Marc Márquez celebra una victoria esta temporada
La pesadilla que le espera a Marc Márquez en Misano, tierra de Valentino Rossi
Marc no cae bien en el país de la bota y el aficionado italiano no ha olvidado tan rápidamente los rifirrafes que tuvo con Valentino Rossi cuando ambos peleaban por objetivos ambiciosos en la pista
Márquez revela quién fue su mentor en MotoGP: «Intentaba ser como él, pero con fuerza y un poco más agresivo»
Marc Márquez está dominando con puño de hierro el Mundial de MotoGP. El de Cervera es el líder destacado del campeonato, pero no hay tiempo que perder y la acción aterriza este fin de semana en el circuito de Misano Marco Simoncelli.
Marc aún no tiene el título asegurado por muchos puntos que le saque a su hermano Álex (182, para ser más exactos). Y a eso hay que sumarle que el español llega a la Provincia de Rimini después de ver cómo en Montmeló se cortó su racha de 15 victorias consecutivas, lo que significa que cualquiera puede empezar a quitarle triunfos cantados a Márquez.
En Barcelona quedó demostrado que la Ducati no es imbatible y eso es algo que debe de tener muy en cuenta Marc. El de Cervera no se puede relajar ni un segundo y, por si fuera poco, llega a un trazado en el que el ambiente va a estar muy caldeado y que no olvida lo sucedido en 2015.
El circuito de Misano está ubicado a 12 kilómetros de Tavullia, la localidad natal de Valentino Rossi, el mayor enemigo de Márquez en MotoGP, y el ilerdense ya sabe lo que le espera. Por mucho que sea piloto de Ducati, Marc no cae bien en el país de la bota y el aficionado italiano no ha olvidado tan rápidamente los rifirrafes que tuvo con Valentino Rossi cuando ambos peleaban por objetivos ambiciosos en la pista.
Márquez quería certificar el título de campeón del mundo en Misano, pero le faltaron tres puntos en Montmeló para llegar a Rimini con la opción de cantar el alirón y eso va a hacer que el público italiano vaya a tratar de hacerle la vida imposible a Marc.
Sin ir más lejos, en el GP de Italia que se disputó en el circuito de Mugello, Márquez fue pitado y abucheado por los tifosi y eso llevó a Davide Tardozzi, team manager de Ducati, a pedirles que dejaran ese comportamiento, que Marc era uno de los suyos y había que animarle a pesar de ser español.
Esa situación le dio igual a Márquez y el piloto catalán le restó importancia. Es más, se lo tomó con humor. «Había un poco de todo y espero que, los que han aplaudido, hayan disfrutado con la remontada porque es lo bonito del motociclismo».
Por lo tanto, se espera que el ambiente en Misano sea igual o peor que en Mugello. Y el hecho de que Valentino haya nacido a 12 kilómetros del circuito podría ser definitorio. Sin embargo, eso no debería de atemorizar al '93'. Sabe que está en su mano ganar el Mundial y tiene que centrarse en lo que pase en la pista.
Y en ese sentido, el español está prácticamente obligado a dar su mejor versión. Porque pilotos como Enea Bastianini, Pecco Bagnaia o Marco Bezzecchi, las grandes esperanzas transalpinas, no se lo van a poner nada fácil a Marc. Las KTM han dado un paso adelante y tras lo sucedido en Montmeló queda claro que se puede ganar a un piloto Ducati.
Si pasa lo que todo el mundo supone, Marc saldrá muy reforzado de Misano y tendrá el ansiado 'match ball' en el GP de Japón, que se disputará en Motegi. Para que eso suceda, a Márquez le vale un simple séptimo puesto en la carrera al sprint, siempre y cuando no sea Álex el que se lleve el triunfo en la prueba corta. Así que el piloto de Cervera lo tiene relativamente sencillo para cantar victoria en el Imperio del Sol Naciente, el país de Honda, su antiguo equipo, e igualar los nueve títulos mundiales de Valentino Rossi, algo que, a buen seguro, no ilusionará a Il Dottore, que ya empieza a asumir que Marc le va a adelantar por la izquierda y que el catalán va a ser mejor piloto que él.