Joan Laporta, en una imagen de archivo
El dato de Negreira que investiga la UEFA: el Barça multiplicó su sueldo hasta los 573.000 € con Laporta
El Real Madrid pide en su demanda que se le retiren al Barcelona todos los títulos conseguidos en los 18 años de pagos al vicepresidente arbitral
La UEFA puede castigar al Barça con hasta dos años sin competir en Europa si califica de «muy grave» su delito
La UEFA estudia en profundidad el «caso Barcelona» desde hace meses, cuando el Real Madrid le envió la cuantiosa información de los arbitrajes vividos durante todo este siglo. El organismo del balompié europeo posee todos los datos para juzgar. Tanto en la Justicia española como en la Unión Europea de Fútbol Asociado hay dos capítulos fundamentales: «Los pagos descubiertos por la Hacienda española, realizados por el FC Barcelona a Enríquez Negreira, desde 2001 a 2018, y las manifestaciones de los diferentes responsables del club reconociendo esos pagos».
UEFA conoce «muy bien el caso y todos los avatares vividos en estos años». En la sede de Nyon se detienen en un punto culminante de esos «salarios» del equipo barcelonés al dirigente arbitral español: «Se pasó de pagarle unos 135.000 euros (135.228 exactamente) en 2001 a abonarle más de 570.000 (concretamente 573.398) en 2009», con Laporta en su primera etapa presidencial. Desde ese año las cantidades continuaron creciendo hasta 2018. «La máxima cifra que se abonó fueron unos 600.000 euros anuales (598.690 euros) durante dos años, de 2012 a 2014». UEFA tiene todos los datos. Y tiene claro que «esos pagos buscaban un interés».
Los dirigentes azulgranas expresaron ante la Justicia española que se pagaron esas cantidades por informes y asesorías sobre los árbitros. El organismo europeo no se cree estas valoraciones de los anteriores responsables de la entidad azulgrana. «Son cantidades económicas muy importantes», destacan nuestras fuentes en UEFA.
Luis Enrique y Ernesto Valverde declararon que no conocieron ningún informe arbitral mientras fueron los entrenadores del Barcelona. «Es un caso claro que se delimita en la corrupción deportiva, pero será el Comité de Ética y Disciplina quien lo juzgará y determinará su gravedad».
El Real Madrid pide que se retiren los títulos
El Real Madrid es el único equipo que se ha personado como acusación particular en este caso, por sentirse perjudicado, y ha solicitado al organismo que preside Aleksander Ceferin que retire todos los títulos ganados por el Barcelona entre 2001 y 2018. El club barcelonés obtuvo en ese periodo muchos más trofeos que nunca respecto a otros tramos similares de su historia, nada menos que 32, que se detallan así: cuatro Champions, tres Supercopas de Europa, tres Mundiales de Clubes, nueve Ligas, seis Copas del Rey y siete Supercopas de España.
La UEFA suele actuar sobre los títulos y participaciones que la atañen directamente, que son las competiciones continentales. El Barcelona celebró diez títulos organizados por UEFA. En el mismo sentido, puede suspender a un club con la prohibición de disputar competiciones europeas durante una o dos temporadas. Pero si juzga extremadamente grave una actividad, puede aconsejar a la federación afectada que anule títulos nacionales, o decidirlo la propia UEFA directamente al ser un ente superior al nacional. Sería una situación extraordinaria. Y destacamos este aspecto porque UEFA incide en una puntualización innovadora: «Comenzaremos a hacer jurisprudencia con este caso, porque nunca hemos juzgado una demanda de un club contra otro por presunta corrupción deportiva en la historia de la UEFA».
Hay una actuación destacada que la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y LaLiga llevaron a cabo en 2018 y que subraya la relevancia del escándalo que se avecinaba. Ambas entidades incluyeron en su convenio de aquel año una cláusula de protección para sus directivos y profesionales. Firmaron una cláusula que prohibía que sus dirigentes o empleados pudieran recibir remuneraciones de clubes o entidades privadas. Ese mismo año se conocieron los pagos del Barcelona a Enríquez Negreira. Fue Hacienda la que descubrió esos «salarios» al investigar las cuentas mal hechas del vicepresidente arbitral ante el fisco.
Desvelados los pagos del Barcelona a Enríquez Negreira, todos sabían que el caso sería público tarde o temprano. No hay que estudiar tres carreras para saber que la Federación fue la primera institución deportiva nacional que conoció el BarçaGate, porque Enríquez Negreira informó inmediatamente al Comité Técnico de Árbitros y a la propia Federación que el Ministerio de Hacienda había descubierto que cobraba un salario del Barcelona. Estirando la cuerda salieron los sueldos recibidos durante 18 años. Ahora se juzga este «asunto Barcelona», como dice UEFA. Y no ha hecho más empezar.