Lionel Messi celebra uno de sus dos goles ante Austria
Los nuevos récords ya logrados por Messi a sus 39 años y las dos marcas que le quedan aún por conquistar
El rosarino amplió la diferencia con el resto en dos categorías que ya lideraba tras la coronación en Qatar y quiere seguir haciendo historia en este Mundial
Sale a la luz el verdadero motivo de las lágrimas de Messi durante su primer gol en el Mundial
Leo Messi celebró el pasado miércoles su 39 cumpleaños en pleno Mundial 2026, donde ha alcanzado algunos de los pocos récords que le faltaban, y con la mira puesta en dos desafíos que se mantienen imbatibles desde hace décadas.
Tan solo dos partidos le bastaron al capitán argentino para romper algunos de los pocos récords que tenía pendientes en la gran cita futbolística.
Con el hat-trick que le endosó a Argelia en el debut del pasado 16 de junio, el rosarino igualó al alemán Miroslav Klose como máximo goleador histórico en copas del mundo, con 16 tantos; batió el récord del brasileño Pelé en participaciones en goles en mundiales (24 contra 22); y se convirtió en el primer jugador en disputar seis torneos, cifra que igualó un día después el portugués Cristiano Ronaldo.
Pero Messi no se quedó ahí y el doblete del lunes ante Austria le permitió colocarse líder en solitario con 18 goles, superando a la brasileña Marta, que anotó 17 en los mundiales femeninos.
Ahora bien, esa no fue la única marca que batió el '10', ya que con el triunfo ante Austria logró su 18ª victoria mundialista, una más que las 17 registradas por Klose, poseedor del récord hasta esta semana.
La victoria ante la selección entrenada por Ralf Rangnick representó, además, su sexto partido consecutivo en Mundiales anotando goles (incluyendo los últimos cuatro de Qatar 2022), lo que le sirvió para igualar un récord que estaba en posesión del francés Just Fontaine y del brasileño Jairzinho.
Además, Messi amplió la diferencia con el resto en dos categorías que ya lideraba tras la coronación en Qatar: más partidos y más minutos disputados en Mundiales, en las que lo siguen el alemán Lothar Matthäus y el italiano Paolo Maldini, respectivamente.
Y tras asegurar la clasificación a la próxima fase a falta del partido contra Jordania, Messi tiene ahora en el punto de mira dos marcas que todavía no ha logrado alcanzar y que intentará superar.
La que más posibilidades tiene de lograr es la del máximo asistidor en Mundiales, marca que ostenta el brasileño Pelé con 10, por las ocho del argentino (igualado con el otro astro del país, el difunto Diego Armando Maradona).
El desafío más difícil del capitán albiceleste en cuanto a registros históricos es una marca lograda por Fontaine en el Mundial de Suecia de 1958, que fue la de anotar 13 goles en un mismo campeonato.
Así pues, Messi cuenta la ventaja de que el Mundial 2026 ofrece la posibilidad de disputar un total de ocho partidos, mientras que Fontaine logró su récord en tan solo seis encuentros. Pese a esto, el argentino cuenta con una dura competencia, ya que jugadores como el francés Kylian Mbappé y el noruego Erling Haaland también tuvieron un inicio arrollador en lo que a goles se refiere.
Un curioso récord negativo
Ahora bien, más allá de las marcas que ha alcanzado y las que podría alcanzar, el atacante del Inter Miami también batió un inesperado récord negativo durante el choque ante Austria del pasado lunes: ningún futbolista falló tantos penaltis como él en la historia de los Mundiales.
En 2018, el portero islandés Hannes Halldosron detuvo un tiro cruzado de Leo en un partido que terminó 1-1; en 2022, en la tercera jornada de la fase de grupos, Wojciech Szczesny frenó otro tiro al palo derecha, aunque esa parada no alteró la tendencia del encuentro y Argentina venció por 2-0; y el pasado lunes el cancerbero austriaco Alexander Schlager vio pasar el penalti del capitán mientras el balón se fue por centímetros.
Leo Messi celebra su gol histórico ante Austria
De esa forma, Messi desperdició la posibilidad de abrir el marcador, algo que pareció no afectarle demasiado, ya que minutos después lo hizo con un remate de zurda que abrió el camino para la clasificación a dieciseisavos de Argentina y le permitió festejar su 39º cumpleaños como máximo goleador en la historia de los Mundiales.