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Carlos Alcaraz, en la final del ATP 500 de Tokio

Carlos Alcaraz, en la final del ATP 500 de TokioAFP

Alcaraz vuelve a ser campeón: retiene su corona en Tokio y va con todo para el final de temporada

La capital de Japón tiene el mismo emperador que en 2025: Carlos Alcaraz. Después de una semana dura, de tenis irregular por las desconexiones, el tenista murciano puede decir que aun así se las ha ingeniado para revalidar su corona en el ATP 500 de Tokio. Lo ha hecho además firmando su mejor partido de la semana tras imponerse a Jiri Lehecka por 7-6(4) y 6-4 en un partido en el que fue de menos a más.

Al igual que a lo largo de todos los partidos del torneo, que han sido cinco hasta conquistar el título, Carlitos empezó con dudas y con muchos errores hasta que comenzó a descifrar el tenis de su rival y a neutralizar sus cañonazos al servicio. A partir de ahí el español, de 23 años, le tomó el pulso al partido y puso la directa hacia una victoria que le mete en el selecto club en el que se encontraban Pete Sampras y Stefan Edberg como únicos tenistas que había ganado de manera consecutiva en Tokio.

Destacamos esto porque habla de lo difícil que es revalidar el título y del mérito que tiene Carlos Alcaraz, quien además ha estado lejos de su mejor nivel. Alex Michelsen, Matteo Arnaldi, Denis Shapovalov, Jaume Munar y Jiri Lehecka son los tenistas que ha dejado en el camino hacia el título y lo ha hecho además ganando confianza de cara al Masters 1000 de Shanghái, un título que nunca ha conquistado y que es su próximo objetivo.

Comenzará ya esta semana su lucha por el siguiente torneo, aunque antes merece la pena hacer un repaso de su gran partido en la final del ATP 500 de Tokio, el que confirma que Alcaraz está a un magnífico nivel. Después de cuatro meses y medio alejado de las pistas por la lesión en la muñeca derecha y de un regreso correcto en el US Open pero sin victoria, el murciano demostró ante Lehecka que tiene la misma hambre de siempre y quiere cerrar este difícil curso por todo lo alto.

Desactivar a Lehecka

Tuvo un mal inicio de partido ante Lehecka y entregó su servicio a las primeras de cambio. Errores clásicos de entrar frío a la pista y un nivel sobresaliente del checo al servicio le llevó a verse 2-0 en un visto y no visto. Iba lanzado a por el primer parcial el rival de Alcaraz, pero el murciano dejó claro que todavía quedaba mucho por jugarse y remó hasta poner el 3-3 después de un juego infinito al que nunca le perdió la fe. Fue a partir de ahí cuando el murciano destapó el tarro de las esencias y mostró todo su repertorio para tumbar a Lehecka.

Se resolvió en el tie-break la primera manga y ahí también tuvo Lehecka una oportunidad al conseguir el primer mini break. Fue entonces cuando Carlitos se puso el mono de trabajo y se sacó varios restos de videojuego para dar un zarpazo al partido y anotarse ese primer set ante un Lehecka contrariado, sin entender muy bien qué más podía hacer para ganar al murciano.

Carlos Alcaraz, durante la final del ATP 500 de Tokio

Carlos Alcaraz, durante la final del ATP 500 de TokioEFE

Más sencillo fue el segundo set para Carlos Alcaraz. El murciano ya no cometió despistes con su servicio y trató de neutralizar una y otra vez los cañonazos de su oponente. Lo hizo con éxito en el séptimo juego del segundo parcial y en la única oportunidad que hubo en todo el set. Carlitos acertó y pilló vía libre para ganar el partido y revalidar su título en Tokio.

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