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Paula Badosa, en su estreno en el Open de AustraliaAFP

Paula Badosa se siente como en casa en Australia y empieza el Grand Slam de la mejor manera posible

Paula Badosa inició con firmeza su puesta en marcha en el Open de Australia, dejó de lado los problemas que atravesó en el curso pasado y, con un convincente triunfo ante la uzbeka Zarina Diyas (6-2 y 6-4), alcanzó la segunda ronda del primer major de la temporada. Era un debut trampa, porque parecía muy sencillo, pero tocaba saltar a pista y llevarse cómodamente el partido y lo hizo.

La catalana, que hace un año mostró su mejor nivel en este Grand Slam, con las semifinales que alcanzó, solo frenada por la número 1 del mundo, la bielorrusa Aryna Sabalenka, se reivindicó contra Diyas, invitada del torneo y con la que no había jugado nunca. Firmó un gran partido, sin dar opción a su rival y mostrando que está en Melbourne decidida a hacer grandes cosas.

Más que por el nivel de la adversaria por las propias sensaciones de la española que estuvo casi media temporada del 2025 sin competir lastrada por los contratiempos físicos. De hecho, dejó de jugar tras el WTA 1000 de Miami con la presencia puntual en Pekín. Tres meses de baja que lastraron el progreso de la que llegó a ser número dos del mundo.

Tardó 81 minutos en reafirmar su retorno al primer Grand Slam del curso Paula Badosa, que intentó coger el tono necesario en el torneo de Brisbane, con una victoria sobre Marie Bouzkova que no tuvo continuidad. Tampoco en Adelaida, una semana después, donde cayó en primera ronda.

Vigésima quinta en el circuito, la única española en segunda ronda en Melbourne, jugará contra la rusa Oksana Selekhmetova que superó ala alemana Elle Seidel por 65-3, 3-6 y 6-0. Por quinta vez en el segundo tramo del Open de Australia, queda Badosa como única representante española en el primer Grand Slam del curso tras las eliminaciones de Cristina Bucsa, Jessica Bouzas y Guiomar Maristany.