Moïse Kouamé celebra la victoria ante el paraguayo Adolfo Daniel Vallejo
Moïse Kouamé El joven francés de 17 años que rompe récords en Roland Garros, no puede ganar dinero y se inspira en Alcaraz
Moïse Kouamé está acaparando todos los focos en su primera participación en Roland Garros y le ha devuelto la ilusión a un país que llevaba tiempo sin tener grandes ídolos
La oportunidad de oro que se ha encontrado Jódar en un Roland Garros dinamitado por el adiós de Sinner
La edición de 2026 de Roland Garros está siendo una de las más sorprendentes de los últimos años. Y no es para menos. Porque hace un par de días nadie contaba con que un chico de 17 años iba a dar tanto que hablar (para bien, lógicamente) en su primera participación en el major francés.
El chaval en cuestión se llama Moïse, se apellida Kouamé y nació el 6 de marzo de 2009 en Sarcelles, un municipio de 59.000 habitantes ubicado al norte de París y a 24km de Roland Garros.
El joven francés llevaba varios meses tocando a la puerta de la élite y lo de estos días está siendo la confirmación de que tiene todo lo necesario para destacar y devolverle la ilusión a un país que lleva años soñando con volver a tener a un galo dentro de los mejores del mundo.
Kouamé llegó a París siendo el número 318 del ranking ATP, situación que, en condiciones normales, le habría obligado a pasar por la fase previa. Sin embargo, la organización del torneo le concedió una 'wild card', se metió directamente en el cuadro principal y el azar le emparejó en su encuentro de primera ronda contra Marin Cilic, ganador del US Open en el año 2014.
Las expectativas en torno a su figura eran máximas, pero lo que nadie se imaginaba es que iba a ser capaz de vencer al croata en tres sets corridos (7-6(4), 6-2 y 6-1) y transmitiendo una sensación de superioridad tan abismal en su primer partido en el cuadro final de un Grand Slam.
El público francés disfrutó de lo lindo con la victoria de su nuevo ídolo y Kouamé se clasificó para la segunda ronda del major parisino, donde se enfrentó al paraguayo Adolfo Daniel Vallejo, tiró de garra y se llevó un partido en el que empezó ganando y acabó resolviéndolo en el super tie-break de la quinta manga con una Suzanne-Lenglen, la segunda pista en importancia del complejo, totalmente volcada con él.
Kouamé sobrevivió a una auténtica maratón–el partido duró cuatro horas y 56 minutos–, nada más ganar se tiró al suelo y se rebozó sobre la arcilla de la Lenglen, metió la cabeza en las neveras donde estaban las botellas de agua para refrescarse y bajar la temperatura corporal, se dirigió hacia el centro de la pista para la entrevista postpartido con el extenista francés Julien Benneteau y, al ser preguntado por la remontada, reconoció que se inspiró en Carlos Alcaraz, el actual número dos del mundo.
«El año pasado vi la final en la que Carlos Alcaraz salvó tres puntos de match, diciendo que nunca había dejado de creer. Hoy no dejé de creer y fue gracias a ti», expresó Kouamé micrófono en mano.
No puede cobrar lo ganado
Moïse Kouamé disputará este sábado su encuentro de tercera ronda en Roland Garros ante el chileno Alejandro Tabilo, al que buscará ganar para seguir haciendo historia en el major francés, y, hasta el momento, se ha asegurado un cheque de al menos 200.000 euros por su actuación en el Bois de Boulogne.
Sin embargo, el joven de 17 años no podrá recibir todavía ese dinero. La ley francesa es muy estricta en ese sentido, no permite a los menores de edad ganar dinero y hasta que no cumpla los 18 no podrá cobrar el premio (en marzo de 2027) que ha conseguido, por méritos propios, en Roland Garros.
Y ahora que el nombre de Moïse Kouamé ha empezado a retumbar con fuerza en los pasillos del major francés, su caso recuerda a lo que sucedió hace un par de años con la también tenista Mirra Andreeva, actual número ocho del ranking WTA.