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Alejandro Davidovich celebra la victoria ante Ethan Quinn que le ha dado su primer título ATP

Alejandro Davidovich celebra la victoria ante Ethan Quinn que le ha dado su primer título ATPEFE

El premio al trabajo constante que puede suponer un punto de inflexión en la carrera de Davidovich

Debe ser muy complicado llegar al circuito siendo español cuando todavía sigue mandando Rafa Nadal y ver que una vez que cuelga la raqueta aparece otro talento generacional como Carlos Alcaraz. Es la situación con la que ha tenido que lidiar Alejandro Davidovich Fokina, un trabajador del tenis que siempre ha dado la talla en el segundo escalón pero al que le ha faltado un plus para llegar a codearse con los mejores del ranking ATP.

Nacido en La Cala del Moral, Rincón de la Victoria, Málaga hace 27 años, Alejandro Davidovich siempre ha sido un tenista peculiar. Apareció en el circuito como gran promesa del tenis español tras conquistar Wimbledon junior 2017, pero después le costó asentarse en el circuito profesional y tardó en quemar etapas. Tras dejar el circuito junior compitió en eventos de categoría Challenger, donde en septiembre de 2019 logró su primer título. Antes, en abril había conseguido una victoria a nivel ATP en Estoril.

Pese a ello, la realidad es que a Alejandro Davidovich le ha costado ir quemando etapas hasta lograr su primer título, algo que ha conseguido en el ATP 250 de Mallorca sobre hierba. Lo ha hecho tras numerosos intentos, aprendiendo a convivir con la derrota y sabiendo que con trabajo el éxito iba a terminar llegando. Ha necesitado seis finales, pues en las cinco anteriores (Montecarlo 2022 y Delray Beach, Acapulco, Washington y Basilea 2025) le tocó la cara amarga de la derrota.

Parecía entonces que era un imposible para Davidovich, que además tuvo puntos de partido para llevarse tanto el título de Delray Beach como el de Washington, donde terminó completamente devastado y con la sensación de que nunca iba a llegar ese gran premio. Sin embargo, el español ha sido profeta en su tierra y en Mallorca ha alcanzado la gloria, justo antes de disputar Wimbledon. Manera inmejorable de afrontar un Grand Slam.

Un punto de inflexión

Ahora, una vez que Davidovich ha logrado conseguir lo que tanto ha perseguido, hay que ver si le sirve para dar el salto definitivo y pelear ante los mejores. Curiosamente este 2026 estaba viviendo una de sus peores temporadas, aunque la realidad es que desde que se estableció entre las 50 mejores raquetas del mundo, el malagueño ha hecho de la regularidad su mejor arma.

Además, en este 2026 en el que han aparecido nuevos nombres como el de Rafa Jódar, Dani Mérida o Pablo Llamas, Davidovich ha vuelto a enseñar que él también tiene tenis de sobra y que se desenvuelve bien en cualquier superficie. Así lo demuestran sus buenos números en pista rápida y tierra batida, pero también en hierba, donde ha conquistado su primer título ATP.

Con esto, más allá de sus objetivos individuales, manda un mensaje a David Ferrer, capitán del equipo español de la Copa Davis. Y es que Davidovich apenas ha ido convocado, lo cual ha generado ciertas polémicas, pero ahora vuelve a estar disponible para el equipo español, que quiere una nueva ensaladera. Alcaraz, Jódar y Davidovich es un equipo de lujo que únicamente Italia tiene capacidad de contrarrestarlo con los Sinner, Musetti, Cobolli y Berrettini.

Alejandro Davidovich posa con el trofeo de campeón del Vanda Pharmaceuticals Mallorca Championships

Alejandro Davidovich posa con el trofeo de campeón del Vanda Pharmaceuticals Mallorca ChampionshipsEFE

Son por tanto dos grandes retos para Davidovich: pelear de tú a tú con los tenistas del top 10 y ganar la Copa Davis. A sus 27 años, el malagueño está en plena madurez y una vez quitada la presión de no tener un título, como se demostró con el grito de rabia de la celebración, 'Foki' podrá jugar más liberado y dar el siguiente paso. El tenis lo tiene, solo le falta creérselo algo más y controlar mejor sus emociones. Es posible que esta victoria le ayude a ello.

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