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Nikolas Sánchez Izquierdo, en una imagen de archivoAsociación Argentina de Tenis

El desgarrador testimonio del tenista español al que amenazaron con secuestrar a su familia si no perdía

el tenis es uno de los deportes más complicados que existen porque es el jugador el que tiene que lidiar con todos los problemas que le ocurren en pista y fuera de ella. Pese a que los mejores del mundo tienen un equipo detrás, los tenistas más humildes suelen viajar solos o, como mucho, con su entrenador. Así lo hace Nikolas Sánchez Izquierdo, actual 279 del mundo y un habitual de los torneos Challenger de Iberoamérica.

Nacido en San Andrés de Llavaneras el 15 de marzo de 1999, a sus 26 años Sánchez Izquierdo ha vivido el peor momento de su carrera. Lo que parecía un día normal, con un partido de individuales y otro de dobles en los octavos de final del Challenger Rosario 125, se terminó convirtiendo en una auténtica tortura por unos mensajes que encontró en su teléfono dos horas antes de disputar el choque de individual contra el argentino Valerio Aboian.

A su móvil personal, con muchos datos de sus familiares, le llegaron unos mensajes donde le obligaban a perder el partido si no quería que le ocurriese nada malo a él y a su familia. «Colaborá en este partido, perdelo disimuladamente, sin decir nada ni mencionar nada y todo irá bien, sino te prometo que no salís de acá y acabaremos de la misma manera con tu familia, ¿dale? Con calma y hacelo o prepárate para todo. Atrévete a desobedecer y estás acabado», fue el mensaje que recibió.

El catalán lo puso en conocimiento de las autoridades competentes y se aplicó el protocolo, por lo que el encuentro se jugó a puerta cerrada y con los mercados cerrados en las principales casas de apuestas argentinas. No obstante, Sánchez Izquierdo terminó perdiendo ante un rival bastante inferior porque tenía la cabeza en otro lugar. De hecho, al acabar optó por volver a España pese a que todavía le quedaban varios torneos en la gira iberoamericana. «Ya me encuentro mejor después de haber llegado a España y comprobar que mi familia está bien», contó el tenista a Tiempo de Juego de la Cadena COPE.

Sus motivos para jugar

Sorprende aun así, que ante unas amenazas tan graves, Nikolas Sánchez decidiese jugar el partido, pero lo otro habría sido dar su brazo a torcer ante la mafia de las apuestas. «Decidimos con mi entrenador jugar el partido porque, con todo lo que viajamos, había que hacer el esfuerzo. Conseguimos que retiraran el partido de las apuestas y pudimos, dentro de esa intranquilidad, salir a jugar a puerta cerrada».

Pese a que no había público, el jugador español no estuvo cómodo en ningún momento y no se sacó las amenazas de su cabeza: «Fue todo muy incómodo y viéndolo con perspectiva quizás, por mi salud mental, lo oportuno era no jugar el partido. Seguí recibiendo mensajes después y ya no me vi con fuerzas para jugar el partido de dobles. Yo seguía teniendo torneos por Sudamérica, pero decidimos regresar a España».

Además, Sánchez Izquierdo detalló todas las amenazas que reciben a diario los tenistas, aunque esta vez fue diferente. «Estamos expuestos a amenazas públicas en nuestras redes sociales. Pero en este caso, las recibí en mi teléfono privado y de forma muy detallada con nombres, apellidos y direcciones de mis familiares. Normalmente, estamos acostumbrados a recibir insultos y es algo que no deberíamos tolerar», indicó.

Por último, el jugador español, que como mejor ranking tiene el 238, no tiene claro que la mafia que lo amenazó sea argentina y por eso pide ayuda a todas las autoridades. «El mensaje lo recibí una hora y cuarenta minutos antes del partido y me pedían que perdiera el partido disimuladamente. El texto, para mí, estaba escrito en un falso argentino y espero que las autoridades pronto solucionen todo el tema», concluyó en el citado programa.