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Carlos Alcaraz posa con el US Open ganado en 2025Europa Press

Todo o nada para Alcaraz: la semana crucial que decidirá su presencia en el US Open

Carlos Alcaraz sigue sin reaparecer en el circuito y ya son más de cuatro meses sin verle en acción. La última vez que jugó un partido fue el pasado 14 de abril en el ATP 500 de Barcelona, más conocido como Conde de Godó. Aquel duelo lo terminó con victoria por 6-4 y 6-2 sobre Otto Virtanen, pero con unas molestias que «no eran nada graves». Al menos eso dijo tras el encuentro, pero claro está que se equivocó.

Lo que en un principio parecía que no iba a ir a mayores y que ni siquiera le iba a impedir disputar los octavos de final del Conde de Godó, se ha terminado convirtiendo en una auténtica tortura para el murciano. Carlitos se retiró del torneo de Barcelona sin disputar el duelo ante Machac y todo indicaba que lo hacía para descansar y estar listo para sus siguientes retos: Madrid, Roma y Roland Garros.

Nada de eso, las pruebas médicas confirmaron que el dolor de Alcaraz en su muñeca derecha era algo bastante grave y desde su equipo no lo dudaron: no se podía correr el menor riesgo. Así pues, el murciano se saltó toda la gira de tierra batida y poco después hizo lo propio con la de hierba. La idea por aquel entonces era volver para la gira por Norteamérica que se culmina con el US Open.

Sin embargo, el joven murciano tampoco ha dicho presente en los Masters 1000 de Canadá y Cincinnati y su presencia en el US Open la ha dejado en el aire. La idea es jugarlo, pero esta semana de entrenamientos en Murcia será clave para tomar la decisión definitiva. Carlitos quiere estar en Nueva York, donde además defiende corona, pero sabe que una decisión precipitada le puede hacer tirar por la borda todo el progreso de estos cuatro meses.

La paciencia de Alcaraz

Seamos sinceros, si algo hay que destacar de la recuperación de Alcaraz ha sido su paciencia. Cualquier otro jugador habría decidido forzar antes al verse en condiciones de competir. Así lo hicieron Dominic Thiem y Juan Martín del Potro y a ambos les costó la carrera. Son las ansias de volver al ruedo, el deseo de seguir ganando cuando se está en un buen momento. En cambio el ganador de siete Grand Slams supo parar y esperar a que su muñeca sanara del todo.

Eso parece que ya lo ha hecho porque estas semanas en Murcia ha estado entrenando a pleno rendimiento. Este lunes lo ha hecho con Holger Rune, tenista danés de su generación que también está apurando hasta el último día para llegar al US Open. En su caso lo tiene más complicado, pues todavía no ha jugado ningún partido en lo que va de temporada y comenzar disputando un Grand Slam parece un reto demasiado exigente. Incluso también para Carlitos, pues parece inevitable que pueda conseguir que no se le note que lleva cuatro meses fuera de las pistas.

Sea como sea, la decisión de jugar o no el US Open marcará lo que queda de temporada para Carlos Alcaraz. Defiende corona y si no viaja a Nueva York perderá 2.000 puntos, lo que le hará bajar posiciones en el ranking. De todos modos eso no es lo más importante sino entender si en caso de bajarse del último major de la temporada merece la pena volver a jugar en lo que queda de curso o ya es mejor esperar a enero. Ahora bien, nadie debe olvidar que Carlitos se marcó dos objetivos para este año: ganar el Open de Australia y ganar la Copa Davis.

Su primer reto ya lo tiene conseguido y el segundo se decidirá en noviembre. Si España clasifica a las finales es muy posible que Carlitos quiera decir presente. A la clasificación para estar no va convocado porque su estado físico es una incógnita. Serán Rafa Jódar, Dani Mérida, Jaume Munar, Martín Landaluce y Pedro Martínez los que viajen a Santiago de Chile para conseguir el billete a la final. En noviembre la convocatoria podría cambiar porque Alcaraz ansía su primera 'Ensaladera'.