana, no puedes conceder a un club tres días de asueto y a otro cuatro, porque además, para mayor gravedad, esos dos conjuntos también se están jugando la Liga en esas fechas de martes y miércoles.

El presidente de la patronal del fútbol, que dice defender a todos los clubes, ya sabía que los finalistas podían ser el Real Madrid y el Barcelona cuando decidió los horarios de esa jornada liguera intercalada entre semana. Da igual quienes fueran los finalistas. Los días de margen tienen que ser los mismos para los finalistas. Y si se coloca una fecha liguera sin saber el resultado definitivo de los partidos de vuelta de semifinales de Copa, puede añadirse una cláusula por la cual según quien sean los finalistas se cambiará el calendario para esa jornada liguera, en tal medida que lo fundamental es que los dos compitan en la misma fecha.

Menos descanso para el Real Madrid

El Barcelona se medirá al Mallorca el martes 22 de abril y terminará su partido a las 23:30 horas, de manera que contará con 94 horas de descanso si la final tiene lugar en la Cartuja a las 21:30 horas. Si es a las 22 horas, los hombres de Flick estarán sin competir 94 horas y media.

Pero el Real Madrid no tendrá ese margen. Lo hará el día después, el miércoles a las 21:30 horas en Getafe, jugándose también la Liga, y acabará el encuentro a las 23:30 horas. Si la final es a las 21:30 horas del sábado 26 de abril, los hombres de Ancelotti solo contarán con 70 horas sin competir. Si la final se atrasa a las 22 horas del sábado 26 de abril, el campeón de Europa vigente contará con 70 horas y media de asueto. Es inaceptable. No solo descansará un día menos que su rival, es que ni siquiera llegará a los tres días preceptivos de respiro.

El madridismo no traga con el latiguillo del infortunio del calendario porque sabe que los horarios son únicamente cosa de Tebas. No puede ser que la lotería esté trucada y siempre le toque al Barcelona y que el Real Madrid juegue también a esa misma lotería y nunca le toque ni el reintegro.

Estas son verdades como puños y no opiniones. No hay que estudiar en la universidad para comprobar que, en la comparación entre los dos grandes, el Real Madrid es el equipo más perjudicado por los horarios en el último lustro. Demostrado y cuantificado. Y qué casualidad, el Barcelona es el equipo más beneficiado por los horarios en el último lustro.

El señor Tebas quiere dividir a los dos grandes para dejar solo a Florentino Pérez en la pelea por la Superliga. Sabe que el presidente del Real Madrid es el único que puede conseguir ese objetivo. Pero la jugada de separar a Laporta no le sale. Da caramelos al Barcelona y tortazos al Real Madrid. La jugada no le sale.

Eso sí: Javier Tebas no ha hecho una sola crítica al Barcelona por pagar durante 18 años a Enríquez Negreira, un periodo en el que el Barcelona ganó nueve Ligas y ocho Copas que el madridismo pide que le sean retiradas. Lo único que le importa a Tebas es que el Barcelona no baje para que no se le acabe el chiringuito. Por eso no deja de recordar que el caso está prescrito.

Lo que nunca dice es cómo se hizo una legislación deprisa y corriendo, incluida en la nueva Ley del Deporte, para que las corrupciones más graves, como la del Barcelona, prescribieran a los tres años. Eso solo pasa en las dictaduras más obscenas ¿Solo tres años para los delitos graves? Su amigo Albert Soler Leal, ejecutivo del Barcelona, dejó el club azulgrana para entrar de nuevo en el Consejo Superior de Deportes y hacer esa ley exprofeso que salvara al Barcelona. Cuando prescribieron los tres años, Albert Soler Leal, dejó el CSD. Y entonces se hizo público el escándalo, con toda la prensa catalana amordazada y callada.

La pregunta que se hace todo el madridismo es qué estaría diciendo el señor Tebas de Florentino Pérez si fuera el Real Madrid el que hubiera pagado a Negreira. Pero no. Es el Barcelona el que ha pagado al vicepresidente de los árbitros durante cuatro lustros. El madridismo aficionado y oficial se hace una pregunta: ¿Propondrá el presidente que defiende a todos los clubes (?) que el Barcelona juegue el miércoles 23 de abril frente al Mallorca para igualar las fechas, o mantendrá su perniciosa preferencia por el club azulgrana, que refleja en pura realidad su odio a Florentino Pérez?